Siempre vivos

meimei_fotoRecuerdas, aún en plena fiesta del mundo, mientras distribuyes palabras y sonrisas de gentileza, a aquellos que te precedieran en la Gran Transformación.

Ese te dejó las preguntas sin respuesta cuando le tocaste las manos desfallecientes; aquel se despidió a través de la última mirada; aquel otro se ausentó de tu afecto, a distancia, sin que le registrases las palabras del adiós; otro aún cayó bajo los ingenios humanos en alabanza del progreso.

Entre tanto, recoge en la concha de tu propia alma la fuente de las lágrimas que la nostalgia te desabotona en el corazón. Acuérdate de ellos, encendiendo en la memoria la luz de la esperanza. Los llamados muertos son vivos en planos diferentes. Si aspiras a rendirles tu culto de amor, realiza por ellos lo que desearían hacer si estuviesen contigo.

Nadie te impide llorar, reconociendo en la carencia de afecto una herencia común, constituida de aflicción y de llanto. Aún así, si lloras, no permitas que tu dolor se haga desesperación. Llora, elevando y construyendo, amando y sirviendo siempre.

Donde estuvieres, rememorando a los que partieron, no olvides que también ellos guardan tu imagen en el corazón. El pensamiento es un mensaje con dirección.

Los muertos son siempre vivos.

Bendícelos para que te bendigan. Auxílialos, estimulándoles la fe y la propia seguridad para que te auxilien. Entre las criaturas de la Tierra y los habitantes del Más Allá, prevalece aún el principio de la vida, en la ley eterna del amor:

– Da y recibirás.

Espíritu Meimei
Médium Francisco Cândido Xavier
Extraído del libro “Palabras del corazón”

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.