Nota en desobsesión

enfermedadEl ingrato es enfermo de la memoria.

El indiferente es enfermo de la atención.

El orgulloso es enfermo de la idea.

El débil es enfermo de la voluntad.

El calumniador es enfermo de la lengua.

El delincuente es enfermo de la emoción.

El tacaño es enfermo de la sensibilidad.

El malicioso es enfermo de la visión.

El imprudente es enfermo del impulso.

El desequilibrado es enfermo de la razón.

***

Convenzámonos de que hay enfermedades especificas en el alma, como existen dolencias determinadas en el cuerpo.

Consecuentemente, es preciso recordar que firmar recibos de ofensas será lo mismo que tratar a un enfermo, adquiriéndole, impensadamente, la enfermedad.

Ante cualquier agravio, de ese modo, sepamos vacunarnos contra el mal, usando la luz de la comprensión y el amparo de la bendición.

Albino Teixeira

Médium Francisco Cándido Xavier
Del libro “Paz y renovación”
Traducido por Jacob

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