La fuerza del amor

apazAmigos y hermanos, abrazos fervorosamente.

En esta oportunidad, deseo compartir con los compañeros un hecho relacionado al suicidio que resultó en una seria de acciones, desarrolladas a lo largo de 18 meses, aproximadamente, pero cuyo desenlace superó todas las expectativas, incluso las inimaginables.

Las regiones de sufrimiento donde viven los suicidas, de todas las categorías, son innúmeras y vastas en los planos del Espíritu. Brotan de un día para otro, pues los excesos de la Humanidad han reducido el tiempo de reencarnación para un número significativo de personas. Los atentados contra la manutención de la salud física, mental y psicológica alcanzan cifras realmente asustadoras.

La campaña “En defensa de la Vida”, conducida por los espiritas, es una acción que ameniza la situación. Pero algo más intenso y abarcador, que involucre a la sociedad, urge ser desarrollado. Así, pasamos nuestro relato.

Localizamos en determinado nicho, en nuestro plano, una comunidad de suicidas viviendo en situación precaria, en todos los aspectos. Llamaba nuestra atención, que tal reducto de dolor nunca reducía de tamaño. Al contrario, contabilizábamos un número creciente, día a día.

Procurando analizar la problemática por todos sus ángulos, vimos que en un lugar, incrustado en un espacio de difícil acceso, existía una especie de “escuela” – si este es el nombre que se puede utilizar – cuyos integrantes se especializaban en inducción al suicidio: técnicas, recursos y equipamientos solicitados eran desarrollados para que encarnados cometiesen suicidio. El suicida era, entonces, llevado a la institución y, bajo tortura, el alma sufridora proporcionaba elementos mentales que servían de alimento para la manutención de diferentes desarmonías que conducen al hombre al desespero.

Fuimos sorprendidos por la existencia de tal organización y apavorados delante del hecho, de cómo la alimentación, asociado a la maldad, puede desestructurar al ser humano. Después de tener conocimiento de los detalles, un plan de trabajo fue definido, después de que un mensajero de elevada región vino hasta nosotros.

Durante algún tiempo nos esforzamos para ser adecuadamente preparados inclusive aprendiendo a liberar vibraciones más sublimadas, a fin de proveer el material mental y sentimientos puros que pudiesen erguir un campo de fuerza energético alrededor del lugar. Almas devotadas estuvieron con nosotros permanentemente, instruyéndonos, fortificándonos y revelándonos la excelsitud del amor.

Entre tanto, era preciso hacer algo más. Deshacer la organización no representaría, en principio, mayores problemas; el desafío seria convencer a los instructores a no hacer más aquel tipo de maldad. Varias tentativas fueron enviadas, en este sentido. Orientadores esclarecidos de la Vida Mayor fueron rechazados y hasta ridiculizados. Nada conseguíamos con los dirigentes de aquella institución inclinada a la práctica del suicidio. Pero, la victoria llegó, gloriosa, en el final de la tarde del domingo último, (1) cuando, convidados a participar del cierre del Congreso, aquellos dirigentes presenciaron la luminosidad del amor. Consiguieron, finalmente, ver el significado de la vida, su importancia y fundamentos.

Fueron momentos de gran emoción que envolvió a todos nosotros, cuando una porción de luz descendió sobre los encarnados y desencarnados en el exacto instante en que todos, en ambos planos de la vida, se dieran las manos y cantaran la música en pro de la paz. La porción de luz se alargó, creció envolvió a todos. La fuerza del amor brotaba plena y, en sublime explosión, rompió el aire, circuló sobre la cabeza de todos, se esparció como poderosa onda para más allá del recinto, ganando la ciudad.

Brasilia se aureoló de luz, en el aire, en el suelo, en las aguas. Nuestra visión estupefacta y maravillada parecía que una nueva estrella estaba surgiendo. Los seres de la Creación, vegetales, animales y hominales, los elementos inertes, rocas y minerales, las construcciones humanas, edificios, avenidas, bancos, oficinas públicas y privadas, residencias, todo, en fin, fue bañado por luz pura y cristalina que brotaba de lo Alto.

Célere, la bella luminosidad se esparció del corazón de la Patria para todos los rincones de Brasil, más allá, en el Extremo y Medio Oriente, alcanzando todos los continentes, países y ciudades. Alcanzó los polos del Planeta, giró, en baile sublime, por breves minutos alrededor de la Tierra y se prolongó más allá, en dirección al infinito.

Jesús se había aproximado al Planeta, en brevísima visita de luz, amor y compasión.

¡Jamás presencié tanta belleza y tanta paz!

Con afecto.

Yvonne Pereira

Mensaje psicográfica recibida por Marta Antunes de Moura, en la Federación Espírita Brasileira, en Brasilia, en el día 22 de abril de 2010.)

(1) Domingo, 18 de abril del 2010: día del cierre del 3º Congreso Espírita Brasileiro.Todos los presentes cantaban, emocionados, la música por la  paz. Revista Reformador. Traducido por Jacob.

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