Jesús contigo

divaldofrancoDedica uno de los días de la semana al culto evangélico en el hogar, a fin de que Jesús pueda pernoctar en tu casa.

Prepara la mesa, coloca agua en unos vasos, abre el Evangelio, y esparce el mensaje de la Fe, reúne a la familia y ora. Jesús vendrá de visita.

Cuando el hogar se convierte en santuario, el crimen se retira. Cuando la familia ora, Jesús se detiene en casa. Cuando los corazones se unen por los lazos de la Fe, el equilibrio ofrece bendiciones de consuelo y la salud derrama vino de Paz para todos.

Jesús en el hogar es Vida para el hogar. No guardes que el Mundo te lleve la certeza del invariable bien. Esparce, desde tu casa Cristiana, la Luz del Evangelio para este Mundo tan atormentado y tan falto de Amor.

Cuando una familia ora en casa en el Amor del Evangelio, toda la calle recibe el beneficio de la comunión con lo alto. Si alguien, en un edificio de viviendas, alza a los cielos la oración de la comunión en familia, todo el edificio se beneficia, cual lámpara ignorada encendida en la ventisca.

No te apartes de la línea direccional del Evangelio entre tus seres queridos. Continúa orando fiel, estudiando con tus hijos y con aquellos a quienes amas las directrices del Maestro y, siempre que sea posible, debate los problemas que te aflijan a la luz clara del mensaje de la Buena Nueva, y examina las dificultades que te perturben ante la inspiración consoladora del Cristo Amado.

No salgas a la calle, esa noche, sino para atender a los inevitables deberes que no puedas posponer. Demórate en el hogar para que el Divino Huésped ahí también se pueda demorar. Y cuando las luces se apaguen a la hora del descanso, ora una vez más, comulgando con él, como él procura hacer, a fin de que unido a ti, puedas en casa, una vez por semana en siete noches, tener a Jesús contigo.

Espíritu Joanna de Ángelis.
Médium Divaldo Pereira Franco

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.