El Mediodía de la Era Nueva

bezerra2Hijos míos, que el Señor nos bendiga. En aquel 18 de abril de 1857, con El libro de los Espíritus, surgió la madrugada de una Era Nueva. Nubes borrascosas se acumulaban en los cielos de la cultura humana, intentando impedir que las claridades liberadoras del conocimiento llegasen a las consciencias humanas. Ciento cincuenta años después, sin embargo, El libro de los Espíritus se transforma en una pujante claridad, señalando el mediodía de esa Era Nueva.

En el momento de la gran transición, por que pasa el planeta terrestre, marchando para un mundo de regeneración, la palabra de Jesús restaurada por los Espíritu inmortales alcanza las mentes y los corazones, inaugurando el periodo de la legitima fraternidad entre las criaturas. Aun no fue logrado el gran trabajo de alcanzar los objetivos a que se destina esta obra incomparable. Sin embargo, ya se puede afirmar que logro producir beneficios que no se esperaban en aquella mañana aun señalada por los últimos mensajes de invierno, cuando la primavera perfumaba París…

La lucha prosigue sin cuartel, convidando a los discípulos fieles del Maestro incomparable a la vigilancia, a la acción, a la dedicación integral para la causa de la verdad. El insigne Codificador estableció varios periodos por lo que pasaría el pensamiento espirita.

Aquí estamos, pues, alcanzando el periodo de la renovación social, cuando el pensamiento espirita interferirá en la elaboración de leyes justas para la sociedad ecuánime y feliz, cuando la voz de los mensajes de los Espíritus se erguirá para derrotar contra los hediondos crímenes que la sociedad desprevenida intenta legalizar: el aborto horrendo, la eutanasia infeliz, la pena de muestre destructora de esperanzas…

Los Espíritus, que continuamos activos más allá de la muerte, sabemos que esas no son las soluciones ideales, porque solamente el amor a través de la educación, de la educación moral, conseguirá detener la onda de locura que toma cuenta de la Tierra…

No será a través de la coerción y de las medidas punitivas que se podrán establecer las directrices para una sociedad armonizada, pautada en el deber. El crimen, incluso cuando es legal, permanece inmoral, clamando por misericordia y por justicia…

Erguid vuestras voces, obrad con conciencia profundamente vinculada a la inmortalidad del alma, trabajando para que esas leyes injustas no se establezcan en la Patria del Evangelio. Pero, si por acaso vienen a ser promulgadas, que el futuro se encargase de diluirlas y establezca el verdadero derecho a la vida, el respeto por la vida.

La programación que establecisteis para este quinquenio es bien significativa, porque vertió de lo Alto, donde se encontraba elaborada, y vosotros la vestisteis con las consideraciones hábiles y aplicables a esta actualidad. Este es el gran momento, hijos del alma.

No tergiverséis, dejándoos seducir por el canto de las sirenas de la ilusión. Fidelidad a la Doctrina es lo que se nos impone, celebrando los ciento cincuenta años de la obra básica de la Codificación Espirita. No permitáis que extravagancias añadidas sean colocadas en forma de complemento que desvíen a los menos esclarecidos de los objetivos esenciales de la Doctrina.

Kardec es el embajador de los cielos, hasta este momento el insuperable discípulo del Maestro de todos nosotros, que supo donar la vida olvidándose de sí mismo para que la Doctrina Espirita fuese presentada incorruptible y alcanzase este periodo sin sufrir ninguna mutilación por parte del conocimiento científico o de las grandes conquistas de la Tecnología.

En el aspecto religioso, especialmente, nos ofrece, en la innovación del Maestro de Nazaret que trae para las calles de las aldeas, de las ciudades, de las metrópolis y de las megalópolis el amor como lo hizo en aquellos remotos días de Galilea y de Jerusalén, a fin de poder caminar con todos y conducirlos no mas al Calvario, y si, a la gloriosa resurrección…

Sed felices, permaneciendo profundamente vinculados al espíritu del Espiritismo como lo recibisteis de los inmortales a través del preclaro Codificador.

Suplicando al Maestro que nos bendiga siempre, en nombre de los compañeros hoy Espíritus-espiritas que están participando de este y de los próximos ágapes, os abrazo, paternalmente, el servidor humilde de siempre,

Bezerra.

Mensaje psicofónico recibido por el médium Divaldo Pereira Franco, al final de la Reunión del Consejo Federativo Nacional de la FEB, en el día 12 de abril del 2007. En Brasilia. DF) Revisión del Autor espiritual.

Revista «Reformador»
Traducido por Jacob

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