Tercer Milenio

bezerraHijos, adentrando el Tercer Milenio de la Era Cristiana, es necesario que evaluéis lo que tenéis hecho, en vosotros mismos, para que el Espiritismo, en la causa que abrazasteis, se propague sin tantos problemas en beneficio de los hombres, en la Tierra.

¿Habéis sido, en el grupo espirita al cual os vinculasteis, un factor de unión entre los compañeros? ¿Cuáles son vuestros verdaderos propósitos en la Doctrina?  ¿Pretendéis solamente disfrutar de las bendiciones de la fe raciocinada ante las arremetidas del miedo y de la inseguridad, a camino de la vida del más allá del túmulo, o anheláis que la fuente cristalina que os refresca se ofrezca a los labios resecados de quien os acompaña en la peregrinación para las cimas?  ¿Frecuentáis la casa espírita apenas para aliviar la conciencia o ya os integrasteis en alguna tarea en que ya os sea posible sentiros más útiles? ¿Ejercéis la mediumnidad para vuestro deleite, en el intercambio con los amigos del Más Allá, o de ella hacéis un instrumento cotidiano de consuelo y de esclarecimiento para los que divagan sin rumbo?

Sin que el espírita, individualmente, se concientice de su importancia en la difusión de las ideas, libertadoras que abrazó y se comprometió con determinismo en las tareas que las expresen, el Espiritismo no logrará ser la doctrina capaz de emprender la transformación que de ella se espera en la reviviscencia del Evangelio.

Que el espirita, por tanto, en la sintonía con sus meditaciones de orden superior, incorpore el ideal y permita a través de si la libre manifestación del Bien en la ejemplificación que le compete.

El mundo, de hecho, está repleto de teorías…

La Humanidad siente carencia de quien enseña lo que sabe, haciendo lo que habla. Apenas los espíritus inmaduros se dejan envolver por el verbo elocuente y brillante, pero contradictorio y destituido de acciones positivas.

El Cristo no arrastraba a las multitudes solamente por lo que predicaba. Hijos, sed transparentes en vuestra fe, y prestareis a la Doctrina relevante servicio para que, en el milenio en que os adentráis, ella despierte el interés de cuantos aún viven al margen de sus postulados.

¡En este sentido, convengamos, vosotros que os encontráis sobre la Tierra podréis hacer por ella mucho más que nosotros!

Por el Espíritu Bezerra de Menezes
Psicografiado Por Carlos A Bacelli
Extraído del libro “El coraje de la fe”
Traducido por Jacob

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.