Francisco Cândido Xavier

chico-17anosFrancisco Cândido Xavier nació en Pedro Leopoldo, Estado de Minas Gerais (Brasil), el 2 de abril de 1910-2002. Miembro de familia numerosa, huérfano de madre a los cinco años, conoció toda la amargura de ser niño pobre, abruptamente arrojado de las suaves faldas maternas para caer en manos nerviosas de la madrina que le aplicaba castigos corporales a diario. Tras dos años de sufrimiento, durante los cuales añoraba el reencuentro con la madre, volvió al hogar paterno, gracias a los esfuerzos de Cidália, la joven bondadosa con quien se unió el padre.

Las dificultades de subsistencia material fueron constantes durante toda su infancia y adolescencia. Muy temprano, a los ocho años y medio, el niño Chico[1]empezó a trabajar para aportar al sustento de los hermanos, que eran quince en total. A la par de esa lucha por conseguir el pan de cada día, extraños fenómenos sucedían en su existencia, que le causaban conflictos psicológicos intensos. A los cuatro años y medio ya registraba la presencia de espíritus que le decían cosas incomprensibles para su mentalidad infantil. Veía a la madre desencarnada en el patio de la casa de la madrina, que le recomendaba tener paciencia para afrontar el sufrimiento.

En la escuela pública, en donde efectuó los estudios primarios, escuchaba a los espíritus que le dictaban versos y composiciones sobre los temas más variados. Sus conflictos aumentaron en la adolescencia, cuando la fe católica en que se educó, reprimía todo ese contenido fenomenológico que sin embargo crecía con el tiempo, sin que tuviera alguna explicación plausible. A los 17 años se hizo espiritista por motivo de molestia en la familia. Una de sus hermanas, Maria Pena Xavier, se enfermó y solamente el Espiritismo la curó porque se trataba de obsesión espiritual. El joven Chico encontró, en ese entonces, la explicación para todas las ocurrencias extrañas de su infancia y adolescencia.

El día 8 de julio de 1927 recibió el primer mensaje escrito, firmado por un espíritu amigo, y a partir de ese momento no cesaron sus actividades en el campo mediúmnimico de la psicografia. Trabajó en varios lugares y finalmente se estabilizó como funcionario del Ministerio de Agricultura del Estado de Minas Gerais, el cual mantenía la Hacienda Modelo en Pedro Leopoldo. Trabajó por 30 años seguidos, sin vacaciones, sin domingos o días de descanso. Vivió siempre modestamente y ayudó a la educación y sustento de sus hermanos y sobrinos.

chico-jovenEn 1959 se trasladó a Uberaba, en el conocido “Triángulo Minero”, en donde sigue, hasta la fecha, con las mismas tareas en el campo de la psicografia. Ya recibió 320 libros y unos 600 autores espirituales. Inició la recopilación en 1932 con “Parnaso de Extra Tumba”, obra maestra de la literatura mediúmnimica, que incluye poemas de poetas luso-brasileños con el mismo estilo que los caracterizó en vida.

El acervo producido por su intermedio, además de poemas, incluye trovas, novelas históricas, cuentos, alegorías, reportajes, instrucciones doctrinarias y revelaciones científicas. Hasta ahora constituye el best-seller incontestable de todo el movimiento editorial del país. Las obras recibidas se han traducido a 33 idiomas y sólo en Brasil se editaron 18 millones de ejemplares. En su producción mediúmnimica hay aspectos muy nítidos que se deben señalar. El primero es el consuelo, porque los mensajes sustentan los corazones debilitados por el dolor y les devuelve el aliento para vivir al comprobar la existencia de la vida más allá de la tumba.

chico-felizOtro aspecto es la instrucción doctrinaria, como complemento de la obra codificada por Allan Kardec; y está también el aspecto de revelación con informaciones importantes en el sector científico y en el campo social, que se han confirmado a lo largo del tiempo. Es importante señalar que el médium no se ha beneficiado jamás de las ganancias financieras recaudadas con la venta de las obras[2]. Aún cuando la situación familiar era de gran pena, jamás aceptó ayuda. Hasta la fecha vive de modesta jubilación como funcionario. Todavía hay un detalle que conviene subrayar: solamente tras 40 años de ejercicio continuo de la actividades mediunimicas empezó a recibir mensajes para los familiares. Acorde a sus propias aclaraciones, hace falta mucho entrenamiento por parte del médium para que el espíritu comunicante tenga libertad de expresión.

Chico Xavier ya recibió títulos honoríficos de ciudadanía en un sinnúmero de ciudades brasileñas, y más de un millón de firmas lo indicaron para el Premio Novel de la Paz [3] Actualmente[4], por más que tenga problemas de salud derivados de un infarto al miocardio en 1976, sigue trabajando en el Grupo Espirita de la Plegaria los días sábado, y en su domicilio para recibir nuevos libros[5].

Observaciones

[1] “Chico” es el apodo familiar brasileño para el nombre “Francisco”.
[2] Las ganancias de sus obras han sido destinadas para institutos benéficos como hospitales, abrigos para idosos, hogares para huérfanos, ayuda a los niños carentes, etc. …
[3] Al final del siglo XX, ha recibido el titulo de “Mineiro do Século” (Minero – nacido en Minas Gerais – del siglo) por votación popular en su estado de nacimiento, Minas Gerais.
[4] El texto fué escrito en 1990;
[5] En este mes Chico Xavier ha completado 91 años. Por problemas de salud y por su edad, ya no puede caminar, pero sigue trabajando en el Grupo Espiritista de la Plegaria. Allí, todos los sábados, con gran paciencia y abnegación sigue recibiendo la multitud de personas que lo visitan.

Sencillo Homenaje a Francisco Cândido Xavier

Alipio González Hernández

Las tribulaciones que causaba la tarea de divulgación del Libro Espirita en países de habla hispana, infundían confusión y desaliento… Devaluaciones, trabas burocráticas, corrupción, huelgas, aumentos desproporcionados de los fletes, indiferencia y más que nada el desinterés y abandono de muchos dirigentes espiritas que antes de reencarnarse se responsabilizaron en apoyar tal tarea y que ahora se olvidaron de honrar su palabra, imponiendo – en algunos casos – obstáculos insalvables a su óptima realización…

Esas eran algunas de las más suaves ideas que pasaban por mi mente, mientras el plácido vuelo de Varig surcaba el espacio, a unos once mil metros de altitud. El lugar era propicio para hacer un examen, una evaluación constructiva pero realista de la situación. Agobiado por los hechos, las lágrimas nublaban la visión ya de por sí obscura y realista, cuando la Misericordia Divina acudió en mi auxilio y al instante sentí la presencia amiga de aquel Espíritu sabio, de aquel Anciano, que siempre amó a los libros espiritas, dando lo mejor de su vida por ellos, el cual me transmitió algunas ideas y sentimientos de aliento que me reconfortaron. Entre otras muchas cosas decía: “El ciclo del hombre es extenso y complicado. Recuerda que en la “Parábola del Sembrador” muchas semillas se pierden, mientras otras fructifican. La tarea del Libro Espirita requiere de mucha abnegación y sacrificio. Acción silenciosa para alcanzar el corazón del hombre, nuestro hermano”.

Estaba emocionado, y seguía llorando como un niño. Llegamos a Brasil donde fuimos recibidos en el aeropuerto, con muestras de intenso cariño y amistad por un valioso grupo de correligionarios de Campinas… Como siempre, en Araras recibimos las mejores atenciones, pero aquellas ideas no se me iban de la cabeza y me decía: ¿Por qué tanto desinterés hacia la práctica de la verdadera caridad? ¿Por qué tantas dificultades en acatar la moral del Evangelio de Jesús? ¿Dónde están los que deberían ayudarnos? ¿Cuándo comenzaremos a vivir los valores de la Doctrina Espirita? ¿Por qué tantas palabras y tan pocos gestos de Amor? Quizá adivinando la tormenta que nos hería el alma, Edmundo Eugenio Archelos Blasco, Vicepresidente del Instituto de Difusáo Espirita, gran hermano y amigo, nos invitó para visitar una de las haciendas donde es socio. Y fuimos a Vista Verde una hermosa extensión de tierra sembrada de matas de naranjas. Allí comenzó mi aprendizaje sobre lo que sería “el ciclo de las naranjas”:

– De cada 250 semillas que sembramos – decía Edmundo – sólo unas veintiocho llegan a convertirse en plantas productivas…

-¿Qué pasa con las otras?.

– Se pierden por el camino. Los insectos, hongos y las diversas enfermedades las diezman. De las que permanecen vivas, unas comienzan a dar frutos tempraneros otras son más tardías. Unas son productivas hasta los 25 años, las tempraneras se acaban antes…

Aquel día aprendí muchas cosas sobre el ciclo de las naranjas. Por la tarde se acercó de nuevo el Espíritu del Anciano para elucidarme: “Ahora tienes algunas ideas sobre el ciclo de las naranjas. Recuerda que el hombre posee su propio ciclo, sólo que es más extenso. Una gran mayoría de personas no se encuentra todavía en condiciones de entender y practicar la caridad. La Misericordia Divina envía los mensajes de amor dirigidos al corazón del ser humano, pero muchas de estas semillas se pierden en la propia germinación, pues, nuestro hermano, el hombre, no está preparado aún para dar tan bellos frutos. El ciclo del hombre es muy largo y complejo”…

Ahora nos encontrábamos en Uberaba, en aquella mesa sagrada, hablando con Chico. La conversación fluía franca y animada sobre la influencia que ejercían unas personas sobre otras. En dado momento le digo:

– Chico, quiero que sepa que usted ha sido la persona encarnada que más ha influido en mi vida. Su ejemplo enriquece la existencia de todos aquellos que hemos tenido el privilegio de conocerle… Chico nos miró y sonrió.

-¿Quién soy yo, mi hermano? En verdad, no soy nada. Ni siquiera, una mata de naranjas…

Las comparaciones de su poco valor son ya famosas. Sabemos que se ha comparado con un cisco, quizá por el Francisco, otrora con un burro y alguna que otra vez con una hormiguita, pero nunca supimos que se haya comparado con una mata de naranjas… La lección de humildad era evidente.
La conversación continuaba en aquel ambiente seráfico cuando en dado momento le volvimos a preguntar:

-Chico, la gente por ahí habla que ya estamos entrando en un Mundo de Regeneración. Algunos dicen que esa transformación ya comenzó desde 1972, otros, que en el Tercer Milenio. Ahora bien, teniendo en cuenta la situación actual, el nivel moral de los encarnados, los crímenes e injusticias que se cometen a diario, etc., etc., todo ello, nos hace deducir que si Dios programó llegar con esta misma humanidad a un mundo de esa categoría, presumo que para transformar a toda esta gente harían falta, por lo menos, unos 50 mil años más.

¿Qué opina usted?.

Chico se quedó pensando más de un minuto y luego contestó así:

– Alipio, 50 mil años, es mucho tiempo… – e hizo otra larga pausa – quizás unos 20 mil años más… La respuesta no admitía comentarios…

Hoy cuando has partido – querido Chico – celebramos tu ingreso a la Vida Mayor, y trataremos, salvando las distancias y muchas reencarnaciones, de seguir tu ejemplo de hombre bueno y generoso, pues nos brindaste tu amor y nos diste un bello retrato del hombre angelical del futuro, de lo que debemos ser cuando todos estemos evangelizados y podamos cantar aquel verso hindú:

“¡Libres al fin, para hacer la voluntad de Dios!”. ¡Y vivir felices y en paz!

En los 18 años que llevamos como Director del Anuario Espirita, en Español, nunca habíamos publicado nada en primera persona, manteniendo así, un prudente perfil bajo. Ahora la solemnidad de la desencarnación de este gran misionero, sustento moral de nuestro trabajo nos obliga a contar estas, cortas, sencillas y auténticas historias de Chico, verdadero espirita y abnegado Apóstol de Jesús, sabiendo que están desprovistas de cualquier valor literario, lo hacemos -pidiendo disculpas anticipadas a nuestros queridos lectores – como un pequeño homenaje a ese Ser maravilloso y noble, lleno de alegría y de esperanza, anhelando que se cumplan rápido los ciclos del hombre y que lleguemos todos algún día a la tan ansiada madurez espiritual.

Gratitud a Francisco Cândido Xavier

Cuando nos encontramos por primera vez en el cuerpo físico, en los días finales de marzo de 1.948, usted me llamó hijo, con una ternura singular, naturalmente como siempre lo hizo con relación a muchos otros que se le acercaron, buscando socorro y conmiseración, que usted transformaba en amor.
Cada vez que lo busqué, desde aquel lejano día, su bondad, hecha de cariño y de confianza, me ofreció ayuda generosa y cordial, auxiliándome por la senda de espinas. En su ejemplo absorbí las más bellas lecciones que enriquecen mi actual existencia. Acompañando su trayectoria de luz en estos pasados cincuenta y cuatro años de relación fraternal, solamente poseo motivos para bendecirlo y homenajearlo.

Siempre lo vi como maestro y sabio, aunque usted se rehusase a cualquiera de esas posiciones. Haciéndose humilde y discreto, se tornó grandioso e invencible. Sin presunción de ser guía y orientador de las almas, se transformó incontestablemente en el más ejemplar líder del Movimiento Espirita que existió después del maestro de Lyón, consiguiendo dirimir equívocos y esclarecer dudas con elocuente sabiduría y extraordinaria gentileza que, al contrario de separar a los litigantes, los tornara hermanos.
Su abnegación en el ejercicio de la Mediumnidad, que jamás mercadeó bajo cualquier pretexto que fuese, se convirtió en el patrón seguro para el comportamiento moral de todos cuantos se aficionan al intercambio espiritual.

Su elevada condición de misionero singular me deslumbra y me conmueve. En razón de todo eso, por más que busque palabras para expresarle mis sentimientos de amor, gratitud y ternura, percibo que no las tengo exactas, y solamente un gran silencio, hecho de respeto y consideración profunda, es que podría expresar lo que no consigo traducir. De esta forma, querido Chico Xavier, donde quiera que usted se encuentre ahora, en los páramos siderales, en una de esas regiones felices de la Espiritualidad, le suplico que interceda junto a Jesús por nosotros, sus hermanos menores y menos dichosos de la retaguardia, que proseguimos en la lucha áspera del mundo en sombras de este momento.
Jamás lo olvidaremos, y su ejemplo quedará como un divisor de aguas en nuestro Movimiento, que tanto le debe, señalando el antes y el después de usted, de su vida extraordinaria, de sus sacrificios singulares, de sus incomparables sentimientos de nobleza.

¡Dios lo bendiga!.
Divaldo Pereira Franco.

1 comentario sobre “Francisco Cândido Xavier

  1. Responder
    Ana - 17 mayo, 2018

    Apenas ahorita te conozco Chico Xavier y el amor inmenzo que embarga mi alma no tiene limites Graciassss por tanto amor.
    Ana

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