¡Cuánto experimentación!

xavierChico hace su Oración antes y después de las Sesiones de Luiz Gonzaga. Cuando termina su tarea, que va de las 9 de la noche hasta las 2 de madrugada, después de atender a más de 2 mil pedidos de recetas, esta agotadísimo y como quien, es un decir, hubiese llevado una gran zurra de palo. Sin embargo, con la ayuda de sus Amigos de la Espiritualidad, se rehace y mejora.

Nos contó, para que le sintamos la responsabilidad y lo ayudemos, que, en medio de las Sesiones, sin que nadie observase, espíritus burlones procuran oscurecerle el Trabajo, intentando contarle historias de crímenes tenebrosos para que fracase en su deseo cristiano. Y es necesario un gran esfuerzo suyo para libarse de una derrota.

Es por eso que sus Guías recomiendan, por el, a los asistentes, una concentración homogénea, saludable, y, a los comentadores de la Lección extraída del Evangelio, una explicación sincera, hecha con humildad sin adulaciones al pobre médium a la alusión de asuntos sin savia evangélica.

Y, al día siguiente, como termino de la experimentación de la víspera, al ir de carreta para la Hacienda Modelo, aun es tentado. Espíritus, que aun no escucharon la Voz del Divino Amigo y se pierden en la senda libre de los vicios, de la provocación y del mal procuran hacerlo parar para escuchar la continuación de las historias…

Y es orando y vigilando, pensando en el Bien y en la responsabilidad de servidor de Cristo, que consigue pasar y verse libre de las trampas…

Si para, si se descuida de orar y vigilar, perderá su día y dará de sí una señal de flaqueza. Ahí está más un bello ejemplo, revelando la victoria de la oración y vigilancia, cuando realizadas con el corazón suspendido y vuelto para Jesús.

Lindos casos de Chico Xavier

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