Aprendamos a aceptar

buena genteEstamos en constante aprendizaje, entre tanto, todas esas lecciones son muy útiles y nada es casual. Sabiendo que en nuestra vida se compone de decisiones, de aprendizajes, y se compone en definitiva de que aprendamos a amar, todo ese compendio de situaciones, nos lleva a una última que sin duda, es la más difícil, la aceptación de las cosas.

Es cierto que lo que más nos cuesta es aceptar las situaciones, aceptar los compromisos asumidos en la espiritualidad, aceptar incluso todo lo que nos rodea y aún más, aceptar como son los demás. Este ultimo suele provocar mayores disensiones, mayores malestares, mayores problemas, pues sino aprendemos a aceptar a los demás tal y como son, es porque muchas veces no nos aceptamos a nosotros mismos, y es así porque no sabemos perdonar, no sabemos amar, porque quien perdona, quien ama, sabe aceptar todo lo que le pasa, sabe aceptar tal y como son los demás, porque sabe, que los errores de los demás, y las malas decisiones de los demás, podemos cometerlos nosotros también, pues podemos cometer los mismos errores que los demás, incluso peores.

Mientras tanto, los errores de los demás nos parecen incluso imperdonables, pero no miramos los nuestros, pues nuestro orgullo no nos deja ver que también cometemos errores, y en esta vida no estamos libres de cometer errores y tomar malas decisiones. Por eso, debemos aprender a aceptar las cosas, los problemas que tenemos, hay que aceptarlos, los vecinos incómodos, tenemos que aceptarlos, los problemas de todo tipo, aceptémoslos, en fin, aceptemos nuestra vida, pues quien acepta las cosas como son, vive tranquilo en la vida, sabe lidiar con los problemas mejor, vive más sabiamente, pues la aceptación de las cosas es entender que nada es casual, aceptar a las personas como son, es aceptar que estas personas también cambiarán hacia el bien, solo precisan de tiempo, solo eso.

Cuando aprendemos a vivir la vida tal y como es, es aceptar a la divina providencia, es aceptar la grandeza de Dios, aprendamos de Jesús, este maravilloso hermano de luz, Él acepto su vida, aceptó su misión, y era una misión complicada y difícil, pues un espíritu tan grande y de una perfección tal elevada, no es nada fácil encarnar en un cuerpo tan grosero como el cuerpo humano, encerrar un espíritu tan sublime como el de Él, ya tuvo que ser muy duro, entre tanto, lo hizo por nosotros, nos enseñó el camino más corto para llegar a Dios, nos enseñó el amor de Dios.

Por eso, la aceptación es muy importante, pues cuando aprendamos a vivir así, nuestro pensamiento será más calmado, más tranquilo,y así podremos andar nuestro derrotero con mayor tranquilidad, pues así podremos ser auxiliados por espíritus amigos, para poder continuar en ascensión al Creador, y así es como tenemos que enfrentarnos a la vida, es como tenemos que lidiar con ella.

Espíritu Rafael.

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