Días difíciles

raul3aaHay días que parecen no haber sido hechos para ti. Se amontonan tantas dificultades, innúmeras frustraciones e incontables aborrecimientos, que llegas a pensar que llevas el mundo sobre tus hombros dilacerados. Desde temprano, al levantarte de la cama, por la mañana, encuentras la indisposición moral del compañero o de la compañera, que te arremete todos los espinos que el mal humor consiguió acumular a lo largo de la noche. Sientes el amargor de hiel despejado en tu alma, pero crees que todo se modificara en los momentos siguientes.

Sales a la calle, para atender a ese o aquel compromiso cotidiano, y te enfrentas con la agresividad de muchos que manejan vehículos en las vías públicas y que los convierten en armas contra los otros; constatas la amargura de trabajadores o dependientes que te atienden mal, o ves el cinismo de negociantes que desean entregarte productos de mala calidad a precios exorbitantes, suponiéndote imbécil. Aun así, admites que, luego, todo se cambiara, mejorando las situaciones a tu entorno.

Te encuentras con familiares o personas amigas que te derraman sobre la mente todo el cuadro de los problemas y tragedias que viven, en un torrente de tormentos, perturbando tu armonía aun frágil, aunque no te permitan desahogar tus angustias, tus dramas o tus tristezas reprimidas en el alma. En tales circunstancias, piensas que debes esperar que esas personas se resuelvan con la vida hasta un nuevo encuentro. Son esos los días en que las palabras que dices reciben negativa interpretación, el cariño que ofreces es mal visto, tu simpatía parece mero interés, tus reservas son vistas como soberbia o mala voluntad. Si hablas, o si callas, desagradas.

En días así, aun cuando te esfuerces por entender todo y a todos, sufres mucho y la acostumbrada tendencia, en esas ocasiones, es la de victimización automática, cuando se pasa a desarrollar sentimientos de autopiedad. Sin embargo, esos días infelices, nos piden vigilancia y oración fervorosa, para que no nos perdamos en esos enredos de pensamientos, de sentimientos y de actitudes perturbadores. Son días de evaluación, de test impuestos por las regentes leyes de la vida terrena, deseosas de que observes y verifiques tus acciones y reacciones al frente de las más diversas situaciones de la existencia.

Cuando notes que muchas cosas a tu alrededor pasan a emitir un sonido desarmónico en tus oídos; si notas que escogiendo la derecha o la izquierda no escapas de la critica ácida , tú deber será la de ajustarte al buen sentido. Instrúyete con las situaciones y acumula lo aprendido de las horas, pasando a observar mejor las circunstancias que te rodean, para que entiendas mejor, para que, en fin, evoluciones. No te olvides de que oímos la voz del Maestro Nazareno, hace dos milenios, decirnos: En el mundo solo tendréis aflicciones… Conocedores de esa realidad, abriendo el alma para comprender que a cada día basta con su mal… tratarás de recomponerte, en el caso de que te hayas dejado herir por tantos petardos, cuando lo ideal habría sido actuar como un bosque de bambús delante del ventarrón. Inclinate, dejando pasar el vendaval, a fin de que te endereces con tranquilidad, pasando el momento difícil.

Hay, de hecho, días difíciles, duros, caracterizando tu estado de pruebas indispensables a tu proceso de evolución. A ti, pues, cabrá erguir la frente buscando el rumbo de las estrellas hermosas, que a lo lejos brillan, y agradecer a Dios por poder afrontar tantos y difíciles desafíos, manteniéndote aun así, firme.

En los días difíciles de tu existencia, procura no entregarte al pesimismo, ni al lado del derrotismo, evitando alimentar todo y cualquier sentimiento de culpa, que te inspirarían el abandono de tus compromisos, lo que sería tu gesto más infeliz. Ponte de pie, ante cualquier obstáculo, y se fiel a tus labores, a los deberes de aprender, servir y crecer, que te traerán nuevamente al mundo terrestre. Si lograras la superación suspirada, en esos días sombríos para ti, habrás vencido más un embate en el rol de los muchos combates que componen la pauta de la guerra en que la Tierra se encuentra sumergida.

Confía en la acción y en el poder de la luz, que el Cristo representa, y sigue con entusiasmo
para la conquista de ti mismo, guardándote en equilibrio, sea cual sea o como sea cada uno
de tus días.

Espíritu Camilo
Médium José Raúl Teixeira
En la Sociedad Espirita Fraternidad, Niterio-RJ. 30.12.2002. Traducido por Jacob

2 comentarios en «Días difíciles»

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