EL más allá del suicida – Luz Espiritual

EL más allá del suicida

suicidioEl suicidio es, por sus características y efectos tan particulares, tal y como nos dice la mentora espiritual Joanna de Angelis «La más compleja e infeliz de todas las cosas que le pueden suceder al ser humano».

Efectivamente, el suicidio es una acción muy infeliz, que depara unas inevitables y desgraciadas consecuencias para aquella persona que caiga en él, tanto en el plano espiritual como, luego, en futuras reencarnaciones. Los motivos que llevan a un ser humano a tomar la trágica decisión de matarse a sí mismo pueden ser numerosos, variados y complejos, teniendo que ser muy prudentes a la hora de tratarlos y de valorarlos. Sólo uno mismo sabe cómo se siente, sólo uno mismo sabe las fuerzas que tiene o no tiene y lo que espera o no espera de la vida… y lo que espera o no espera de la muerte.

En líneas generales, aquella persona que se suicida vive inmersa en un mundo mental cerrado en el que lo único que cuenta para ella es dejar de sufrir, escapar de una situación y una realidad, la que sea, que le está angustiando y que para ella es ¡insoportable! Esa es su única prioridad y el suicidio, por desgracia, la única válvula de escape que sabe encontrar… lo demás, en esos momentos, no importa, aunque luego ya sea demasiado tarde…

Con mucha probabilidad, si la persona conociera las consecuencias que aguardan a aquellos que caen en el suicidio y supiera sobre los compromisos espirituales que se contraen con ello, su decisión pudiera ser otra pero, lamentablemente, dominado por la angustia y la desesperación, pasa a acariciar y a dejarse seducir por la idea de la muerte como único remedio para su situación, convencido o, al menos, esperanzado, de que con ello va a poner término a sus padecimientos.

Sin embargo ¡supremo engaño! ¡Porque la muerte no existe, somos Espíritus inmortales! y este hecho esencial debería condicionarnos en todos los aspectos y momentos de nuestra vida. Y en el primer y más importante punto en el cual debe reflejarse esta realidad que forma parte intrínseca de nosotros es en el hecho, simple y obvio en sí mismo, de que no podemos nunca dejar de existir siendo, por tanto, completamente inútil cualquier acción que, de una u otra manera, hagamos para destruir nuestra existencia. ¡No es posible nadar contra una corriente que nos arrastra, inevitablemente, siempre hacia la Vida!

Muchos son los testimonios de Espíritus que, cuando encarnados, se dejaron atrapar en los brazos seductores, falsos y traicioneros del suicidio, expresando con sus palabras, de un modo claro y contundente, la desesperación y la infelicidad con la que se encontraron tras su infeliz acción. Como ejemplo, valgan las sentidas palabras de Mousinho d’Albuquerque, que se suicidó con un disparo en la sien: «Cuando suponía que iba a llegar para mí el descanso, la muerte me trajo el martirio indecible de la prolongación de la vida, en su manifestación más tormentosa» (Espíritu Mousinho d’Albuquerque, en El Martirio de los suicidas, Almerindo Martins de Castro)

Sería complejo detallar y profundizar en las consecuencias y responsabilidades por las que puede atravesar aquél que se ha suicidado, pudiendo éstas variar, dependiendo de diversos factores. Es decir, no todos han de pasar exactamente por las mismas situaciones, ni vivirlas de la misma manera, ni con la misma intensidad y duración. No existiendo una regla absoluta y uniforme, sin embargo, en todos los casos las consecuencias corresponderán siempre a las causas que lo produjeron, con sus atenuantes o agravantes, según las condiciones individuales y particulares de cada uno. Podríamos generalizar diciendo que a la persona que se suicida le aguarda una gran sorpresa, en la que, en lugar de encontrar el reposo, la nada o el olvido que tanto anhelaba, se dará cuenta de que la vida no ha finalizado con la destrucción del cuerpo físico; que el intento de auto-aniquilarse, a pesar de haberse arrojado a los brazos de la muerte, ha sido en vano y que en su mente le continúan atormentando los mismos problemas o motivos que le llevaron a tomar su infeliz decisión. Y que sus amarguras, lejos de extinguirse, se recrudecen y se vuelven más íntimas y profundas, teniéndose que enfrentar al desengaño y a una serie de situaciones y de estados que le pueden marcar la existencia durante muchísimo tiempo.

Las consecuencias negativas para el Espíritu comenzarán ya en el mismo proceso de la separación de su cuerpo físico, que se complicará enormemente, haciendo que el ser se sienta como una especie de “muerto-vivo”, totalmente desequilibrado y fuera de sí. Seguirán variadas situaciones, muchas veces esperpénticas y dantescas, angustiosas y duras, con las que se ha de enfrentar en el plano espiritual, hasta los inevitables efectos producto de todo el desorden vibratorio y mental ocasionado por el acto suicida. Las gravísimas secuelas y lesiones producidas en su cuerpo espiritual, que se pueden mantener, incluso, durante años consecutivos, bajo la acción mental cristalizada del instante agónico de la auto-aniquilacción, se reflejarán en las próximas reencarnaciones.

Anticipar la muerte a través del suicidio nunca es una solución, y sí es siempre un acto mal entendido y, sobretodo, inútil, porque queriéndose liberar el ser humano de unas situaciones o problemas que cree insalvables o insoportables, sin embargo, no se va a poder liberar nunca de sus compromisos como alma inmortal, pues forman parte de su aprendizaje y de sus pruebas. Y que, por ser ineludibles, como un estudiante que repite curso, deberá afrontarlos nuevamente en próximas reencarnaciones hasta vencerlos y superarlos definitivamente.

Se puede afirmar, sin duda alguna, que cada persona que abandona la vida a través de la puerta falsa del suicidio es un Espíritu que se complica enormemente su futuro por querer escapar de su presente. Los propios espíritus que han traspasado dicha puerta nos animan ¡nos piden encarecidamente! para que resistamos todos los males que se nos pongan por delante, que soportemos desilusiones, deshonra, amarguras, enfermedades y desgracias bajo cualquier aspecto, porque todo eso, nos advierten, será siempre preferible a las angustias que nos esperan si caemos en el gran espejismo y el gran error del suicidio.

Sin embargo, por difíciles y desesperadas que sean las circunstancias del Espíritu, Dios, Padre Creador, “no quiere” la perdición de ninguna de sus criaturas, sino que aprendan, en este caso, de ese error que es el suicidio y se levanten, con la cabeza bien alta, para seguir adelante, progresando en dirección al Amor y al Conocimiento que les aguarda. Por ello, independientemente de las situaciones con las que se tengan que enfrentar los que se han suicidado, se van a encontrar todos ellos, sin excepción, con el Amor y con la Misericordia de Dios, que les va a brindar, a manos abiertas, nuevas y valiosísimas oportunidades para rectificar el error cometido y armonizarse con las perfectas Leyes Divinas.

El Espiritismo nos enseña, de una manera clara y rotunda que, además del hecho esencial de que la muerte no existe, y que, por tanto, ese ser querido que “se ha marchado” no ha dejado de vivir, el hecho no menos importante y maravilloso de que con los pensamientos de amor y de cariño hacia ellos se les puede ayudar mucho ¡muchísimo! La persona que se ha suicidado necesita, más que nadie, de amor y de comprensión. Ellos mismos, en sus comunicaciones, coinciden en que la mejor y más grande ayuda que pueden recibir de los seres queridos que dejaron en el plano físico son esos pensamientos de amor y de cariño, junto con la oración sincera que, como nos explican, es un auténtico bálsamo que les ofrece paz, consuelo, renovación de fuerzas y de ánimos.

Camilo Castelo Branco, el principal protagonista de la extraordinaria obra de Memorias de un suicida, que abandonó la vida física por no saber enfrentarse a su ceguera, nos deja un testimonio que debe conducirnos a reflexiones muy profundas: «Yo fui suicida. Queriendo huir de la ceguera de los ojos, me sumergí en la ceguera del alma». (Palabras del Espíritu Camilo Castelo Branco, en El martirio de los suicidas, de Almerindo Martins de Castro)

¡Evitemos nosotros la ceguera del alma! Para ello es del todo imprescindible que conozcamos y asumamos nuestro origen espiritual y reflexionemos sobre todo lo que se desprende de ese conocimiento y de esa extraordinaria realidad de la que, por mucho que lo intentemos, nunca vamos a poder huir: ¡Somos Espíritus inmortales! No permitamos, entonces, por favor, que nuestra
transitoria condición de seres humanos vaya en contra de nuestra condición de Espíritus inmortales que es, realmente, lo que somos cada uno de nosotros. ¡Amemos y respetemos la vida¡ ¡Amemos y respetemos nuestra vida¡

No quiero finalizar sin dejar unas sinceras y muy sentidas palabras para todos aquellos que han dejado la vida física escogiendo el camino complicado, duro y triste del suicidio. Para todos ellos vayan nuestros mejores votos de paz, de armonía y de recuperación, con el deseo más sincero de que nazca en su interior la esperanza de un porvenir mejor, con la total certeza de que estarán amparados por Jesús, nuestro Amigo y Maestro, el Divino Médico de las almas.

Alfredo Tabueña

Revista Espírita de la FEE

15 comentarios sobre “EL más allá del suicida

  1. Responder
    Iván - 25 agosto, 2017

    Es interesante sin embargo creo que el suicidio es mi destino, y puede que mi familia sufra temporalmente pero el tiempo todo lo cura.

    1. Responder
      admin - 25 agosto, 2017

      Querido amigo Iván, el suicidio no es nunca el destino de nadie, el suicido es un error, la persona que se suicida, lo único que va ha encontrar es sufrimiento. Es cierto cuando dices que el tiempo todo lo cura, es cierto que tu familia con los años lo acabará superando, con muchos años, pero también es cierto que tu sufrirás por causa del suicido, serás responsable por el sufrimiento que has hecho a tus familiares, y tendrás que reparar el mal que cometiste con el suicido. Hay que tener cuidado, por que el suicido nunca es una salida, más bien todo lo empeora mucha más.

      Un abrazo.

      1. Responder
        Angel - 5 marzo, 2018

        Ustedes lo que hacen con sus respuestas es juzgar lo que desconocen, pues ustedes no saben si en el plan del espíritu de cualquier Ser, está planificado el suicidio como un camino de crecimiento y evolución que ha de transitar ese alma.

        Ustedes a través de creencias religiosas o egoicas están juzgando lo que desconocen, lo que no entienden y desde ahí, a través de las creencias populares del ego, juzgan y dan su opinión basada en eso.
        El suicidio se ha practicado de muchas formas, los samuráis del antiguo Japón lo utilizaban como muerte honorable, o inclusive en la antigua Grecia.

        ¿Quién somos para retener a través de nuestro egoísmo por medio del ego, a un espíritu encarnado en este plano de conciencia, a que se quede contra su voluntad en un lugar que no desea estar? ¿Acaso no vemos nuestro propio egoísmo de desviar a un ser humano de su propio destino marcado por su alma inmortal? ¿Tan ciegos estamos de ver solo nuestro propio camino, invadiendo el camino de los demás sea que él sea y de la manera que sea?

        El suicidio ha sido juzgado, castigado y perseguido, por las creencias de las religiones, donde el temor, el miedo, el egoísmo y la ignorancia eran herramientas que usaba el propio ego por medio de los seres humanos, para infundir miedo a los demás y anclarles a una pesadilla que ellos acababan creyendo en su mente. Sin embargo desde el plano espiritual el suicidio no es juzgado, ni castigado, ni nada que provenga del miedo y del ego.

        Basta ya de hacer daño a los demás con mentiras llenas de temor y juicio, sin pizca de compasión, de amor desde el alma.

        Cada espíritu tiene un camino individual de crecimiento y evolución y es el propio espíritu el que ha de cambiar cuando lo crea conveniente, cuando llegue su momento, no porque nuestro egoísmo quiera que eso ocurra sin respetar a los demás.

        El alma tendrá que reparar lo que tenga que reparar, a través de su viaje o encarnaciones y tendrá el tiempo que precise para hacerlo sin penalidades o juicios externos, pues el plano espiritual no juzga, sino que en su lugar ama, desarrollando amor desde el alma, no amor desde el egoísmo, como ocurre en el planeta tierra.

        La muerte no es el final, sino el principio, pero si nos quedamos anclados al miedo a través del ego, sin despertar nuestra conciencia, nos haremos daño a nosotros y se lo haremos a los demás.

        Cuando un espíritu opta por el suicidio es porque su nivel de sufrimiento ya ha superado su tope y ya no puede más, son muchas las causas que nacen de él y de su posible opción, aunque la mayoría son ausencia total de amor en forma de intolerancia, incomprensión, cero compasión, cero comunicación y cero dialogo respetuoso al contrario faltas de respeto, gritos, insultos, amenazas, discusiones, etc., en lugar de tolerancia, comprensión, respeto, diálogos cariñosos, humidad, paciencia, bondad, etc., cualidades que nacen del alma que no existen en la familia de ese ser humano que lleva muerta/o en vida desde mucho tiempo.

        Niños que acaban suicidándose porque los padres no saben amar desde el alma a sus hijos, y lo único que hacen es juzgarles, castigarles, humillarles, maltratarles, etc., cualidades que nacen del egoísmo a través de ellos, acabando estos por llenarse de heridas y traumas, que acaban por sufrir por parte de la sociedad extrapolando todo eso en ella, a través de sufrir acoso escolar (bullying), acoso en los trabajos, en la vida, etc. Dejen de juzgar y den más amor a los demás que ya es hora de cambiar la corriente egoica existente en este plano.

        Seres humanos con un gran vacío en su interior que jamás pudieron llenar en su vida y que en un momento dado les ocurrió algo que no lograron superar y optaron por acabar con todo. Todo nace del egoísmo y el miedo de la sociedad, que somos todos.

        Si cada ser diera un poquito de amor cada uno, en lugar de egoísmo y miedo, el mundo cambiaría de la noche a la mañana, en un lugar hermoso y bello.

        ¿Qué es el ego? El ego son las ideas, las opiniones, los pensamientos, las creencias de nuestra familia, la sociedad y la cultura. Y dentro de dicho ego existen tres potencialidades que se combinan entre ellas, para causar sufrimiento en el mundo, estas son (el miedo, el egoísmo y la ignorancia).

        Ya va siendo hora de despertar del ego y pasar al alma.

        1. Responder
          admin - 5 marzo, 2018

          Querido amigo, es muy interesante tu comentario y tus puntos de vistas, pero lo cierto, es que esas cosas que sabemos del suicidio, es contada por espíritus que se han suicidado y están pasando por periodos muy difíciles. Hay un libro que se llama “El cielo y en infiero” de Allan Kardec, que está en nuestra biblioteca, y si lees ese libro con atención, verás que el suicidio es el acto más egoísta que podemos hacer. Dejamos familia, esposa, o marido, hijos, o amigos, padre o madre, hermanos o hermanas, dejamos todo solo por pensar en nosotros mismos y creer que el suicidio es una salida, cuando, nos guste o no, no es una salida, lo que hace es complicarlo más.

          Es cierto que Dios nunca castiga, ni tampoco a la persona que se suicida, nos castigamos nosotros mismos cuando vemos que hemos fracasado y hemos producido una desolación a nuestros familiares o amigos, y en nosotros mismos. El suicidio no es una salida, y por mucho que queramos maquillarla y dar a entender que los que quieran pueden hacerlo, es un grave error, porque no podemos ser partidarios de un crimen contra uno mismo.

          Es cierto que hay gente que por desesperación se mata, pero si esa persona no viera solo su mundo y viera a los demás se daría cuenta que hay mucha gente sufriendo y no se mata, porque tienen el valor de permanecer ahí, porque Dios está con ellos, porque no son egoístas, son personas que miran por los demás y no quieren hacer sufrir a sus familiares o amigos.

          Todos hemos pasado por momentos difíciles y hemos creído que el suicidio era una salida, y solo puedo decirte que no lo es, que el suicido destruye a la propia persona y produce desolación a los demás. Tenemos que tener presente que el cuerpo no es nuestro, que estamos aquí de paso, y que en el plano espiritual estaremos bien si hemos hecho las cosas bien, y por lo que sabemos de la Doctrina Espirita, ningún espíritu que se haya suicidado es feliz, al contrario, siente remordimientos por haberse hecho daño a si mismo y a los demás.

          Un abrazo.

          1. Angel - 5 marzo, 2018

            Con todo respeto,
            Usted lo que hace es juzgar, juzgar, juzgar y juzgar desde su egoísmo en sus respuestas, pero ponerse en la piel de los demás desarrollando alma, no.

            Llama egoístas a los que optan por suicidarse pero “omite” a través de su conveniencia el por qué los demás no dan amor ni desarrollan comprensión, compasión, empatía, y amor desde el alma con sus seres queridos o con el resto de los seres humanos, eso lo “omite” y encima intenta infundir miedo desde sus creencias de sobre el castigo inflingido a los seres que optan por el suicidio. Amor cero, miedo todo el que quiera y más, es lo que sale de ustedes.

            Que un niño de 9 años opte por suicidarse porque sus padres no le prestan atención, no le escuchan, ni le comprenden, ni desarrollan cariño con él, demuestra un gran egoísmo e ignorancia por parte de esos padres, donde el niño con esas carencias afectivas acaba por sufrir acoso escolar o conocido como Bullying, donde al final al sentirse solo, desatendido y dañado opte por colgarse con una cuerda en su propio dormitorio. ¿Ese niño es un egoísta? O es un ser que hasta el día de su muerte física no paró de sentirse triste, desamparado y dañado, tanto por sus padres como por la sociedad, que es usted, yo, y somos todos.

            Pero claro, ¿Esto usted lo “omite” verdad? Porque le conviene hacerlo, en lugar de desarrollar la compasión y el amor que lleva dentro del cual tiene miedo o algún tipo de problema, obviamente, pues es más fácil juzgar, juzgar y juzgar sin sentir amor por los demás y encima llamarles egoístas y cobardes, que dar amor y empatizar con los seres que sufren.

            También omite que su actitud de intolerancia e incomprensión que no es otra cosa que egoísmo, es totalmente justificada para reprimir a otro ser humano sus ganas de suicidarse, sin respetar el camino sea el que sea de los demás, que supongo también “omitirá”, porque no le conviene responder de forma sincera desde su alma y su consciencia. De ello… de hacerlo, lo hará desde su intolerancia y su egoísmo propio el cual ya de demostrado en su respuesta.

            Mencione varias veces el amor desde el alma en el anterior escrito, algo que usted también a “omitido” de ello… tantas cosas a omitido sobre lo que escribí, que deja clara su postura ante la triste realidad que hay en el mundo.

            También decirle que todos nos suicidamos lentamente de múltiples formas, al comer alimentos de origen animal que no es otra cosa que cadáveres, comer dulces llenos de químicos, al beber alcohol, al fumar tabaco u otras sustancias, al tomar fármacos de farmacias que recetan los propios médicos, al agredirnos y discutir a través del egoísmo, haciendo infelices a los demás, etc., ya nos estamos suicidando lentamente o inclusive proponiendo a nuestra mente a través de nuestras creencias de querer morir, ya estamos suicidándonos, algo que también “omitirá” por supuesto.

            Cada cual, está claro que está en un nivel de consciencia diferente, donde espiritualidad no siempre quiere decir amor, muchas veces es egoísmo disfrazado de amor como se puede ver en sus palabras, donde sin sentir amor por los demás, ni sentir a ese niño de 9 años que se suicidó por unos padres como usted, seres insensibles, fríos, distantes y egoístas que no saben diferenciar entre amor y egoísmo. Lamentablemente es una triste realidad que nos define como una sociedad profundamente enferma, como decía el maestro espiritual Jiddu Krishnamurti.

            Con su contestación ya se ha definido usted mismo, y sabe… no importa si pone este escrito en su web como si lo borra, ya tengo claro que es el espiritismo y las mentes que lo dirigen, seres que no saben lo que es y significa amor desde el alma. De ello esta será mi ultima respuesta al percibir tristemente lo que hay en sus corazones.

            La falsa espiritualidad que está llena de miedo, ignorancia y ego, está muy presente en este mundo, y solo hay que sentir un poco para darse cuenta de su presencia, algo lamentablemente triste, que en lugar de desarrollar conciencia, algunos seres humanos desarrollen lo contrario, dando prioridad al miedo y al ego, en lugar de darselo al amor y al alma.

            Para terminar le escribiré una cita del escritor José Saramago:
            Como sociedad me he dado cuenta de que nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven.

            -José Saramago.

          2. admin - 6 marzo, 2018

            Querido amigo, no juzgo nada, y sí que me pongo en la piel de los demás y por eso no puedo ver bien al suicidio, y el suicidio no desarrolla el alma, nunca lo ha hecho y dudo que lo haga.

            Digo que los suicidas son egoístas, porque no ven el daño que están haciendo con su acto, no ven que hay familiares, amigos y seres queridos que sufren y dolor insoportable por el ser que se ha suicidado, eso es egoísmo, y no estoy infundiendo miedo, porque como he dicho, Dios no castiga, somos nosotros que nos castigamos cuando nos damos cuenta del error, del dolor, de lo que hemos hecho suicidándonos. Realmente la muerte no existe, ¿crees que una persona que se suicida se le acaba todos los problemas? Sigue vivo después del suicidio, pero en peor condición, por la culpabilidad de ver lo que se ha hecho a sí mismo.

            ¿Crees tu que un niño de 9 años que se suicida puede un padre o una madre soportar ese dolor? Eso ya es un castigo para esos padres que no podrán olvidar ese hecho ocurrido, y más si esos padres no lo hicieron bien, no cuidaron de ese hijo. Ese niño será acogido en el mundo espiritual como un alma que necesita ayuda, porque sin duda, con 9 años no sabía lo que hacía.

            Yo no estoy omitiendo nada, y como te he dicho antes, el suicidio es un egoísmo, por el daño que hace a si mismo y a los demás, ese es egoísmo al cual me refiero, y por sentir amor es justamente que no veo bueno el suicidio, y nunca será bueno para nadie, nos guste o no.

            Pero como entenderás, no se trata de intolerancia e incomprensión, y menos de egoísmo, porque es una locura decir a alguien que se suicide y que es bueno hacerlo, yo eso no lo haría nunca, jamás diría a alguien que es bueno el suicidio, porque es un desprecio total de la vida, de la vida que Dios nos ha dado, y porque tengo consciencia no puedo aceptar que el suicidio sea bueno, eso nunca.

            La verdad es que no lo has leído bien, porque como he dicho en el escrito, Dios no castiga, eso se entiende que es amor, pero que el propio ser se da cuenta del error y del daño que a causado, y justamente creo que el que menos habla de amor eres tu mismo, apoyando que el suicidio es bueno, eso es una locura.

            Es verdad que nos suicidamos poco a poco si abusamos de la comida, del alcohol de las drogas, eso en el Espiritismo se llama suicidio inconsciente, que no es lo mismo que el suicido consciente, porque en muchos casos no sabemos lo que comemos, pero nuestra intención no es matarse, que como te repito es muy diferente.

            Es verdad que cada cual está en un nivel de consciencia, y la espiritualidad siempre es amor, siempre lo es, el problema es que tu no lo ves así, porque estás resentido por algo, porque quieres dar sentido a algo que no lo tiene, porque juzgas a unos padres que talvez no lo hicieron bien pero que bastante tendrán ahora con lo sucedido, porque la sociedad somos nosotros mismos como individuos, y si solo ves lo malo de esta sociedad, que es un reflejo de ti mismo no de la sociedad, porque hay gente muy buena como la hay mala.

            El Espiritismo viene de la Espiritualidad, y si leyeras los libros de Allan Kardec, verías que hay mucho amor y siempre tenemos tiempo de ser mejores y de mejorar, y que, en verdad, nadie muere, solo muere nuestro cuerpo físico, nuestra alma nunca.
            La falsa espiritualidad es la que tú estás colocando aquí diciendo que el suicido es bueno, que el alma es libre de hacerlo, sin darte cuenta de que eso no es amor, es miedo, ignorancia, que es lo que tú mismo estás haciendo sin saberlo. Siempre tienes que ver que Dios es amor, siempre es amor, y la espiritualidad es amor, todo es amor.

            Aquí te dejo un enlace de Allan Kardec que entrevista a los Espíritus y ellos respondieron esto:

            http://www.luzespiritual.org/?p=14760

  2. Responder
    Elena - 4 septiembre, 2017

    Hola quisiera saber si me pueden facilitar su correo o contacto.Es por mi hijo no se que puedo hacer.gracias

  3. Responder
    Gabriel Torres :D - 31 octubre, 2017

    Wow no soy suicida ni nada pero me parece que haces un trabajo excelente y un gran favor al mundo con hacer esto, pues estas contribuyendo a evitar el suicidio, uno de los peores finales de un ser humano, lo único que faltaría es que añadieras lineas para ayudar con la depresión y las personas que están por suicidarse. Te felicito.

  4. Responder
    Julian - 26 diciembre, 2017

    Hola, excelente artículo, yo he intentado dos veces suicidarme, no lo he logrado, pero desde hace muchos años estoy con esa idea en mi mente, más aún cuando los problemas se agravan. Es horrible sentirse sin salida y sin ayuda y creyendo q para nadie vales nada. Pero este articulo me llegó, ya no deseo hacerlo sin embargo siento q soy débil y q ocupo ayuda. Gracias

    1. Responder
      Maria - 20 enero, 2018

      Tu mejoria entonces es notable.Desechar esa idea es superarte…es el camino

  5. Responder
    Raúl - 23 enero, 2018

    Hola, tenemos que recordar que el sufrimiento elevado que podemos encontrarnos en nuestra vida, es una expiación por errores que cometimos en el pasado, y que el objetivo del mismo es provocarnos la intención de renovarnos espiritualmente para dejar de cometer infracciones contra las Leyes Divinas, que suelen ser egoísmo y excesos de todo tipo. Si no fuera por el sufrimiento, seguiríamos cometiendo los mismos errores y abusos indefinidamente. Con el dolor cambiamos de actitud y evitamos sufrimientos mayores en el futuro. Es en la vida terrestre donde tenemos que aprovechar la oportunidad de sacrificarnos y mejorarnos, no hay que esperar a la vida espiritual o a la siguiente reencarnación porque as aquí donde tenemos la oportunidad de lavar nuestras faltas del pasado, y cuando estemos en el mundo espiritual, nos arrepentiremos de todas las oportunidades perdidas y de no haber aceptado el sufrimiento reparador con resignación, paciencia y fe. Pensad que el dolor de ahora es alegría y felicidad en el futuro por haber saldado nuestras deudas. Seremos recompensados enormemente por superar las pruebas que nosotros mismos nos hemos provocado con nuestros errores y abusos.

  6. Responder
    Maria - 19 febrero, 2018

    ESTOY TSN PREOCUPADA UY DOLIDA
    PORWUE UNA AMIGA SE AHORCO ERA UN SET HUMANO HERMOSO. PERO LE DIAGNOSTICARON CANCER . SE DESESPERL Y LO HIZO . DEJANDONOS EN LA TRISTEZA

    1. Responder
      admin - 20 febrero, 2018

      Tenemos que orar por ella…..

  7. Responder
    Joras - 5 marzo, 2018

    El suicidio nace de la ignorancia, a través de las creencias del ego, cuando nos alimentamos de cadáveres (de seres de origen animal), ya nos estamos suicidando, cuando fumamos, bebemos alcohol, ya nos estamos suicidando, cuando maltratamos a los demás ya nos estamos suicidando, cuando creamos en nuestra mente una idea de que moriremos algún día ya nos estamos suicidando.
    Existen seres humanos que no ingieren alimento ni solido ni líquido y llevan vivos y en perfectas condiciones de salud desde hace 5, 9, 12, 17 años por ejemplo y no han muerto pero envejecen, porque la creencia de que han de morir está residente en su mente, por eso aunque no mueran por no comer, lo hacen a través de dichas creencias. Y esto existe en este mundo aunque gente como ustedes lo intente tapar con sus creencias egoístas de temor e ignorancia.
    Dudo que acepten mi comentario, pues ustedes no buscan la verdad, sino su verdad y eso no es amor ni libertad.

    1. Responder
      admin - 5 marzo, 2018

      Querido amigo, aquí lo que intentamos es buscar y estudiar la verdad, como Jesús nos enseñó: Buscad la verdad y ella os hará libres”. Tenemos libros espiritas que te pueden ayudar a aprender esa verdad que buscas. Además en este mundo todos los seres vivos inclusive nosotros, todos necesitamos de alimentos, es imposible desde el punto de vista biológico, que un ser vivo no se alimente de nada, es imposible. Todas las personas que decían eso se demostró que si se alimentaban. La vida no es un suicido como tu lo pones, tenemos que entender que la vida es mucho más que un pasar de horas, es algo que debemos aprovechar en el bien y con Jesús siempre.

      Feliz día.

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