Temores XVI

ocultoPASADOS algunos minutos, comenzó a soñar nuevamente.

Se sintió ágil y feliz, fuera del cuerpo de carne, y reconoció que el mismo coche desconocido, de alas suaves como el terciopelo, lo transportaba, suavemente, para muy lejos…

Mirando desde las nubes las ciudades, los bosques y los mares, allá abajo, recordó el viaje anterior con todos los detalles. En breve, el indescriptible aparato lo dejó a la vera del mismo lago caprichoso y cristalino.

Se acercaron a él pajaritos en banda. Árboles frondosos le ofrecían frutos y flores. De largas distancias, venían cantigas de pescadores simples y felices. Se veía transformado. No sentía más el nerviosismo o la irritación. Profunda paz le llenaba toda el alma. En ese instante, una pregunta le cruzó por el cerebro.

– ¿Vendría Jesús, de nuevo? – pensó.

¡Oh! Sin querer, estaba triste al pensar en eso.

Comenzó a recordar las liviandades del día y experimentó enrome vergüenza. Ahora, solamente ahora, lo comprendía. Tal vez el Maestro lo hubiese buscado, pero observándolo tan descuidado, esperó aquella ocasión para hablarle.

Avergonzado, sintió que el remordimiento se convertía en una dolorosa herida en la conciencia….

¿No sería mejor retroceder? – se preguntó a sí mismo – ¿no convenía volver a casa y rectificar los errores del día, antes del reencuentro con el Maestro?

Espíritu Veneranda
Médium Francisco Cándido Xavier
Extraído del libro “Camino Oculto”
Traducido por Jacob

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