Evangelio vivo y activo

bezerra2… reunidos a la luz de la oración, agradecemos al Señor las alegrías recibidas y suplicamos nuevo amparo, a fin de que se nos rehagan las energías para el deber a cumplir.

… estamos reunidos – repetimos – y cada uno de nosotros se caracteriza por mensajero de determinados problemas ante el Señor. Entre tanto, nos será útil, seguramente, compararnos a diversos problemas para Él mismo, el Eterno Amigo que nos tuteló, ante la Divina Bondad, considerándonos los destinos frente a la inmortalidad. Y, en esa condición, oigamos a la voz de nuestra propia Doctrina, a través del mensaje de amor que irradia, de ella, con el fin de que entendamos el amor siendo como la llave de solución para todos los enigmas que nos desafían el alma en los caminos de la evolución. Y es en ese amor expresándose, y siendo como la caridad en acción sorprenderemos el Gran Camino.

… toda vez, hijos, en que se nos presente la necesidad ajena, es ahí para nosotros la oportunidad y la lección, la luz y la bendición. Semejante necesidad se pluraliza de múltiples maneras. Es la injuria que nos visita pidiéndonos comprensión y bondad; es la sombra de la incomprensión exigiéndonos entendimiento y fraternidad; es el dolor solicitándonos socorro y alivio; es la lágrima reclamándonos consuelo y esperanza; es la penuria esperando, de nosotros, brazos de socorro que le atenúen los padecimientos.

Reconozcámonos, de esa forma, en la condición de compañeros de Cristo que anhelan actuar por nuestras manos y ver con nuestros ojos, bendecir con nuestra voz y amparar con nuestro discernimiento en la construcción del Reino de Amor y Luz al que fuimos traídos, no sólo para teorizar y aguardar, sino también para renovar y hacer, elevar y construir.

… todo lo que pudiéremos realizar se condensa en la conjugación activa del verbo servir. Y sirviendo, encontraremos la solución para todas nuestras luchas y la respuesta para todas nuestras indagaciones.

… edifiquemos el bien y el bien se nos levantará en la existencia en abrigo capaz de resguardarnos contra las vicisitudes de la vida. Comencemos por nuestros propios hogares y por nuestras propias instituciones en cuyas tareas somos solicitados a los más difíciles testimonios del Evangelio vivo y activo, en cuyo clima, por fin, conseguiremos el Conocimiento Superior para la conquista de la Vida Mayor.

… si nos es posible deciros algo, tomamos la libertad de repetiros: Hijos, amémonos, como el Señor nos amó y todos nuestros problemas serán resueltos para que la felicidad nos tome finalmente en su propia cuenta, envistiéndonos en la posesión de la Vida Eterna.

De mensaje recibido el
28.11.1970

Espíritu Bezerra de Menezes
Médium Francisco Cândido Xavier
Extraído del libro “Bezerra, Chico y usted”

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