Dudas

richard1-Recibí la comunicación de un amigo suicida detallando lo que le ocurrió. Pensando en matarse, se puso un puñal en el abdomen, pero no tuvo coraje de consumar su intento. Sin embargo, sintió que Espíritus obsesores presionaron su mano, literalmente obligándola a enterrar el puñal. En su agonía oyó sus carcajadas. ¿Es posible una acción de estas por parte de los perseguidores espirituales?

Si los obsesores tuviesen ese poder, estaríamos todos a su merced. Lo que ellos hacen es inducir, sugerir, convencer al obsedido a cometer suicidio. No tienen poderes para forzarlo, razón por la cual nunca se podrá dispensar al suicida de su gesto trastocado. Él siempre responderá por su acto.

2-Mi marido vivía diciendo que se mataría si tuviera que enfrentar problemas graves. Fue lo que hizo cuando perdió el empleo. ¿Será que fue suicida en otra vida?

No necesariamente. Fue víctima de su propia flaqueza y un ejemplo de cómo podemos complicar el destino cuando cultivamos ideas infelices como esa. Ellas toman cuerpo, induciéndonos a gestos comprometedores de los que fatalmente nos arrepentiremos.

3-Mi esposa lo tenía todo para vivir feliz y parecía feliz. Era bonita, gentil, atenta, saludable… ¿Qué la habría llevado al suicidio?

Como dice Raimundo Correia, en su célebre soneto, si se pudiese ver el Espíritu que llora a través de la máscara de la cara, percibiríamos que una apariencia feliz puede esconder un corazón conturbado. Probablemente, ella fue una talentosa artista, simulando una estabilidad que no poseía. No sabemos de los conflictos en que se debate alguien que lo tiene todo para vivir feliz. Situaciones mal resueltas, angustias y desajustes resultantes de desvíos del pasado, aunque encubiertos por un comportamiento aparentemente ajustado, pueden llevar al gesto extremo.

4-Uno de los efectos colaterales de la ciclosporina, sustancia inmunosupresora usada en trasplantes, es la depresión. Tengo un familiar que se suicidó después de recibir un riñón, en trasplante. ¿De quién sería la culpa? ¿De él o de la ciclosporina?

La ciclosporina puede ser un factor atenuante, nunca determinante. Es en las situaciones dramáticas, como una depresión, que el paciente revela su firmeza o flaqueza.

5-Un familiar mío recibió un órgano donado por un suicida. Durante algún tiempo se sintió mal, llegando a alimentar la idea del suicidio. ¿Podría estar impregnado de las vibraciones del donante, influenciándolo?

En principio, tal vez, pero una influencia que será rápidamente superada, en la medida que esa impregnación se disuelva, ya que el órgano no está más bajo la influencia del donante.

6-Fui a vivir a una casa donde un hombre se mató. Me sentía muy mal y me pasaba por la cabeza una idea en la que nunca pensé, el suicidio. ¿Estaría la casa impregnada de sus sentimientos?

Puede ser, pero, así como en relación al órgano trasplantado, sería una impregnación pasajera, fácil de deshacerse con una actitud serena de los nuevos moradores y el cultivo de la oración.

7-Enfrenté un problema serio cuando me mudé a una casa donde un hombre se suicidó. Mi esposa y nuestras hijas no conseguían dormir por la noche, estaban temerosas y perturbadas. ¿Sería la presencia del suicida?

Sería altamente improbable, ya que los suicidas son apartados de la convivencia con los hombres, haciendo estadas depuradoras en los valles de los suicidas, descritos por Camilo Castelo Branco, conforme ya comentamos. Ese problema está más relacionado con el condicionamiento negativo. Si la persona cree que, por el hecho de vivir en una casa donde alguien se mató, va a tener problemas, fatalmente los tendrá, fruto de su propia imaginación.

8-No me siento realizada ni en la vida ni en el matrimonio. Me siento en el fondo del pozo, con mucha tristeza. Sólo tengo sueño y dolores en el cuerpo, como si hubiese recibido una paliza. Sólo pienso en el suicidio, pero no tengo coraje. Creo que en el otro lado se está mucho mejor y allá voy a encontrar la felicidad, la paz y el hombre de mi vida, pues tengo la sensación de que él no está aquí. Pido la muerte a Dios, todos los días. ¿Por qué?

Imaginar que la muerte nos reserva la concretización de nuestros sueños de felicidad es una equivocación peligrosa. Será feliz en el Más Allá quien muera en paz con la vida, aun enfrentando tormentos en ella. Para conseguirlo es fundamental el empeño en cumplir los designios divinos, cultivando el Bien y aprovechando, integralmente, las oportunidades de edificación de la jornada humana, realizaciones que pasan lejos del suicidio.

Richard Simonetti
Extraído del libro «Suicidio todo lo que usted mesitas saber…para no cometer este terrible error»

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