Tribulaciones

divaldofrancoNo hay nadie que se encuentre en situación excepcional. En la Tierra, la vida está formada por experiencias evolutivas en las que el proceso de crecimiento se hace a través de los cursos educativos que imponen los sufrimientos. No obstante, no todas las tribulaciones son consecuencia de la imposición de las leyes divinas.

Cuando el Espíritu se da cuenta de los errores cometidos en una etapa, ruega la bendición de volver a comenzar, bajo la presión de los sufrimientos que lo perfeccionan, enseñándole a valorizar la oportunidad y a crear mejores condiciones para el equilibrio futuro. Considerando a la vida como un proceso eterno de evolución, en una ocasión conquista lo que en otra no supo conceptuar y cuando tal cosa ocurre porque el amor no fue valorizado, es por medio del sufrimiento que se perfecciona.

Las tribulaciones solicitadas constituyen una bendición que debe ser vivida con alegría, mediante el aprovechamiento de cada instante, aunque aparentemente, sufra una permanente agonía. Otras veces, se torna imperioso expurgar y los soberanos códigos, ofreciendo la liberación al condenado quien, obstinado, se entregó al desvarío, lo invitan a la reparación expiatoria con la que conquistará la paz, mediante las ejercitaciones más dolorosas de la angustia o de la limitación, de las mutilaciones o de las nostalgias …

Jesús afirmó: «En el mundo sólo tendréis aflicciones» en razón de ser aún la Tierra, una Escuela de superación espiritual cuyos métodos fluyen de las necesidades más inmediatas de sus educandos. Convierte pues, cada tribulación en valiosa conquista, grabando en tu mundo íntimo su contenido, de forma tal que no repitas los mismos errores que ahora te obligan a transitar por el sendero de la agonía.

Sufriendo, valorizarás la alegría y la paz y seguramente amarás más a tu prójimo, así como entenderás mejor sus dolores que son compañeros de los tuyos. Sin tener ningún compromiso que rescatar, Jesús Se ofreció a la Vida, sufriendo las más duras tribulaciones que se pueda imaginar, para que comprendiésemos que en el ascenso evolutivo, el amor es una luz que brilla perennemente, aún cuando sea el sufrimiento quien nos convoca a comprenderlo e incorporarlo a nuestra vida cotidiana.

Por el espirita Juana de Angelis
Médium Divaldo Pereira Franco
Extraído del libro «Receta de paz»

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