Un reloj al enfermo

ChicoAkardecUn compañero le regalo a Chico un bello reloj de muñeca. Acepto, porque el compañero insistió mucho. Ando varios días con el reloj, admirando la puntualidad. Pero un día, de camino para el trabajo, se acordó de saber, rápidamente, como iba Doña Gloria, a quien en la víspera le dio un pase y para quien Bezerra receto unos remedios homeopáticos.

– Entonces, esta mejor, Doña Gloria. ¿Tomo puntualmente los medicamentos?

– Un poco mejor, Chico. Solo que no he tomado los medicamentos con puntualidad, porque, como usted sabe, soy pobre y aun no puedo comprar un reloj….

– Por esto no.

Y sacando de la muñeca el reloj que gano, le dijo sin más demora:

– Quede con este como recuerdo.

Y dejando a la hermana sorprendida y emocionada, el médium partió, diciéndole en la acostumbrada despedida:

-¡Quede con Dios! ¡Dios la proteja! Como la señora está necesitando de reloj, este debe ser suyo.

Lindos casos de Chico Xavier.

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