¿La ciencia excluye a Dios?

Ciencia y ReligiónEl estadounidense Francis S. Collins, químico, medico y genetista, director general del Proyecto Genoma (o secuencia del ADN humano, ocurrido en el 2001), recorrió arduo camino de ateo confeso a cristiano convencido, enfrentando innúmeras dificultades en el medio académico para confesar su creencia en Dios. Supo como es de limitada la visión de los científicos en relación a ciertas cuestiones humanas, tales como: “¿porque estamos aquí?” “¿Cuál es el sentido de la vida?”

En su libro, El lenguaje de Dios, (1) publicado recientemente en Brasil por la Editora Gente, presenta evidencias de que la Ciencia y la religión deber caminar juntas. Analiza la trayectoria desarrollada por sí mismo y por otros científicos en la conquista de la religiosidad, presentando datos concretos y confiables. Utilizando un lenguaje directo y argumentaciones inteligentes, comunes en los escritos científicos, consigue alcanzar al público lego y demostrar cómo es poco racional la oposición entre la Ciencia y Fe.

La publicación posee once capítulos distribuidos en tres partes, más allá de un complemento que trae comentarios sobre la práctica moral de la Ciencia y de la Medicina: la bioética.

En la primera parte, analiza de forma sensata y bien fundamentada, la ruptura entre la Ciencia y la Religión. Tiene como referencia las experiencias personales y de otros científicos, de la negación absoluta de Dios hasta la aceptación integral de la existencia del Creador Supremo.

En la segunda parte, lleva cuestiones actuales de efectivo significado para la Humanidad: los orígenes del Universo; la vida en la Tierra – sobre los microbios y el hombre; el descifro del manual de instrucciones de Dios – las uniones del genoma humano.

En la última parte del libro, titulada “Fe en la ciencia, fe en Dios”, encontramos una línea histórica de la evolución del concepto de Dios, conteniendo citaciones del libro bíblico Génesis, de estudios de Galileo y de otros científicos de renombre, del pasado y del presente, y las ideas esenciales de la Teoría de las Especies, de Charles Darwin. Hace un lucido análisis de la Creación Divina, teniendo como base expresivas posiciones religiosas y científicas, tanto las favorables como las contrarias. Por fin, propone la alternativa de la unión armónica entre la Ciencia y la fe.

En verdad, esta idea, la de establecer una alianza entre la Ciencia y la Religión, es también una propuesta espirita, constante desde hace más de un siglo en El Evangelio según el Espiritismo:

La Ciencia y la Religión son las dos palancas de la inteligencia humana; la una revela las leyes del mundo material, la otra las leyes del mundo moral; pero teniendo las unas y las otras el mismo principio que es Dios, no pueden contradecirse, si una es la negación de la otra, una necesariamente está errada y la otra no, porque Dios no puede querer destruir su propia obra. La incompatibilidad que se creía ver entre estos dos órdenes de ideas, se debe a una falta de observación y al sobrado exclusivismo de una y otra parte; de esto se ha seguido un conflicto, de donde nacieron la incredulidad y la intolerancia. Han llegado los tiempos en que las enseñanzas de Cristo deben recibir su complemento, en que el velo lanzado a propósito sobre algunas partes de esta enseñanza, debe ser levantado; en que la Ciencia, dejando de ser exclusivamente materialista, debe enterarse del elemento espiritual; y en que la Religión, cesando de menospreciar las leyes orgánicas e inmutables de la materia, apoyándose la una en la otra y marchando estas dos fuerzas de acuerdo, se presten mutuo apoyo. Entonces la Religión no siendo ya desmentida por la Ciencia, adquirirá una fuerza inquebrantable, porque estará de acuerdo con la razón y no se le podrá oponer la irresistible lógica de los hechos. (2)

Existen otras coincidencias con las enseñanzas espiritas, cuyo hilo de ideas es desarrollado por el autor en su libro, ahora como producto de interpretaciones personales, ahora como convicciones de diferentes científicos. A titulo de ilustración relacionamos, seguidamente, algunas ideas expuestas por el genetista Collins y la orientación espirita correspondiente.

1. “La ley Moral aun se destaca para mí como la más fuerte indicación de Dios. Más que eso, ella indica un Dios que se preocupa por los seres humanos, un Dios infinitamente bueno y santo” (3). – la pregunta 13 de El Libro de los Espíritus. Informa que uno de los atributos de Dios es ser soberanamente justo y bueno.

2. “La ciencia es el único camino legitimo para investigar el mundo natural (físico). Sondeando la estructura del átomo, la naturaleza del cosmos o la secuencia del ADN del genoma humano, el método científico es la única forma confiable de buscar la verdad sobre eventos naturales (…) A pesar de eso, la ciencia sola no basta para responder a todas las preguntas. (…) La ciencia no es la única forma de aprender. La visión del mundo espiritual proporciona otra manera de encontrar la verdad. (3)

La Ciencia y la Religión no pudieron entenderse hasta hoy, porque, examinando cada una las cosas bajo su punto de vista exclusivo, se rechazaban mutuamente. Era necesario algo para llenar el vacío que las separaba, un lazo de unión que las aproximase; ese lazo de unión está en el conocimiento de las leyes que rigen el mundo espiritual y sus relaciones con el mundo corporal, leyes tan inmutables como las que rigen el movimiento de los astros y la existencia de los seres. Una vez constatadas esas relaciones por la experiencia, se ha hecho una nueva luz: la fe se dirigió a la razón, la razón no encontró nada de ilógico en la fe y el materialismo fue vencido. Pero en esto, como en todas las cosas, hay personas que se quedan rezagadas, hasta que son arrastradas por el movimiento general que las aplastará, si quisieren resistir, en vez de entregarse a él. Es toda una revolución moral que se opera en estos momentos y trabaja a los espíritus. (…) Las consecuencias de esta revolución son fáciles de prever; debe traer, en las relaciones sociales, inevitables modificaciones y no está en el poder de nadie el oponerse a ellas, porque están en los designios de Dios y son consecuencia de la ley del progreso, que es una ley de Dios. (2)

3. “El sentido de la existencia humana, la realidad de Dios, la posibilidad de un después de la vida y muchas otras cuestiones espirituales se hallan fuera del alcance del método científico.” (3) Si la cuestión del hombre espiritual permaneció, hasta nuestros días, en estado de teoría, fue porque faltaron los medios de observación directa, como los ha habido para constatar el estado del mundo material, y el campo quedó abierto a las concepciones del espíritu humano. (…)Y eso ocurrió tanto en el orden moral como en el orden físico; para fijar las ideas, ha fallado el elemento esencial: el conocimiento de las leyes del principio espiritual. Ese conocimiento estaba reservado a nuestra época, como el de las leyes de la materia fue obra de los dos últimos siglos. (4)

En una entrevista hecha en la ceremonia del lanzamiento de su libro, el científico fue enfrentado al respecto de los actos criminales cometidos a lo largo de la Historia, en nombre de Dios. La respuesta que el dio a la pregunta indica coherencia de sus concepciones y conclusiones, así como revela la nueva orden de ideas que está circulando en la mente, aproximadamente, 40 % de los científicos en la actualidad, según datos por el presentado: “El problema es que el agua pura de la fe religiosa circula en las venas defectuosas y roñosas de los seres humanos, lo que a veces la vuelve turbia. Eso no significa que los principios estén equivocados, solo que determinadas personas usan esos principios de forma inadecuada para justificar sus acciones”. (5)

En otro momento enfatiza: “La religión es un vehículo de la fe – esa, si, imprescindible para la humanidad. Albert Einstein también afirmo algo semejante: la ciencia sin religión es manca, la religión sin la ciencia es ciega”. (2)

La Doctrina Espirita, por su vez, mas una vez se adelanta a las conclusiones científicas: Fe inalterable solo es aquella que puede enfrentar, cara a cara, a la razón en todas las épocas de la Humanidad. (6)

La ciencia no excluye a Dios, como se supone a primera vista. Han sido constatados el renacimiento de Espíritus esclarecidos en los diferentes campos del saber humano, los cuales, por poseer una solida conciencia religiosa, están promoviendo la esperada alianza entre la Ciencia y la Religión.

El reconocido genetista Francis Collins representa uno de entre muchos Espíritus que aportan al mundo físico, atendiendo a las determinaciones del Cristo de transformar nuestra habitación planetaria en un mundo de regeneración.

Marta Antunes Moura

Referencia:

(1) COLLINS, Francis S. El lenguaje de Dios. p. 280.
(2) Kardec, Allan. El evangelio según el espiritismo. Cap. I, item 8.
(3) COLLINS, Francis S. El lenguaje de Dios. Tercera parte, cap. 10.
(4) Kardec, Allan. La génesis Cap. IV, item 15.
(5) Revista veja. Editora Abril. Entrevista publicada en la edición de enero del 2007
(6) Kardec, Allan. El evangelio según el espiritismo. Cap. XIX, item 7.

Revista «Reformador»
Traducido por Jacob

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