Divaldo Franco en Paraná

DivaldoEn fiel cumplimiento de su agenda de conferencias, Divaldo Franco estuvo por 62ª vez consecutiva en Ponta Grossa, una actividad que se repite anualmente desde el año 1954.

Recibido con mucho cariño y amado por los espíritas de esta hermosa ciudad – la Princesa de los Campos Generales -, y de otras cercanas, el Embajador de la Paz en el Mundo cautiva los corazones y despierta las mentes de los muchos que lo escuchan con atención. Mediante el consuelo y el esclarecimiento, en concordancia con la propuesta de la Doctrina Espírita, Divaldo Franco es un referente: su magnetismo se vuelve un estímulo para las transformaciones íntimas, al mismo tiempo que se presenta como una persona acogedora, comprensiva y abnegada.

El Club Princesa dos Campos estuvo repleto, con aproximadamente dos mil quinientas personas expectantes, dispuestas a escuchar a Divaldo Franco. El Coro Voces de Francisco, compuesto por cinco personas, hizo una brillante presentación, que contribuyó a un clima de elevación y reconocimiento al Maestro Nazareno. La Mesa Directiva estuvo constituida por Iara de Freitas Souza, 1ª Vicepresidente de la União Regional Espírita – URE – 2ª Região; Luís Maurício Resende, Consejero de la Federación Espírita de Paraná – FEP; Adriano Lino Greca, Presidente de la FEP; Luiz Henrique da Silva, 2º Vicepresidente de la FEP; Divaldo Pereira Franco, conferencista; y Edson Luiz Wachols, Presidente da URE – 2ª región.

Atento a las necesidades del público, y por inspiración de los benefactores, Divaldo Pereira Franco hizo referencia a los trastornos psiquiátricos. A modo de introducción al estudio que desarrollaría, el conferencista hizo una breve descripción de la obra de Friedrich Nietzsche, filósofo alemán, autor del libro Así hablaba Zaratustra; que manifestaba: Loco es aquel que perdió todo, menos el derecho a la vida.
La Revolución Francesa se encontraba en pleno desarrollo, con todas sus consecuencias; la sociedad francesa ansiaba alcanzar la ciudadanía; y la implantación del reino del terror por Maximilien Robespierre, contribuían al desequilibrio emocional de la criaturas.

En ese escenario vivía un joven médico francés, el Dr. Philippe Pinel, considerado por muchos como el Padre de la moderna psiquiatría. En 1792, después de asumir el cargo de Director del Hospital de La Bicêtre, liberó de la prisión a sus pacientes esquizofrénicos -eran 53-, para tratarlos más humanamente, en procura de devolverles la dignidad, desarrollando lo que comenzó a ser conocido como terapia moral.

Las iniciativas del Dr. Philippe Pinel inspiraron a otros eminentes médicos y científicos, tales como el Dr. Tucker, de Inglaterra, y el Dr. Chiarucci, de Italia. La psiquiatría estaba comenzando su etapa más notable. Louis Pasteur, Paul Pierre Broca y otros destacados investigadores contribuyeron a dignificar el tratamiento de los enfermos con sus descubrimientos. Los estudios de Sigmund Freud sobre el inconsciente, el consciente y el subconsciente, sumados a la tesis de Carl Gustav Jung sobre los arquetipos, su psicoanálisis, los estudios sobre los traumas psicológicos, arrojaron nuevas luces para la ampliación del conocimiento de la mente humana. La ciencia comenzaba a ser influida por los conceptos nuevos, a los que aceptaba.

Con los experimentos hipnóticos del Dr. Jean Martin Charcot, del Hospital Salpêtrière, en París, los fenómenos mediúmnicos eran considerados histéricos, esquizofrénicos o un fraude del subconsciente. Los médiums recibían la calificación de psicópatas, según la perspectiva de la ciencia, de la fisiología y de la psiquiatría. Mediante la humanización de las relaciones con los pacientes, el psiquiatra Stanislav Grof, uno de los fundadores de la Psicología Transpersonal, estableció que la vida es única, con varias existencias, identificando que los trastornos proceden del alma, del Espíritu.

Divaldo Franco enfatizó que los descubrimientos científicos están corroborando las enseñanzas espíritas, pues en 1861, la Ciencia Espírita, codificada por Allan Kardec en El Libro de los Médiums, en su capítulo XXIII, caracteriza la intervención de los Espíritus en la vida de las personas. Los trastornos psicológicos y psiquiátricos, las obsesiones espirituales, recibieron la atención necesaria por parte del Codificador de la Doctrina Espírita, que propuso una psicoterapia de excelencia para tales casos.

Albert Einstein, en la relación con su hija a través de cartas, declaró que el mundo necesitaba una nueva bomba: la Bomba del Amor. El Amor, según el gran físico, es la ley más poderosa que rige el Universo. En ese mismo sentido, Allan Kardec sostenía que la ley de caridad es la ley del amor en un nivel más elevado. Eben Alexander III, un neurocirujano norteamericano, después de pasar por una experiencia de casi muerte –EQM-, describió cómo es la vida espiritual. Manifiesta el Dr. Eben que el noventa por ciento de los esquizofrénicos poseen un componente, una génesis, de matriz espiritual.

Ya en la finalización de su conferencia, Divaldo Franco narró su propia experiencia con la obsesión, exponiendo en rápidas pinceladas su relación con una presencia a la que él denominó el Máscara de Hierro, quien pese a que recibiera de Divaldo todo su afecto y amor, tardó en comprender que el amor es la energía, la potencia que libera a las criaturas de sí mismas, de su propio pasado. Es necesario -destacó- rescatar las deudas con la Ley Divina, a través del amor, a fin de encontrar un sentido para la vida y alcanzar la comprensión relativa a la inmortalidad del alma. Cuando el individuo ama, el organismo produce sustancias saludables para la vida orgánica.

La humanidad de la Tierra atraviesa un período crítico de decadencia moral, experimentando la sexolatría, el individualismo, el consumismo, el egoísmo. Para que ese panorama sea revertido es necesario vivir el Amor en su sentido más profundo, rescatando el mensaje de Jesús en su totalidad.
El Espiritismo está entre los hombres, en la Tierra, para propiciar la salud integral, estimulándolos a que sean cada día mejores. En demostración de gratitud, el público se puso de pie y aplaudió efusivamente al Pablo de Tarso de los días actuales.

Texto: Paulo Salerno

2 comentarios sobre “Divaldo Franco en Paraná

  1. Responder
    Rev. Dr. Miguel Angel Contreras - 6 junio, 2018

    Buenas noches..les envio un saludo muy fuerte a todos ustedes. Me llamo Miguel Angel Contreras. Vivo en Yuma,, Arizona. No tenemos ninguna iglesia espiritista. Me gustaria tener comunicacion con ustedes. De chico y iba a un templo esperitualista en San Luis Rioc Colorado, Sonora, Mexico. Mi abuelita fue miembre de ese aposento. Yo acaompanaba a mi aabuelita a la iglesi 1970-1975). Tambien mi abuelita me pedia que yo la acompanara en su casa para tener servicicios…Se presentaron muchos personajes muy importaentisimos, como nuestro Senor Jesuctristo, el Doctor Jean-Martin Charcot,, Cuauthemoc y muchos otros. Durante ese tiempo que estube participando en servicios es[pitrituales en casa y en el templo, se me asigno un PROTECTOR ESPIRITUAL …se llamo JUAN ESCUTIA uno de los Ninos Heroes de Mexico. Desde 1975 al presente nunca he participado en ningun servicio espiritual..

    Nunca nos sentamos en mesas..Siempre hicimos los servicios parados . En el templo, los servicios fueron como de ighlesias Cristianas.

    1. Responder
      admin - 6 junio, 2018

      Nos alegra que te interese esta bella doctrina. En nuestra web, en la sección biblioteca, puedes bajarte todos los libros que necesites, y sin duda hay mucho que estudiar. Una abrazo y feliz día.

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