Mirando a las personas, leo sus nombres

ChicoAkardecVisitamos al simpático matrimonio Lauro y Dayse Pastor Almeida. Ambos admiran a Chico con bastante sinceridad. Saben algunos casos lindos del médium, y, por esto, fuimos a visitarlos. Doña Dayse nos conto lo que les sucedió al ver a Chico por primera vez, cuando visitaban Belo Horizonte.

-Teníamos unas ganas inmensas de conocerlo. Pero vimos esto tan imposible que no intentamos nada para ir a Pedro Leopoldo. Pero, una noche, las vísperas de regresar para Rio, cuando Lauro Pastor acabo su conferencia, finalizando la Semana del Libro Espirita, que vimos al gran médium sentado junto a los que componían la mesa de la magnánima sesión. Cuando todo termino, espontáneamente, vino a nuestro encuentro Chico, en una actitud tan sencilla y tan fraterna, como si nos conociese desde hace años. Miro para mí y pronuncio mi nombre: D Dayse. Delicadamente le corregí la pronunciación, comprobando que nada sabía de inglés. Y él, natural y humilde, se justifico: “Es que estoy leyendo su nombre como está escrito”.

Más tarde, supimos que, de hecho, mirando a las personas, lee sus nombres. En la sesión de “Luiz Gonzaga” llegan hermanos que pasaron años sin verlo y Chico, les pronuncia los nombres, particulariza casos, como ocurrió con el Cadete Uliséia, a quien solo vio una vez. Pasados tres años, cuando lo vio entre muchos, dijo el nombre, lo que sorprendió y encanto al joven militar espirita.

Agradecidos al querido matrimonio por la dádiva que nos dio, le escribimos en el “álbum” a la salida:

Con Jesús y por Jesús
entramos en tu casa,
sintiendo que nos abraza
Su Paz interior.

Ave, Cristo, bendecimos.
Diciendo de corazón:
que vivan en esta Oración
La Tarea del Señor.

Del libro «Lindos casos de Chico Xavier»

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