Aconsejando al médium

DiosLa reunión mediúmnica estaba a punto de comenzar. Los medianeros se mantenían respetuosos; espíritus amigos organizaban a los necesitados programados para el intercambio. Todo transcurría con la acostumbrada tranquilidad. No obstante, aquella noche era de especial importancia para cinco entidades de la categoría de los buenos espíritus.

Con el inicio de las tareas y el permiso del mentor del grupo, el quinteto espiritual se aproximó a Constantino, uno de los médiums dedicados, provocándole el desdoblamiento para la conversación y trabajos edificantes.

Recibido en el plano espiritual por las entidades luminosas, el medianero tuvo deseo de abrazarlas, hacer preguntas, pero fue interrumpido por uno de los instructores, que le dirigió las siguientes palabras:

– Sabemos de tu corazón y de la gratitud con que nos envuelves, ofrezcamos todo eso al Señor y aprovechemos los minutos. La institución espírita, en la cual prestas servicios mediúmnicos, ha coleccionado las páginas producidas por nosotros a través de tu facultad de psicografía. Son mensajes sencillos que traen respetables instrucciones espirituales, basadas en Jesús y Kardec. Hecho un riguroso análisis doctrinario de nuestra producción, los compañeros encarnados creen que pueden ser aprovechados para la edificación general; eso atiende a nuestra programación. Por eso queremos prevenirte: No pienses que es un privilegio tener algunas páginas publicadas; principalmente porque las ideas no son tuyas; parten de lo más Alto. Los adversarios del bien ciertamente te buscarán deseando aniquilar la luz que ilumina conciencias. ¡Será preciso firmeza en la vigilancia y en la oración! Muchas personas te elogiarán, constituyendo uno de los más graves obstáculos en la mediumnidad. Evítalos siempre y, sino pudieras, ofrece los méritos al Creador declarándote, solamente, con el estímulo a la continuidad de la tarea. Otros te solicitarán pruebas sobre la inmortalidad del alma, exigiendo mensajes de amigos y parientes desencarnados. Nuestra propuesta es con la simplicidad y, por lo menos por ahora, en líneas generales, el Señor no nos autorizó éste mensaje. Frente a esto, actúa siempre con honestidad, diciendo que estas cuestiones están en manos de los amigos espirituales. No te faltarán acusadores, así como los que no creerán en tus facultades. No te preocupes, Cristo también pasó por eso y tú sabes la distancia que nos separa del Maestro. Nuestras páginas se revisten de sinceridad y amor. No esperes nada más allá de esto. ¡Estamos esperando que pongas en práctica muchas de las enseñanzas de las que eres intermediario! Acuérdate de que, para vencer en la mediumnidad, es esencial que sientas como pequeño servidor. Guárdate del apasionado orgullo, líbrate de la vanidad y mantente en disciplinado estudio del Espiritismo. Este, continuó el mentor, es uno de nuestros primeros trabajos.

Los años nos proporcionarán valiosos y largos ejercicios, hasta que estés intermediando nuestras ideas de forma satisfactoria. Aún estás lejos de producir frutos con la calidad que deseamos. No te imagines ser portador de grandiosa facultad. En vista de tus débitos, que son grandes junto a las leyes Divinas, precisarás trabajar mucho para agradecer al Creador la mediumnidad como conductora de tu propio progreso. Los médiums que tienen la producción mediúmnica reconocida, asumen un compromiso moral junto a las leyes Universales y, la falta de la vivencia de las enseñanzas superiores, acarreará consecuencias dolorosas para el medianero. Entretanto, no esperes tener como orientadores grandes nombres, figuras en el campo de la cultura y de la religión. Aún no tienes méritos para compartir su presencia: será preciso hacer para merecer. Tendremos aún, por largo tiempo, que permanecer en el anonimato; probándote, observando si consigues materializar en la Tierra lo que propusiste en la Vida Mayor sin que te desvíes. Serás tentado en tus tendencias y dificultades más íntimas, por los adversarios de la causa cristiana, innumerables veces; mas la providencia divina te concedió los libros de la codificación para que soportes y venzas.

Es probable que, a veces, te sientas sólo en el ideal que abrazaste. Aún así, no te detengas en sentimientos de auto-piedad, levanta la frente y continúa caminando. Mientras trabajes en el Bien, estaremos sustentándote. Nuestras almas se cruzaron en la polvareda de los primeros siglos de la Era Cristiana y se unieron en la noche oscura de los orgullosos sacerdotes de la iglesia romana. Así, aún tienes mucho que recomponer, reconduciendo al Bien a aquellos que tu inteligencia vanidosa desvió de las verdades espirituales. Para que tengas éxito en la tarea de intercambiar con los espíritus, es condición esencial que jamás te envuelvas con el comercio de las fuerzas psíquicas, esforzándote en la reforma íntima. Ocupa siempre tu mente con pensamientos productivos, afiliándote a las obras asistenciales, consolidando en la Tierra, con el propio ejemplo, los mensajes de los “Cielos” sobre la caridad.

Evita, por el momento, hablar de tus experiencias mediúmnicas, revelándolas solamente cuando te veas en la necesidad de esclarecer verdaderamente a los compañeros de jornada. Incluso así, por encima de los ejemplos personales debe estar la Doctrina Espírita; ella es quien deberá ser siempre exaltada. Sé discreto en cuanto pudieres y trabaja asiduamente, alabando al Señor. Y si, por ventura, la vida que lanzan piedras, sopórtalas pacientemente, recordando que los primeros mártires del Cristianismo, de los cuales aún estamos muy lejos, no rehusaron la oportunidad para testimoniar, afrontando, en nombre de Cristo, humillaciones y dolores. Si permaneces con este ideal, caminando con humildad, no te faltará ni protección ni amparo.

La entidad amiga, bañada en luces, abrazó a Constantino, acogiéndolo junto a su pecho y consideró finalmente:

– No te preocupes tanto, hijo mío, con los mensajes. Nuestro mayor compromiso es con los necesitados. La psicografía, en su caso, será siempre la valoración del tiempo en la reunión de intercambio espiritual. Por eso, concentra todas tus energías y tú amor en beneficio de los espíritus obsesores y desequilibrados. Valora y respeta, constantemente, el Centro Espírita que misericordiosamente te concede un trabajo serio y disciplinado. Lleva, siempre, tus producciones medianímicas al análisis doctrinario riguroso de los compañeros respetables, estudiosos y experimentados del movimiento Espírita, acatando pacientemente, humildemente, las orientaciones que mejoren tu trabajo. Para tu seguridad, mantente siempre unido a la Institución Espírita. Conciénciate de que, si cometes falta con la sociedad, la verdad, el deseo del bien, el estudio asiduo de la Doctrina, si buscas privilegios haciendo un escándalo de la mediumnidad, te abandonaremos en el mismo instante.

El momento era sublime. Éramos seis entidades emocionadas, enlazadas en energías superiores, trazando directrices para el futuro bajo las bendiciones de Dios, de la mediumnidad y del progreso. El mentor se enjugó discretamente las lágrimas y, como era preciso aprovechar el tiempo, tomó al médium en desdoblamiento, y nos dirigimos todos a las zonas inferiores para el socorro a los necesitados, dando testimonio de que el amor a Dios y al prójimo constituye el verdadero libro que precisamos escribir y editar en el corazón de los hombres.

Nora

(Mensaje psicografiado por el médium Emmanuel Cristiano en reunión de 10/0 1/1999 en el Centro Espírita “Allan Kardec” de Campinas/SP)

Extraído del libro “Ocurrió en la Casa Espírita”

2 comentarios sobre “Aconsejando al médium

  1. Responder
    santiago - 28 octubre, 2014

    Que consejos tan increibles gracias por tu entrega en la pagina obsequiandonos cada dia nuevos temas vuelvo y te doy gracias por tu noble dedicacion

    1. Responder
      admin - 29 octubre, 2014

      Gracias a ti por estar ahí con nosotros. Un abrazo y que tengas un maravilloso día.

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