André Luiz

andre.luizEn la década de los 60, cuando estudiaba la serie de las obras de André Luiz, psicografiadas por Francisco Cándido Xavier, naturalmente entusiasmado con la riqueza de sus informaciones, recogidas en pasantías realizadas en varios sectores de aprendizaje del Más Allá, y transmitidas con atrayente descripción novelada, también tuve, como muchos hermanos, la curiosidad de saber cuál era el autor desencarnado pocas décadas atrás, que se ocultaba bajo aquel seudónimo.

Esta curiosidad fue aguzada por una observación de la revista Reformador que, al divulgar el lanzamiento de una nueva obra de André Luiz, por la FEB, lo identificó como un ilustre médico de Río de Janeiro. Pasé, entonces, a investigar su identidad, consultando biografías de figuras importantes de la medicina brasileña, aunque recordaba siempre la advertencia de Emmanuel, conforme se lee en su prefacio para el libro Nuestro Hogar, el primero de la serie: “En balde los compañeros encarnados procurarían al médico André Luiz en los catálogos de convención. A veces, el anonimato es hijo del legítimo entendimiento y del verdadero amor.”

Confirmando la advertencia del sabio Guía Espiritual del médium, mis investigaciones fueron infructíferas. Ellas indicaban, como autor más probable, al Dr. Alvaro Alvim (1863-1928), que escribió varios libros médicos y fue mártir de la medicina brasileña. Algunos datos biográficos y su fisonomía, estampada en la Enciclopedia Lello Universal, llevaban a esta hipótesis, que no satisfacía nuestro objetivo. Cité la fisonomía porque la imagen de André Luiz ya había sido divulgada por el Anuario Espirita 1964, que la presentó conjuntamente con la entrevista de este Espíritu a través de los médiums Francisco Cándido Xavier y Waldo Vieira. (Publicada posteriormente en el Anuario Espirita, en español y en el dibujo de la portada de este Anuario Espirita 2004).

Después de la entrevista, realizada en Uberaba, MG, contando con la presencia del hermano Jô (Joaquín Alves, 1911-1985), conocido artista, autor de numerosas portadas de libros espiritas, que solicitó al Dr. Waldo un esbozo de la imagen de André Luiz, fundamentado en su clarividencia. Atendido en su pedido, Jó, posteriormente, efectuó el arte final de aquel retrato. Por tanto, no encontrando una solución clara para la cuestión, en la primera oportunidad recurrí al médium amigo Chico Xavier, participándole de mi pesquisa. El, como siempre, me oyó pacientemente, y, a continuación, me esclareció de forma incisiva: “-No pierda tiempo, pues la historia de André Luiz, en Nuestro Hogar, está toda truncada.”

Con esta oportuna advertencia, cerré definitivamente mis investigaciones, entendiendo que existían, de hecho, razones muy serias para que el autor se ocultase, no solo con su seudónimo, sino también alterando su propia biografía, sin ningún perjuicio en la transmisión de las enseñanzas superiores de las cuales era portador.

Finalmente, el médium nos lo aclara completamente

El 20 de febrero de 1993, en un fin de semana, al visitar al médium amigo Chico Xavier, en su residencia, tuvimos una sorpresa feliz. Conjuntamente con tres familiares entramos en la sala de su casa, lugar habitual en que él recibía a los visitantes, encontrándolo sentado, conversando con algunos hermanos, entre ellos, Dorival Sortino, de Santo André, SP, y un médico, ya de edad, de Río Grande del Sur, que integró el último grupo de alumnos del Dr. Carlos Chagas, en Río de Janeiro. Este, cuando residía en los Estados Unidos, había ayudado al médium en ocasión de uno de sus viajes a aquel país. Poco después que llegamos, Chico y el médico pasaron a dialogar sobre la figura del Prof. Dr. Carlos Chagas (1879-1934), médico y científico brasileño, que se tornó célebre por establecer, solo y simultáneamente, la etiología, característica patológicas y prevención de una nueva y grave enfermedad, que en su homenaje fue denominada mal de Chagas.

A cierta altura de la conversación, Chico abordó la cuestión, que mucho me sorprendió, pues el esclarecimiento de la misma nunca había sido divulgado. Nos contó, entonces, con naturalidad, que, al terminar la psicografía del libro Nuestro Hogar, esperaba que su autor, el Dr. Carlos Chagas, usase su propio nombre de la última encarnación. Pero, para su sorpresa, cierta noche, André Luiz le informó que, para no crear problemas al médium, usaría un seudónimo. Y que dentro de un año, él entendería mejor esta decisión. A continuación, Chico preguntó a André Luiz cual seudónimo usaría. Entonces, el autor señaló al hermano del médium, llamado André Luiz, que dormía en la cama, al lado, y le dijo que usaría el nombre de él. Y así fue hecho.

La primera edición de Nuestro Hogar fue lanzada, por la FEB, en 1944, con prefacio de Emmanuel datado de 3 de, octubre de 1943. ¿Y qué pasaría el próximo año? En 1944, la Sra. Viuda del renombrado escritor Humberto de Campos (1886-1835), demandó en la Justicia los derechos de autor de las obras mediúmnicas de Humberto de Campos-Espíritu, recibidas por Francisco Cándido Xavier y editadas por la FEB. Surgió, entonces, “el caso Humberto de Campos”, caracterizado como escándalo por la gran prensa. A propósito, Chico nos dijo: “Fue horrible a causa de la alarma de la prensa.” Después de larga trayectoria, el Proceso llegó a su fin con la absolución de los reos: el médium y la editora. A partir de esa época, Humberto de Campos, Espíritu, pasó a usar el seudónimo Hermano X en sus libros psicografiados. Por tanto, es fácil entender la preocupación del Dr. Carlos Chagas (André Luiz) en no identificarse como el Autor de Nuestro Hogar, que, según la programación superior, representaba el marco inicial de una larga serie de libros. Era necesario que, además del seudónimo, el Autor espiritual no fuese, de forma alguna, identificado gracias a la providencia de truncar datos de su vida sin afectar el contenido de la obra.

¿Por qué esta revelación tan esperada por muchos hermanos, hecha hace 10 años, en Uberaba, exactamente 50 años (1943-1993) después de la psicografía de Nuestro Hogar, está siendo divulgada ahora? Estamos convencidos que este es el momento adecuado.

Recientemente, la revelación de la identidad espiritual de André Luiz/ Dr. Carlos Chagas fue hecha por el Dr. Ignacio Ferreira (Espíritu) en su obra En la Próxima Dimensión. (Médium Carlos A. Baceelli, Librería Espírita, Ediciones “Pedro y Paulo”, 2002, Uberaba, MG, Brasil), al narrar su visita a André Luiz, en la ciudad Nuestro Hogar, oportunidad en que estableció con él, el siguiente diálogo:

-( …) un día, fui Carlos Chagas (…)
-¿Usted no era Oswaldo Cruz? …-indagué sin vacilar.
-¡No!
-¿Y por cuál motivo no se identificó desde el comienzo?
-La obra del médium Xavier no necesitaba de mi nombre para conferirle credibilidad, y después, necesitábamos evitar problemas mayores para la Doctrina…
-¿Se está refiriendo al caso que envolvió a la familia del escritor Humberto de Campos?
-A él y al escándalo que la prensa lega habría de promover; si el propio Emmanuel constituye un seudónimo, ¿por qué yo no podría haber hecho lo mismo?… (Cap. 33)

Este libro, que también aborda la desencarnación de Chico Xavier vista desde el Mundo Mayor, ha alcanzado gran éxito, con sucesivos tirajes. Y muchos de sus lectores declaran en artículos en la prensa espirita, han investigado la vida del Dr. Carlos Chagas, no encontrando, obviamente, conforme ocurrió conmigo décadas atrás, confirmación de algunos detalles de la última existencia física de André Luiz, narrados en Nuestro Hogar, con la biografía del célebre científico brasileño. Esta es la razón principal que nos motivó a traer a los lectores amigos la palabra esclarecedora de nuestro inolvidable médium Chico Xavier.

“Se parece con él.”

Meses después de la identificación hecha por Chico Xavier, adquirimos dos ejemplares del libro Mi padre, lanzado por la Casa de Oswaldo Cruz – Fundación Oswaldo Cruz, de Rio de Janeiro, RJ, en 1993, rica biografía del científico Carlos Chagas, abundantemente ilustrado, con 294 páginas, de autoría de Carlos Chagas Filho (1911-2000), igualmente científico famoso, investigador honorario de la Fundación Oswaldo Cruz, miembro de la Academia Brasileña de Letras, destacándose también como presidente de la Academia Pontificia de Ciencias del Vaticano, en el período de 1971 a 1988.

La compra de dos volúmenes fue con la intención de regalar uno al médium arraigo de Uberaba, lo que hicimos en la primera oportunidad. Al entregarle el libro Chico nos agradeció y, después de observar atentamente la portada del mismo ilustrada con la imagen del Dr. Carlos Chagas, en bella acuarela de Glauco Rodrigues, nos dijo: “-Se parece con él.” Refiriéndose evidentemente a la semejanza de la fisonomía del biografiado con André Luiz, Espíritu.

“Recordaciones de Mi Padre” – un perfil de Carlos Chagas.

El último capítulo de la obra citada anteriormente (que presenta la expresiva dedicatoria: “A Evandro, mi hermano, cuyo espíritu me acompañó en este trabajo.”) narra las recordaciones íntimas del autor, constituyendo un bello perfil de la personalidad de su progenitor, del cual transcribiremos, a continuación, algunos fragmentos: “De su último período en Manguinhos, guardo la recordación de nuestras conversaciones. Eran horas y horas en que permanecía escuchándolo; por sus palabras pude penetrar en gran parte de su alma y conocer episodios de su vida. Fue el momento en el cual, ciertamente, más procuró influir en mí y formar mi personalidad, contándome sobre todo los errores -¡tan pocos! que cometiera. Me enseñó la difícil tarea de comprender a las gentes y amarlas.”

“Guardo de mi padre la certeza de que era un hombre sencillo, en lo que la palabra tiene de
más auténtico. Honores, loas y actitudes de idolatría, nada le decían. Siendo un hombre fuerte,
quería que los que le acompañasen fuesen así y no aceptasen sus palabras como irrebatibles.

Su indiferencia frente a los aspectos materiales de la vida era total, a no ser la pequeña vanidad de que le gustaba vestirse con esmero, vanidad que al poco tiempo fue desapareciendo. Cuando murió no dejó bienes, salvo la casa de la rua Paissandu.” “Varias veces procuré saber cual era su posición con respecto a la religión. Siempre se mostró renuente a ese debate. Creo que su espíritu se dividía entre la profunda religiosidad de su madre y de sus tíos – muchos de los cuales siempre andaban de rosario en mano – y el agnosticismo, que era la tónica de la gran mayoría de los científicos de su generación. Profundamente respetuoso del sentimiento ajeno, nunca lo oí discutir este asunto, ni decir una frase de mínimo desacuerdo con el hecho de que, a partir de cierto momento, comencé a frecuentar la Iglesia. No importa intentar averiguar la intimidad de su sentimiento religioso. Lo importante es señalar que su vida se completó dentro de los preceptos más fundamentales del Evangelio.”

“Mi padre no fue un científico académico, un hombre de laboratorio, interesado solamente en su propio progreso intelectual y en la ascensión de su reconocimiento internacional. Lo que deseó, en verdad, fue servir al pueblo brasileño, sacando de su convivencia con los hijos de los colonos de las haciendas en que vivió, con las gentes con quien convivió en Lassance y con aquellos que amó en las vertientes Amazónicas, la fuerza para entregarse a lo que hay de más importante en la vida de un hombre: no vivir para sí, sino vivir para servir al prójimo. Analizando la vida de mi padre, pienso que él nos deja un gran mensaje: la de que la vida humana solo tiene significado cuando es utilizada para servir. Esta es la lección que él aprendió frecuentando la miseria que vio en Minas, en la Amazonia y un poco por todo Brasil.” “Incluso, cuando, en el año de su muerte, Gustavo Pitalunga, dirigiendo un grupo de patólogos europeos, le escribió pidiendo todas sus publicaciones y su currículum para presentarlo como candidato al premio Novel de 1936, su emoción no llegó a modificarle el clima de vida, ni siquiera sus aspiraciones. Su interés por los de menor situación en la sociedad se traducía, perfectamente, en la manera suave y cariñosa con la cual se aproximaba a los pacientes en los hospitales que lo vi frecuentar. Para él, cada ser humano tenía una expresión propia que debía ser respetada en el más profundo sentido ético que tiene el sustantivo “ser”. Su vida puede traducirse por la oposición que dio al “ser” con relación al “haber”.”

“Cuando llegué a Lassance, 21 años después del momento en que mi padre descubrió la enfermedad de Chagas, las historias de su devoción a los enfermos y de su preocupación con los pobres que avistaba eran la moneda más corriente de los entretenimientos que tuve con la parte de la población que tan bien se recordaba de él.” “Durante el ejercicio de la medicina, en ocasión de su instalación poco duradera, en la rua de la Asamblea, muchas veces -como ya fue señalado- sacaba de su bolsillo la suma necesaria para pagar la receta que prescribiera en la consulta, las más de las veces ni cobrada. No por una injustificable soberbia, sino porque creía que la medicina debía ser ejercida gratuitamente. (…) Chagas era un hombre consagrado a su semejante, cualquiera que fuese su situación social o económica. Entretanto, el dinero que no recibía de los pacientes, o que les daba para aviamiento de la receta, faltaba, a veces, fuertemente, al presupuesto doméstico.”

Estas “Recordaciones” representan un expresivo coronamiento de la extensa y rica biografía que recibió el título cariñoso de Mi Padre. Nos revelan al hombre virtuoso que cumplió elevada misión en la Tierra, pautando su vida a la luz del Evangelio. Por tanto, estaba preparado para desempeñar nueva y sublime tarea, bajo las bendiciones de Jesús, que se inició con el libro Nuestro Hogar*, valiéndose del seudónimo André Luiz.

*Nota de la Redacción del Anuario Espírita en Español. El libro Nosso Lar, fue publicado por la
Editorial Kier, en Argentina, con traducción del licenciado Luis Guerrero Ovalles, bajo el título: La Vida en el Mundo Espiritual -El Caso de la Colonia Nuestro Hogar.

Hercio Marcos Cintra Arantes

Extraído del Anuario Espirita 2004.

3 comentarios en “André Luiz”

  1. Hay una incongruencia de fechas, ya que si André Luiz es el doctor Carlos Chagas, entonces ¿cómo se explica que si este falleció en el año 1934 y estuvo, de acuerdo a lo relatado en el libro «Nuestro Hogar» 8 años en el umbral antes de ser rescatado (1942) y la segunda guerra mundial comenzó en Septiembre de 1939, entonces no coincide con lo relatado en el libro, ya que ahí se menciona que ya estaba en servicio espiritual y si nos atenemos a las fechas, le correspondería estar en la zona umbralina aún, por lo que no pueden ser la misma persona, eso sin considerar, además, que luego de ser rescatado estuvo otros 15 años en el hospital.

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    • Hola, la verdad es que es cierto lo que dices, las fechas no coinciden, lo cierto es que parece que fue hecho de esa manera para que no se supiera quien es realmente Andre Luiz, parece que las fechas no coinciden pero está hecho adrede por el mismo espíritu para salvaguardar su identidad, por lo tanto las fecha están bien, es decir, no coinciden pero es lo que ellos quieran. Esto lo supe porque hace años vi una conferencia que hablaba de eso, y todo está modificado y alterado para no poder saber quien es Andre Luiz, y lo cierto es que aun no se sabe con seguridad. Un abrazo.

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  2. Buenas tardes,

    Amén de la discordancia de las fechas, que bien puede ser adrede, tal y como dice el “admin”, la descripción que del Dr. Carlos Chagas hace su hijo, no coincide en nada con el André Luiz de “Nuestro Hogar”.

    El Carlos Chagas de la descripción de su descendiente, es un hombre entregado a la medicina de forma casi altruista que no tiene nada que ver con la actitud que de André Luiz se relata en el libro.

    ¿Por qué iba a ir el Dr. Chagas al llamado “Umbral”, a ese Valle de los Suicidas? El Dr. Chagas desencarnó a causa de un infarto de miocardio masivo, tuvo una vida difícil, y era considerado como “un buen hombre” por todo aquel que le conocía, sentía devoción por los enfermos y por los pobres (nada que ver con André Luiz) vivió modestamente dedicado al servicio del prójimo, y dada su generosidad con sus pacientes y con los pobres, frecuentemente faltaba dinero en su hogar. No desencarnó precisamente rico.

    ¿Cómo un hombre así al desencarnar se va a ir al “Valle de los suicidas” a que los que están allí lo acosen llamándole suicida?

    Está bien, la vida material de André Luiz está alterada para que no se le reconozca pero no puede estar tan… alterada, porque entonces, los 8 años en el “Valle de los suicidas”, y todo lo que relata que vivió allí, es mentira, y eso si que alteraría las enseñanzas que nos transmite André Luiz.

    Carlos Cjagas y André Luiz son dos personalidades completamente opuestas. En André Luiz se entiende, por su modo de vida, que al desencarnar prematuramente debido a sus vicios, fuera a ese valle. En Carlos Chagas no se puede entender.

    Cabe pensar entonces en dos posibilidades:

    1- André Luiz no es Carlos Chagas.
    2- André Luiz es Carlos Chagas y se inventó una historia post mortem, que ni vivió, ni le pertenece.

    Yo me inclino por la primera posibilidad ¿y usted?

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