Astucia y creatividad

JoannaAngelisEl instinto, por no poseer la facultad de pensar, adquiere y exterioriza la astucia, que es un mecanismo, a través del cual consigue lo que persigue. Habilidad, perseverancia, artimañas son parte de esa manifestación que caracteriza diversos animales de entre los cuales algunos seres humanos. La creatividad se deriva de la facultad de pensar, que se renueva sin cesar.

Consideraba J. Paul Sartre que el hombre se reinventa, que está siempre creando ideas, medios y formas para ser nuevo. Naturalmente, el hombre creativo es capaz de reinventarse, de salir de la rutina, de buscar nuevos desafíos y entregarse a continuos anhelos de evolución.

Las artimañas del instinto preservan la vida del animal, cuando se oculta para librarse de los predadores, sus enemigos naturales que, si no fuese por ese valioso recurso de la naturaleza, exterminarían a las especies de que se alimentan y, gracias a las cuales, sobrevive. Cuando ese instinto no se encuentra iluminado por la consciencia despierta, lucida, y dirigida al ser, le surge la astucia en detrimento de la inteligencia, tornándolo adaptable en cualquier situación, pusilánime, adhiriendo y vinculándose a personas y circunstancias, sin su identidad personal ni las características específicas psicológicas.
Mente, engaña, traiciona considerándose inteligente y subestimando la inteligencia de los demás. Porque actúa, dirigido por el instinto, inventa, sin creatividad, excusas, esclarecimientos, proyectando siempre la sombra, hasta ser desenmascarado o relegado al plano secundario, considerado pernicioso al medio social. La creatividad inspira a la búsqueda de lo real, aunque en el campo imaginario, conduciendo al ser psicológico a la adquisición de recursos que lo igualan al desarrollo de las potencialidades en él yacentes. Cuando es bien dirigida, supera la fantasía, que se le puede anticipar, penetrando en el centro de las cosas y ocurrencias con que compone nuevos escenarios y establece objetivos productivos.

El ser creativo sale de las situaciones menos felices sin amarguras o secuelas de los fracasos y disgustos experimentado, convirtiéndolos en lecciones de vida mediante las cuales progresa en tranquilidad. Solamente la creatividad puede mantener a las personas que experimentan grandes dolores y angustiantes abandonos, persecuciones e impiedades. Cuando despojados de todo – haberes, familia, amigos, títulos- no son despojados de sí mismos, con lo cual cuentan, reconstruyendo la autoconfianza y proyectándose en el futuro.

El astuto busca engañar, engañándose. Inseguro, intenta enaltecerse, en un enredo falso y se enmaraña en la red de las ilusiones. El creativo, cuando sufre el presente, recupera mentalmente el pasado, reviviéndolo, recomponiendo las escenas y programando el futuro. Si, por acaso, su pasado fue menos feliz, lo repara, lo reexamina e intenta descubrir los puntos vulnerables del comportamiento que le provocó las consecuencias perturbadoras.

Al delinear el futuro refuerza el coraje y la vigilancia, trabajando para los enfrentamientos, siempre de manera noble, a fin de no perder el respeto ni la dignidad para consigo mismo.
La astucia no resiste al análisis inteligente por falta de soporte real, básico, para sus propuestas. Quien la cultiva, permanece infantil, mente de la madre castradora o súper-protectora, el padre dominador o negligente, esconden ahora la realidad como lo hacía en la infancia, por miedo o para estar agradecido, pero en permanente conflicto que cambia solo de presentación. Esa coraza del miedo que comprime y libera los mecanismos de fuga de la realidad y del deber, debe ser removida por la energía de la razón, en examen cuidadoso con los resultados de la conducta, eligiendo aquella que no produzca daños más tarde, a pesar de los riesgos y desagrados del momento.

La creatividad da sentido a la existencia, que no se para ante lo ya conseguido, demostrando la excelencia de todo cuanto falta para ser alcanzado. Libera del encarcelamiento elaborado por el ego, rompiendo el círculo de la comodidad e impulsando a nuevas experiencias. La mente creativa es actuante y renovadora, proporcionando belleza al ser, que se hace solidario en el grupo social, participante de los intereses generales, a los cuales se adapta, en cuanto vive las propias expectativas elaboradas por el pensamiento idealista. La mente astuta, anestesiada por la ilusión, niega la aceptación de la realidad por temor de ver desmoronarse su castillo de sueños, y tener que enfrentarse a despedirse de las mentiras y semejantes.

El momento llega, en el cual se rompe esa coraza limitadora – el sufrimiento, el amor, el conocimiento, la alegría legitima afloran – y surge, en un parto feliz, la creatividad enriquecedora, equilibrada y tranquila, proporcionando salud psicológica.

Espíritu Joanna Ângelis

Médium Divaldo Pereira Franco
Extraído del libro “Amor, imbatible amor”
Fragmento traducido por Jacob

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