La cultura espirita

herculanoEl proceso cultural, siempre en desarrollo, es una secuencia de etapas o ciclos culturales formando “um continuum”. Incluso en el estudio de las culturas aisladas de la más remota antigüedad encontramos siempre sus uniones y connotaciones.

La cultura Espírita no es una excepción y se une a todo el proceso. Se engañaron los que desean adquirir cultura espírita pura. Hoy, más que nunca, el Espiritismo, en todos sus aspectos, está ligado a la llamada Cultura General. Los métodos culturales de investigación, evaluación e interpretación de los fenómenos, de observación y de meditación filosófica son fundamentalmente los mismos en un campo y en el otro, con las especificaciones necesarias en las áreas específicas.

Ese es uno de los postulados de Kardec, cuya visión global de la cultura no excluía ningún sector del conocimiento. Para conocerse y comprender el Espiritismo a fondo es indispensable un esfuerzo de actualización cultural, sin el que no sería posible el establecimiento de uniones entre hechos y conceptos aparentemente diversos. De ahí la necesidad de creación e instalación de la soñada Universidad Espírita o de varias de ellas , para que la instrucción espírita pueda alcanzar sus verdaderas dimensiones.

La finalidad del Espiritismo no es crear un mundo aislado dentro del mundo, pero si integrarse en el mundo para transformarlo. Los de ayer consideraban eso como apenas un sueño de lunáticos, hoy deben comprender que el sueño se está concretizando en el mundo sublunar, no en la luna. Es increíble el descuido de los espíritas de poses en ese sentido.

Todos están dispuestos a hacer grandes donaciones a instituciones asistenciales, pero se muestran contrarios a contribuir para la creación de una Universidad Espírita. Algunos intelectuales llegan incluso a considerar absurdo este proyecto. El primero el congreso de la USE creó, gracias a la lucha de algunos contra la oposición de la propia dirección de este movimiento, el Instituto Espírita de Educación que hasta hoy funciona gracias a algunos dedicados, con poca posibilidad de desarrollo. Los que piensan ganar el cielo con donaciones de caridad material, olvidándose de la caridad cultural, tendrán serias decepciones al pasar para el otro lado.

La Educación Espírita, combatida por algunos retrógrados, incapaces de comprender el valor de la propia cultura que los acoge generosamente en el mundo, es el más apremiante necesidad del movimiento espírita, para que no se repitan episodios dolorosos como el del plan de alteración de toda la obra de Kardec por personas que ni siquiera la comprendieron. Este análisis es un esfuerzo en el sentido de despertar a nuestro medio espírita a los peligros que lo amenazan. Nada más.

Francisco Cándido Xavier
J Herculano Pires
Extraído del libro «No hora do testemunho»

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