Brilla y calienta

corazonEn el suelo ardiente y denso de la Tierra, tanto como en el charco, brilla el Sol, cuyos rayos se esparcen bajo el amparo de Dios, iluminando sin indagaciones, ni afirmaciones. Brilla y calienta en la alegría de la acción, para la cual fue creado.

En la jornada evolutiva, todos podemos brillar siempre, sin indagaciones estériles, sin cuestionamientos, sin indecisiones. Realizar nuestra aspiración, para lo cual fuimos creados; comprenderse, para comprender; servirse, para servir; amarse, para amar.

La ilustre Autoridad de Cristo Jesús, el Amable Rabino Galileo, Maestro Memorable, porque aprendió a brillar y a calentar, ofreciéndose como ejemplo para que ninguno de nosotros se atreva a alegar ignorancia.

Ojalá te despiertes ahora. Ni mañana, ni después. ¡Ahora!

El tiempo dimensional de la Tierra, en la indimensionalidad de que se reviste Dios, te alerta que el momento que pasó no vuelve, y que te compete aprovecharlo ahora, en su expresión, para que tengas, en la expresión siguiente, alegría o tristeza, dolor o bienestar, según lo que de bien te hayas prodigado hasta ahora.

Medita, elucubra, sin indagaciones irreflexivas, pues ninguna orientación valdrá más que tu propia acción en la paz.

Espíritus Diversos

Médium Reynaldo Leite
Extraído del libro «Destellos de luz»

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.