Evocación del Dr. Glas (1)

grabiel_delanneLas preguntas son hechas por Allan Kardec, las respuestas son dadas por un médium escribiente.

P. -Haga usted una distinción entre su espíritu y su periespíritu; ¿qué diferencia establece entre los dos?

R. -Yo pienso, luego existo, tengo un alma como ha dicho un filósofo: no sé más que él acerca de este punto. En cuanto al periespíritu, es una forma, como sabe usted, fluídica y natural; pero buscar el alma, es querer buscar lo absoluto, lo espiritual.

P. -¿Cree usted que la facultad de pensar reside en el periespíritu? En una palabra, ¿que el alma y el periespíritu son una sola y misma cosa?

R. -Es como si usted me preguntase si el pensamiento reside en nuestro cuerpo: el uno se ve, el otro se siente y se concibe.

P. -¡Así es usted no un ser vago e indefinido, sino un ser limitado y circunscrito?

R. -Limitado, sí, pero rápido como el pensamiento.

P. -¿Puede usted precisar el sitio en que se halla en esta sala?

R. -A su izquierda y a la derecha del médium.

P. -¿Ha estado usted obligado a dejar su sitio para cedérmelo?

R. -En modo alguno; nosotros pasamos a través de todo, como todo pasa a través de nosotros; es el cuerpo espiritual.

P. -¿Estoy pues, colocado en usted?

R. -Sí.

P. -¿Por qué no le siento?

R. -Porque los fluidos que componen el periespíritu son demasiado etéreos, no son lo bastante materiales para usted; pero, por la oración, la voluntad, la fe en una palabra, los fluidos pueden llegar a ser más ponderables, más materiales, y llegar hasta el todo material; que es lo que ocurre en las manifestaciones físicas.

Observación. Supongamos un rayo luminoso penetrando en un sitio oscuro; se le puede atravesar, sumirse en él, sin alterar su forma ni su naturaleza. Aunque este rayo sea una especie de materia, está tan rarificada, que no opone obstáculo alguno al paso de la materia más compacta. Era evidente que la mejor manera de saber si los espíritus tienen cuerpo es preguntándoselo. Pues bien, jamás, desde que se evoca ha observado que los desencarnados hayan dado una respuesta negativa.Todos afirman que su envoltura periespiritual tiene tanta realidad para ellos como nuestro cuerpo físico la tiene para nosotros. Es, pues, un punto establecido por las aseveraciones unánimes de todos los que han sido interrogados. Esto explica y confirma las visiones de los sonámbulos y de los médiums. Hemos llegado a los testimonios que puramente filosóficas, para darle una existencia positiva.

(1) Revue Spirite, año 1861.

Grabiel Delanne
Extraído del libro “El alma es inmortal”

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