¿Usted ve bien su vida?

Mario_MasDesde que reencarnamos vamos aprendiendo a ver la vida de forma unilateral, o sea, vemos solo una parte de las cosas como explica el benefactor Aniceto en el libro, Los mensajeros, pagina 77: “Cuando en la carne, somos muchas veces inclinados a comprobar solamente los efectos, sin ponderar los orígenes. En el mendigo, vemos solo la miseria; en el enfermo, solamente la ruina física. Es indispensable identificar las causas”.

Por cuenta del condicionamiento de ver parcialmente las cosas, tenemos la impresión que vemos la realidad. Así, la otra parte va quedando cada vez más distante u olvidada. Por cuenta de eso la mente procesa automáticamente apenas una parte de los acontecimientos: en el hijo rebelde los padres ven solo al niño sin límites, desobediente… en la enfermedad el foco se limita a la incomodidad del dolor, en la subcontratación la mirada recae sobre la explotación del empresario, en la carencia afectiva la culpa es de los otros que no ven las cualidades del carente, la embarazada que no venga se justifica con las condiciones laborales.

Con ese mirar parcial parece que somos sumisos a las circunstancias imprevistas, ellas van alargándose desordenadamente y arrastrándonos. Necesitamos superar la visión unilateral, aprendiendo a observar, a mirar, la percibir de forma integral para que las cosas tengan sentido.

1. ¿El hijo rebelde de hoy no es la persona que fue perjudicada o poco respetada en el pasado?
2. ¿La enfermedad no es el resultado del mal uso del cuerpo?
3. ¿La persona irrealizada en la profesión no es el empresario déspota del ayer?
4. ¿El carente afectivo de ahora no es la persona insensible que jugaba con el sentimiento ajeno?
5. ¿El matrimonio frustrado en ser padres no son los autores de abortos del pasado?

La vida no comenzó ahora y no estamos acabados, listos, somos seres multiexistenciales, inmortales. La vida de hoy es la continuación de otras etapas reencarnatorias, como será la base para vidas futuras. Traemos conquistas del pasado que se presentan en forma de aptitudes/capacidad y tendencia/inclinación.

Las cualidades innatas son conquistas anteriores que pueden ser perfeccionadas, los trastornos y dolencias congénitas, son herencias de los desatinos del pasado. Los acontecimientos no son fortuitos, obedecen a la Ley de Causa y Efecto. Así, nuestras acciones generan consecuencias que resplandecen en nosotros mismos y en el medio social, a fin de aprender con nuestras realizaciones buenas o malas, para mejorar, calificar nuestras acciones – en fin ¡Evolucionar siempre!

Referente a los 5 ejemplos de unión entre vidas pasadas y la vida presente, mostrando la manifestación de la Ley de Causa y Efecto, comprendemos, también, que nuestras actitudes negligentes pueden precipitar tales ocurrencias. Sin embargo, en muchos casos las dificultades van manifestándose desde tierna edad, demostrando que son herencias de vidas anteriores.

Mario Mas

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