La carcajada del rio…

ChicoAkardecPasábamos los tres sobre un puente: nosotros, nuestra esposa y Chico. Allí abajo, un rio con cascadas sonreirá y carcajeaba. Paramos para sentir mejor el Mensaje.

Nuestra compañera nos recordó una escena del libro “La ciudad y las sierras” de Eça de Queiroz, en que Jacinto, el principal personaje, cansado de la vida ruidosa de las ciudades, se mudó para el campo, a fin de gozar del silencio de las sierras y medicarse con el aire puro de los ambientes campestres.

Allí, en su propiedad, preparó una serie de medidas higiénicas favorables a sus empleados. Coloco bañeras en las casas de los labradores, esta fue su primera decisión, creyendo que la falta de un baño concurría para multiplicar las enfermedades.

Su compañero de jornada se reía de esta preocupación. Y, ambos, pasaron sobre un puente, debajo del cual corría un rio ruidoso, y se dio cuenta que allí pasaban muchos de sus asalariados con las ropas sucias y la piel mal lavada por falta de baños.

-Mira, Jacinto, exclamó el compañero, viven sucios porque quieren. ¿No te parece que el rio está dando carcajadas?…

Y chico concluyendo la escena que el compañero memoraba:

-Tienes razón. El rio esta, hasta hoy, dando carcajadas, riéndose por verse con tanta agua y llamándonos, a fin de que no vengamos a sumergimos en la suciedad de nuestro propio pasado.

Del libro «Lindos casos de Chico Xavier»

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