Reencarnar no es fácil

reencarnacionPara comprender la ley de la reencarnación, es inevitable aceptar la inmortalidad del alma, ya que en una sola existencia el Espíritu no puede adquirir la sabiduría y la perfección. Por eso, nos dicen los Espíritus de la Codificación en la respuesta a la p. 132 El Libro de los Espíritus, que: «Dios impone la encarnación con el objetivo de que lleguemos a la perfección. Para unos es una expiación, para otros una misión. Pero para alcanzar esa perfección, deben soportar todas las vicisitudes de la existencia corporal. (…) La encarnación tiene también otro objetivo que es, el de poner al Espíritu en condiciones de cumplir con su parte en la obra de la Creación, para cuya realización toma en cada mundo un cuerpo en armonía con la materia esencial de ese mundo, cumpliendo así, bajo este aspecto, las órdenes de Dios, de tal manera que concurriendo para la obra general, él mismo progrese también».

La Doctrina Espírita esclarece en El Libro de los Espíritus, que hemos sido creados por Dios, simples e ignorantes, «ya que todo se eslabona en la Naturaleza desde el átomo primitivo hasta el arcángel, pues él mismo comenzó en un átomo». (Respuesta a la pregunta 540) Léon Denis, en su obra El problema del Ser y del destino, cap. XVIII, nos dice que: «La ley de los renacimientos rige la vida universal. Con un poco de atención, podremos leer en toda la Naturaleza, como en un libro abierto, el misterio de la muerte y de la resurrección».

A través de la psicografía del médium Francisco Cândido Xavier, el Espíritu André Luiz, en sus obras que son complementarias a la Codificación, se esforzó en ser un reportero para los espíritus reencarnados de la Tierra, bajo orientación de Espíritus más elevados. Presentando detalles de la reencarnación de Segismundo en su libro Misioneros de la Luz, nos invita a comprender y respetar el inmenso esfuerzo de técnicos especializados en la reencarnación que trabajan desde el plano espiritual, que trabajan con amor y dedicación, facilitándonos el cumplimiento de nuestro programa de crecimiento espiritual. Un detalle precioso, conmovedor, de sentimientos muy elevados sobre la sublimidad del amor que prevalece en el Universo, lo destaca el autor espiritual cuando comenta que: «Los Espíritus Constructores en esos primeros días delicados, desarrollando un sistema de garantía en la organización celular; a veces, en la formación preliminar de los órganos más importantes, se concentran en una oración suplicando las bendiciones de Jesús, siempre que eso acontecía, procedían de lo Alto, luces que brillaban derramándose por todo el cuarto, incentivándoles la acción».

El libro Nuestro Hogar, del mismo autor espiritual, en el capítulo 28 “En servicio”, nos habla del esfuerzo de Laura, la enfermera dedicada que trabajaba en las Cámaras de Rectificación con mucho amor y compromisos elevados. Esperando la oportunidad de reencarnar en la Tierra, solicitó orientación a la Ministra Veneranda, que le recomienda trabajar durante diez años en ese departamento, para corregir ciertos desequilibrios del sentimiento, realizando así un trabajo previo de una reforma interior, la misma que nos ofrece como orientación el Espíritu San Agustín en la respuesta a la p. 919 en El Libro de los Espíritus. El esfuerzo de Laura nos lleva a presentar de forma muy general y resumida los pasos que se establecen en el mundo espiritual (nuestra verdadera casa), de la siguiente manera:

1. Trabajar por un tiempo en nuestros reajustes del sentimiento.
2. Adquirir merecimiento para poder solicitar una reencarnación.
3. Esperar las condiciones más apropiadas con quienes vamos a compartir la experiencia en la Tierra, para que sea provechosa para todos.

Recurriendo a la expresión del Espíritu Manoel Philomeno de Miranda, en su libro Cuadros de la obsesión, capítulo 29, psicografiado por el médium Divaldo Pereira Franco, que dice lo siguiente: «El compromiso de la reencarnación no es un viaje al país de la futilidad, especialmente para los que están muy comprometidos con tareas interrumpidas y tienen, en el pasado, el camino cubierto de víctimas».

La gran mayoría de quienes reencarnamos en este mundo de expiación y prueba, lo hacemos para corregir el comportamiento con nuestros semejantes, por el mal uso de la ley de libre albedrío. La espiritista brasileña Yvonne Amaral Pereira presenta la experiencia del Espíritu Camilo Castelo Branco, autor del libro Memorias de un suicida, cuando se preparó por un tiempo en una colonia espiritual correccional para suicidas, dirigida por María de Nazaret, participando de cursos preparatorios con asignaturas como: Moral, Filosofía, Ciencia, Psicología, Pedagogía, Cosmogonía y el idioma Esperanto. Como podemos ver, no existe la ociosidad en el mundo espiritual, y sí la evolución constante del Espíritu, que no cesa en su camino de aprendizaje. Camilo comprendió el verdadero objetivo de la reencarnación, observando a sus compañeros reencarnados en la Tierra, decididos a la reparación de sus comportamientos equivocados. Por eso, nos dice Manoel Philomeno de Miranda, en su libro Locura y Obsesión, cap. 6, que: «La reencarnación es la única llave segura para la ecuación de casi todos los problemas que afligen al ser humano, simbólica “escalera de Jacob” para concedernos los felices altiplanos de la vida».

Como reencarnar no es fácil, no podemos olvidar la situación apremiante que vivimos en la actualidad, comprometiendo las reencarnaciones de quienes desde el mundo espiritual se disponen a vivir la experiencia terrestre, siendo impedidos a hacerlo por el aborto, un tema muy discutido y no comprendido aún en profundidad. Sin embargo, en El Libro de los Espíritus, encontramos la inquietud del codificador Allan Kardec sobre este tema cuando presenta la pregunta 358: ¿Es un crimen el aborto provocado, cualquiera que se la época de la concepción? Los Espíritus respondieron: «Existe siempre crimen cuando violáis la ley de Dios. La madre o cualquier persona, cometerá siempre crimen, quitando la vida al niño antes de nacer, porque le está impidiendo al alma soportar las pruebas, cuyo instrumento había de ser el cuerpo».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en el año 2012, la segunda edición traducida al español de la obra titulada: Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud, revelando los siguientes datos: Se estima que cada año se realizan 22 millones de abortos en el mundo en forma insegura, lo que produce la muerte de alrededor de 47.000 mujeres y discapacidades en otros 5 millones de mujeres. En España tenemos la siguiente situación: es un país cuya demografía es regresiva, tiene una de las natalidades más bajas del mundo y envejece a pasos agigantados. La mayoría de las mujeres que abortaron en España, entre 2002 y 2011, tenían entre 20 y 24 años, de acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Sanidad publicadas en su página web, que recaban datos desde el año 2002. Además, entre 1992 y 2011 se registraron 5.087 abortos en menores de 15 años y 204.112 en jóvenes de entre 15 y 19, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El libro Francisco de Asís, psicografía del médium João Nunes Maia, por el Espíritu Miramez, invita a la reflexión de lo que podemos llegar a alcanzar con nuestro esfuerzo de autoiluminación. Siendo este espíritu la reencarnación del amado discípulo de Jesús, Juan Evangelista, su lectura nos anima a tener claro el objetivo de la reencarnación como misión, para esclarecer a quienes aún estamos necesitando del apoyo y el ejemplo de Espíritus ennoblecidos que trabajan junto a Jesús, caminando todos al encuentro del Dios de la vida. Nuestra querida espiritista española, Amalia Domingo Soler, dejó entre sus escritos, un bello ejemplo de sacrificio, reencarnando en su última existencia para rescatar deudas del pasado, como todos nosotros. En el libro La luz del Espíritu, capítulo 3, “Un enemigo menos”, que pueden descargar gratuitamente de la página de la Federación Espírita Española, vemos la valentía y la fe razonada que la Doctrina Espírita sembró en su ser, como el gran desafío que nos proporciona Dios, nuestro Padre, dándonos la oportunidad de la reencarnación, que no es fácil.

Finalmente estimados amigos, el respetable espiritista Léon Denis nos invita en su libro Después de la muerte, a la siguiente reflexión: «Espíritu inmortal, espíritu encarnado o libre, si quieres ascender rápidamente la escala ardua y magnífica de los mundos y alcanzar las regiones etéreas, arroja fuera de ti todo cuanto entorpece tus pasos y estorba tu vuelo. Devuelve a la Tierra todo cuanto procede de la Tierra, y aspira a los tesoros eternos; trabaja, ora, consuela, sostén, ama, ¡oh! Ama hasta la inmolación, cumple el deber a cualquier precio, al precio del sacrificio y de la muerte. De esta manera sembrarás el germen de tu futura felicidad».

Víctor Ruano
Revista Espirita FEE

1 comentario en “Reencarnar no es fácil”

  1. Muchas gracias por haber permitido que aprenda algo excelente hoy día.
    Mi comprensión al respecto aún es muy pequeña, y he comprendido en ese nivel, sin embargo, todo se reduce en una sola palabra AMOR, muy corta y a la vez que todo lo abarca.

    Tengo muchísimas preguntas aún sin resolver, creo en la reencarnación, nunca he visto ni he oído a espíritus, sin embargo sé que algunas personas tienen ese don y siempre lo he aceptado como veraces.

    Muchisimas gracias nuevamente.

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