Frente a la niñez

andreVer en el corazón infantil el esbozo de la generación venidera, procurando ampararlo en todos los sentidos. Orientación de la infancia, profilaxis del futuro.

Solidarizarse con los movimientos que inspiren respeto por su labor asistencial a la niñez, mejorando los métodos y ampliando las tareas. Educar a los pequeñitos es sublimizar a la humanidad.

Colaborar decididamente en la recuperación de las criaturas enfermas, pugnando por la disminución de la mortandad infantil. En la infancia del cuerpo, el Espíritu encuentra oportunidad de renovar las bases de su propia vida.

Los padres espíritas deben, en lo posible, matricular a sus hijos en las escuelas de moral espírita cristiana, para que los compañeros recién encarnados puedan iniciar el buen camino en la nueva experiencia terrena. Los padres responden espiritualmente como cicerones de quienes resurgen en el instituto educacional de la carne.

Distribuir incesantemente las obras infantiles de la literatura espírita, de autores encarnados o desencarnados, colaborando de manera efectiva en la implantación esencial de la Verdad Eterna. El libro edificante inmuniza la mente infantil contra el mal.

Observar con detención cuándo se debe o no conducir a las criaturas a reuniones doctrinarias. El orden significa artículo de ley en cualquier edad.

Evitar prometer a las criaturas que estudian premios u obsequios en calidad de recompensa o de estímulos falsos por el éxito que obtengan en sus estudios escolares, a fin de no viciar sus mentes. La noción de responsabilidad en los deberes mínimos es el punto de partida para el cumplimiento de las máximas obligaciones.

No permitir que los niños participen de reuniones o fiestas que manchen sus sentimientos y, en ninguna oportunidad, ofrecerles regalos susceptibles de incentivarles actitudes belicosas, como juguetes, publicaciones, etcétera. La niñez sufre profundamente la influencia del medio.

Impedir el desenvolvimiento de las facultades mediúmnicas en los niños; tampoco permitir su presencia en las labores de asistencia a desencarnados, aun cuando ellos presenten síntomas de perturbaciones de origen mediúmnico, circunstancia ésta en la que deben recibir el auxilio por medio de la oración y el pase magnético. Solamente poco a poco el Espíritu se va enterando de las realidades de la encarnación.

En toda programación, proyecto o emprendimiento doctrinario, no olvidar la singular importancia de la educación de la infancia en las labores del Espiritismo, creando departamentos y programas dedicados a los niños en particular. Sin buena simiente, no hay buena cosecha.

Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de ellos es el reino de Dios. -Jesús. Lucas, 18:16

Espíritu Andre Luiz
Médium Waldo Pereira
Extraído del libro “Conducta Espirita”

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