Todos los días

Richard SimonettiSi usted hiciera una investigación en el Centro Espirita, apreciado lector, comprobará que raros son los que estudiaron el Libro de los Espíritus.

Peor: pocos leyeron esa obra mayor de la Doctrina, aunque se trate de un best-seller permanente, éxito de ventas, agotando sucesivas ediciones, de múltiples editoras. Se sitúa como mero adorno de biblioteca para mucha gente.

Es lamentable, ya que nadie puede decir que conoce la Doctrina sin haber estudiado esa obra básica, de la misma forma que cómico seria si alguien pretendiese alfabetizarse si desconoce el abecedario.

El libro de los Espíritus es el manual de alfabetización espiritual, ofreciéndonos una visión amplia y abierta de los principios espiritas, cuyo estudio ningún profesado puede descuidar.

Note, querido lector, que Kardec hizo, bajo orientación de los Espíritus Superiores, un maravilloso compendio que se reporta, en síntesis, a todos los problemas humanos. Sea cual sea su duda, al respecto de cualquier asunto, siempre habrá allí una respuesta. Ampliamente, nos habla de Dios, de la Creación, del origen, naturaleza e inmortalidad de los Espíritus, de las leyes divinas, de las consecuencias de las acciones humanas en la vida espiritual…

Aborda temas del día a día, como:

-Nacimiento y muerte.
-Aborto.
-Muerte aparente, letargo y catalepsia.
-Muerte de entes queridos.
-Niños y adultos.
-Sexo y amor. Almas gemelas.
-Familia. Uniones simpáticas y antipáticas.
-Casamiento, celibato, poligamia.
-Enfermedades mentales, influencia de los Espíritus, obsesores.
-Sueño y sueños.
-Protectores espirituales, ángel de la guarda.
-Talismanes, hechiceros, brujos.
-Presentimientos anticipación del futuro.
-El bien y el mal.
-La oración.
-Materialismo y politeísmo.
-El instinto de conservación y la destrucción.
-Flagelos y guerras.
-Pena de muerte.
-Civilización y pueblos degenerados. Crueldad.
-Desigualdades sociales, mentales y morales.
-Determinismo y libre albedrio.
-Libertad y esclavitud.
-Derecho natural y humano.
-Derechos y funciones del hombre y de la mujer.
-Las pasiones. Egoísmo, orgullo, vanidad.
-Felicidad e infelicidad.
-Angustia y depresión.
-La virtud y el vicio.
-Suicidio.
-Vida Futura. Paraíso, infierno, purgatorio.

Sea cual fuere el tema o su duda, usted siempre encontrara una respuesta en sus páginas. Sera la preferencia de cualquier persona de buen sentido, convidada a escoger un libro que lo prepare para enfrentar los desafíos de la vida y los misterios de la muerte.

Toda literatura espirita, de escritores encarnados y desencarnados, representa una mera extensión de El libro de los Espíritus. Siempre que algún libro supuestamente espirita huya de la conceptuación allí contenida, por ignorancia o pretensión de originalidad, debe ser rechazado por el lector atento.

Se sitúa fuera del contexto doctrinario. Aunque ejercitando el arte de escribir, con perfecto conocimiento de la gramática, sabe el escritor cuidadoso que no puede prescindir de los beneficios del diccionario. El libro de los Espíritus es nuestro diccionario para cuestiones doctrinarias, el manual perfecto de reciclaje que debe caracterizar al espirita diligente y esclarecido.

Escuché de Divaldo Pereira Franco, nuestro gran divulgador del Espiritismo, que, después de leer por primera vez El libro de los Espíritus, pregunto a un mentor espiritual cual debería ser el próximo.

Respuesta: El libro de los Espíritus.

Lo leyó por segunda vez. Nueva pregunta, Misma respuesta. Obviamente no pretendía el mentor que el médium estuviese solo en esta lectura, pero que jamás dejase de tener El libro de los Espíritus como referencia y fuente de orientación.

Hay un punto a favor para los descuidados. El libro de los Espíritus no es lectura fácil. Fue escrito en París, en el siglo XIX, en una época en que era la Ciudad de la luz, centro cultural de la Humanidad. Lenguaje erudito. Asusta quien no convive con los libros. Tal vez ayude, si cambiamos el enfoque. Encarar El Libro de los Espíritus como una ruta que buscamos, diariamente, para solucionar los problemas diarios. En este libro tenemos siempre la orientación más segura, a la luz de la Doctrina Espirita. Uno de ellos, cuya solución es de importancia fundamental a favor de nuestra felicidad, está colocada en la cuestión 919 y su ampliación.

No voy a transcribirla para que la curiosidad de este escritor de el placer de colocar El libro de los Espíritus en sus manos.

Richard Simonetti
Traducido por Jacob

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