Una edad nueva para el hombre

raul_teixeira 1Quedo distante la histórica Edad de Oro, cuando el amor, la suavidad y la ternura guiaban la vida del mundo. No encontramos más a la diosa Astrea, hija de Temis, dominando el paisaje espiritual y moral de las sociedades, estableciendo el reino de la armonía, para una vida dichosa.

Ahora, cuando se agitan las entrañas de la Humanidad, cuando la violencia gana dimensiones alarmantes y el crimen muestra escenarios confusos, cuando el cinismo y la corrupción se muestran rudos y la mentira confunde al alma terrena, se tiene la impresión de que se instalo en la Tierra  la Edad de Hierro de las referencias mitológicas de los tiempos pasados.

El momento cruel que se demora en el planeta parece propicio para que los deudores de la Consciencia Cósmica tengan la oportunidad de reajustarse, de renovarse, encontrando la libertad definitiva.

La hora que se estira sobre las experiencias de la Humanidad impone a todos la necesidad de repensar, de reflexionar en torno de la marcha de las sociedades, en proceso de reestructuración de los propios destinos. En esas épocas agónicas para casi todos, en tiempos de lágrimas y de dolores profundos, cuando faltan socorros y fallecen nobles gestiones, como en los tiempos pasados, la masa vive suplicando a los Poderes Divinos la ayuda y el socorro capaces de minimizar tantos horrores y conflictos.

Tenemos hoy el deber de trabajar para transformar esa tormentosa edad tristemente metálica, para erguir la Edad del Espíritu, la exuberante Era Espiritual, que allana los caminos del mundo para que por ellos todos podamos caminar con libertad y con entendimiento claro de las leyes divinas. Por causa de toda esa onda de terrores que se cierne sobre la Humanidad y de la indiferencia de tantos corazones que se cansaron de servir, el Cristo brindo a la Tierra, ya hace ciento cincuenta años, con El libro de los Espíritus, ruta segura e infalible para los individuos y para las comunidades de cualquier latitud.

Gloria a la obra pujante de luz y belleza, documento que los Cielos nos enviaron como mapa del tesoro para ser buscado por todos los que tengan interés en un mundo más apropiado con las enseñanzas del Reino de Dios. Estudiar ese libro es una oportunidad sin igual. Divulgarlo es como esparcir gemas preciosas sobre las necesidades y expectativas terrenas. Vivir según sus enseñanzas es conseguir la lucidez y la sabiduría que a todos nos conducirán a la plena paz.

Camilo

Mensaje psicografiado por José Raúl Teixeira, el 14/4/2007, durante el 2º congreso Espirita Brasileiro, en Brasilia. DF) Revisión en conjunto con el médium.

Revista “Reformador”
Traducido por Jacob

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