Patrones

Emmanuel-chicoxavier“Porque era hombre de bien y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y mucha gente se unió al Señor.” – (Hechos, 11:24)

Alcanzar el título de sacerdote, en obediencia a simples preceptos del mundo, no representa esfuerzo esencialmente difícil. Bastará la ilustración de la inteligencia en la ordenación convencional. Ser teólogo o exegeta no es un gran obstáculo. Se requiere sólo la cultura intelectual con el estudio exacto de los números y de las letras.

Predicar la doctrina no presenta impedimentos de relevancia. Se pide tan sólo el énfasis unido a la correcta expresión verbalista. Recibir mensajes del Más Allá y transmitirlos a otros puede ser la copia del servicio postal del mundo.

Aconsejar a los que sufren y suministrar elementos exteriores de iluminación constituyen servicios peculiares a cualquier hombre que use sensatamente la palabra.

Sondeos e investigaciones, indagaciones y análisis son viejos trabajos de la curiosidad humana. Pero, unir almas al Señor, es una actividad para la cual no se prescinde del apóstol.

Bernabé, el gran cooperador del Maestro, en Jerusalén, presenta las líneas fundamentales del patrón justo. Veamos la aplicación de la enseñanza a nuestra tarea cristiana.

Todos pueden transmitir recados espirituales, adoctrinar hermanos e investigar la fenomenología, pero para imantar corazones en Jesucristo es indispensable que seamos fieles servidores del bien, trayendo el cerebro repleto de inspiración superior y el corazón inflamado en la fe viva. Bernabé iluminó a muchos compañeros “porque era hombre de bien, lleno del Espíritu Santo y de fe”.

Jamás olvidemos semejante acción de los Hechos. Se trata de un patrón que no podremos olvidar.

Espíritu Emmanuel
Médium Francisco Cándido Xavier
Del libro “Viña de luz”

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