La muerte no existe

Carlos_Torres_PastorinoLa muerte no existe.

Si tú perdiste un ser querido, no desesperes; Ten la certeza de que él no murió. Sólo cambió de estado, y tarde o temprano lo encontrarás nuevamente.

No lo decepciones, pues, huyendo de la lucha. No pretendas ser superior a Dios; acepta lo que Dios determinó en su Sabiduría, y serás inmensamente feliz.

***

Observa lo que acontece en la vida: cuando necesitas alimento sólo tú lo puedes comer. Nadie puede hacerlo por ti. Tampoco nadie podrá curarte.

Tú eres la única persona capaz de curarte, de vigorizar tu cuerpo, de liberarte de las enfermedades. Emite pensamientos optimistas de salud y expulsa de tu organismo todas las molestias.

***

La riqueza no depende del dinero que hayas acumulado. El que tiene riqueza y no sabe ayudar al prójimo es pobre.

Quien guarda con avaricia los dones de Dios, es pobre. Quien no sabe sacar de sí mismo una palabra de consuelo, una sonrisa de estímulo, es pobre. Pero aquellos que saben dar de lo poco o nada que poseen, para ayudar al prójimo, son verdaderamente ricos.

***

Conserva tu buen humor en todas las circunstancias. Procura mantener vivo el buen humor de todos los que te rodean en la vida.

La alegría es una medicina divina. En cambio, la tristeza nos sumerge en un océano de barro que salpica y ensucia a los que se nos acercan.

También en los sufrimientos y dolores, procura ser alegre, porque es la mejor medicina para conseguir la felicidad.

***

Ten la certeza de que la felicidad de tu vida no puede venir de afuera. Sólo encontrarás la felicidad, cuando la haces nacer dentro de tu corazón, cuando ayudas a todos indistintamente, con tus acciones, con tus palabras, con tus pensamientos.

Piensa siempre bien de todos, disculpando a todos, y sentirás la mayor felicidad de tu vida con la alegría de vivir bien.

***

Ayuda a todos sin exigir. Quien pone condiciones para ayudar, escribió el Marqués de Maricá, está reclamando el pago antes de prestar su dinero.

No pongas condiciones; ayuda siempre con desprendimiento, y no exijas agradecimiento ni gratitud. No te olvides que cuando ayudas al prójimo, en realidad te estás ayudando a ti mismo.

Minutos de Sabiduría
C Torres Pastorino

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.