Don de curar

kardec1. Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, lanzad demonios; «graciosamente recibisteis, dad graciosamente». (San Mateo, cap. X, v. 8).

2. «Dad gratuitamente lo que habéis recibido gratuitamente»; dijo Jesús a sus discípulos; por este precepto prescribe que no se haga pagar lo que uno mismo no ha pagado, y lo que ellos habían recibido gratuitamente era la facultad de curar a los enfermos y echar a los demonios, es decir, a los malos espíritus; este don se les dio gratuitamente por Dios para el alivio de los que sufren y para ayudar a la propagación de la fe, diciéndoles que no hicieran con él ningún negocio, ni un objeto de especulación, ni un medio de vivir.

Allan Kardec.
Extraído del libro «El evangelio según el espiritismo»

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