Insania

bezerraHijos, la insania mental, en sus manifestaciones, es consecuente de la imperfección humana. Todos estamos más cercanos del ayer que del mañana: el pasado ejerce mayor influencia sobre nuestras acciones de lo que el propio presente, que somos llamados a vivir en el hoy de las oportunidades que se nos renueva, a través de la reencarnación. Imprescindible, pues, que tengáis prudencia contra el desequilibrio que, en un instante de cólera o de falta de vigilancia, os podrá acometer en las reacciones patológicas de la mente.

Habituaos a la serenidad, a través de la oración y del ejercicio constante del bien a los semejantes, creando en vosotros mismos resistencia contra el mal que os acecha los pasos en la caminada.

Los recuerdos de vuestras imperfecciones y males, es en vosotros más reciente que las virtudes que aún no despertaron en el espíritu… Aun mismo sabiendo que solamente el Amor es real, porque eterno como la Fuente de la cual promana, los hombres no tienen duda en fomentar el odio, creando ilusiones que se oponen a la Verdad.

Porque no consiguen huir de la horizontalidad de sus ideas y emociones, con verticalizar el eje de la propia alma, a la búsqueda de más nobles valores, los hombres, a la semejanza de la oruga que no sabe transformarse en falena, aun se arrastran en el atractivo de las pasiones que engendran la violencia y la criminalidad, que hacen la guerra y no permiten la solidaridad.

Jesús Cristo es la Mente Divina que vino al mundo para plasmar la mente humana. La falta de perdón es una insania; los hábitos nocivos del alma son enfermedades que necesitan ser tratados por la terapia de la Fe aliada a la Razón, pues, si la Fe sin el concurso de la Razón es fanatismo, la Razón sin el sustentáculo de la Fe es locura…

Compadeceos de los que caen en las zanjas del desequilibrio y procurad erguirlos. La caída de alguien cercano es amenaza de caída para vosotros.

Ninguna virtud sobrevive solitaria. Sin que los otros compartan de nuestra felicidad, no sabremos lo que es ser feliz.

Hijos, que el Señor, conforme las palabras de “El Evangelio Según el Espiritismo”, nos preserve de sacudidas la Razón.

Por el Espíritu Bezerra de Menezes
Psicografiado Por Carlos A Bacelli
Extraído del libro “El coraje de la fe”
Traducido por Jacob

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