Cuarta gran confusión: escapar del dolor

bucayProbablemente como resultado de la suma de estas tres confusiones, se produzca esta identificación hedonista: Éxito + Placer + Amor = Felicidad.

Aterrizamos en una de las creencias de las que ya hablé en una hoja de ruta anterior, la
idea de que «debemos evitar el dolor». Esta premisa es la consecuencia lógica del siguiente razonamiento: si lo gozoso y disfrutable nos lleva a la felicidad, el dolor conduce a la desdicha. No es así

• Muchos evitamos situaciones importantes, intensas y trascendentes que quizá formen parte indisoluble de nuestro camino a la felicidad, creyendo que estamos luchando por ser más felices.• Muchos fuimos educados por nuestros padres para tratar de construir una vida libre de dolor.

• Muchos hemos trabajado arduamente para alejar a nuestros hijos de cualquier herida, sin darnos cuenta de que así impedíamos que aprendieran a manejar su frustración.

• Muchos deberíamos tener la madurez de enseñar y el valor de aprender que parte del camino que lleva a la felicidad implica necesariamente algún dolor. No intentes escapar de la pena.

El dolor es una manera de enseñarte dónde está el amor. El dolor de afuera y el dolor de adentro: el dolor de tu cuerpo, que te avisa que algo está funcionando mal, y el dolor que te avisa que estás yendo por un camino equivocado. No somos tan frágiles como para no soportar los dolores. Somos vulnerables, pero no frágiles. El dolor es un maestro, está allí para enseñarnos un camino. Cuidado con temer al dolor.

Si en un momento te toca sufrir, no te asustes no te escapes, no te rindas. Puede ser que la realidad te haga retroceder, pero de todas maneras lo importante, acuérdate, es estar en camino, no llegar a algún lugar.

Jorge Bucay
Del libro «El camino de la felicidad”

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