En la escuela XIII

ocultoDENTRO, la campana anunciaba el inicio de las clases.

El interior de la sala era agradable.

La profesora, muy cuidadosa, organizó un ambiente de alegría, como siempre, llenando el recinto con jarrones de flores.

Las carteras, limpias y bien dispuestas, convidaban a una posición respetuosa; con todo, Leonardo se mantenía distante de cualquier sentimiento de gratitud, pareciendo ciego a semejantes bienes.

En cuanto la profesora hablaba sobre Geografía, Leonardo hacia burlas. Silbaba para los compañeros, provocaba risas, pinchando al compañero del frente con la punta del lápiz y, de minuto a minuto, declinaba, en voz alta, apodos y nombres feos.

En balde, la profesora rogaba silencio, llamando la atención. El jovencito continuaba siempre el mismo, inconveniente e insubordinado.

En una clase de canto, preparada con gusto por las niñas bien comportadas, perturbó el orden, con imitaciones de sonidos de pavo y mono; durante el recreo, se hizo el valentón y se metió en pelea con dos pequeños menores, a los cuales prometió pelea para el día siguiente.

La profesora, aunque gastase muchos consejos y promesas de castigo, lo soportó con tranquilidad. Sin embargo, al terminar las lecciones, lo contempló, con enorme tristeza, reparando, pues, que Leonardo no se daba el trabajo de pensar que la maestra lamentaba la conducta del alumno ingrato y desobediente.

Espíritu Veneranda
Médium Francisco Cándido Xavier
Extraído del libro “Camino Oculto”
Traducido por Jacob

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