Animales

Richard Simonetti1–¿Todos los seres vivos reencarnan?
Si. Están dotados de una individualidad inmortal y perfeccionable, que tiene en la reencarnación el recurso fundamental a favor de su evolución.

2 -¿Significa eso que todos los seres vivos poseen Espíritu?
No. Están dotados de un principio espiritual que se desarrolla progresivamente, a lo largo de milenios, hasta que alcanzan la complejidad necesaria para la conquista de la razón. Serán, entonces, Espíritus.

3-¿Existe una escala en ese desarrollo, como una escalera que el principio espiritual irá subiendo, pasando por todas las especies animales y vegetales, hasta alcanzar la razón?
No sabemos exactamente como ocurre. Ciertamente no envuelve experiencias tan amplias, porque surgen especies y son extinguidas, innecesariamente.

4–Animales como el gato, el perezoso, el macaco, que parecen ejercitar alguna inteligencia, estarían en vísperas de la promoción a Espíritus?
Como ya comentamos, esa transición ocurre en otros planos del infinito y pide tiempo considerable. Entre los animales más desarrollados de la Tierra y el Hombre hay insondables escalones.

5–Algunos animales revelan una inteligencia que sorprende a sus dueños. ¿No demuestra eso que están bien cerca?
Ese “cerca” es relativo. Millones de años, delante de la eternidad pueden ser representados por algunos segundos. El animal tiene flashes de inteligencia. Está muy distante del pensamiento continuo, que caracteriza al Espíritu.

6–No sería más conveniente que Dios nos creara dotados de inteligencia y discernimiento, sin tanto trabajo, sin gastar tanto tiempo?
Esa misma duda fue dicha por los teólogos en relación a la aparición del Hombre, cuando Darwin formuló su teoría evolucionista. Es más fácil imaginar a Dios moldeando a Adán del barro, que luchando millones de años en la oficina de la Naturaleza para crear al ser humano. Sin embargo, Darwin es hoy aceptado plenamente por los teólogos, a nos ser en los círculos retrógrados, que todavía interpretan los textos bíblicos al pie de la letra.

7-¿Ocurre lo mismo con el Espíritu?
Obviamente. Si a Dios le llevó tanto tiempo para producirnos una vestimenta carnal, ¿por qué el Espíritu, que es mucho más complejo, debería ser creado en un pase de magia? No tiene sentido.

8–Si las limitaciones y males físicos son situados por el Espiritismo como una respuesta de la ley de causa y efecto a los desatinos humanos, ¿Por qué los sufren los animales, si no piensan, no tienen libre albedrío, y consecuentemente, no tienen deudas que rescatar?
La mujer no sufre los dolores del parto por problemas kármicos. Es una contingencia de la vida. Bendecirá sus sufrimientos, ante la gloria de ser madre. No siempre, por lo tanto, el dolor puede ser considerado como sinónimo de rescate. Es lo que ocurre con los animales. Limitaciones y males físicos agitan su conciencia embrionaria, preparando el glorioso “parto” del Espíritu.

Richard Simonetti
Extraído del libro “Reencarnación, todo lo que usted necesita saber”

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