Tratamiento espiritual de las dolencias físicas

manosConferencia hecha en la primera jornada medico-espirita de Goiás. La historia nos narra que la creencia en la capacidad del hombre en interactuar en el proceso de la salud y la enfermedad viene de lejos.

Los magos de la Caldea y los brahmanes de la India buscaban curar por la aplicación de mirar, estimulando el sueño y la letargia. En el templo de la diosa Isis, en los márgenes del Nilo, la imposición de las manos era usada por los sacerdotes iniciados, para intentar aliviar el sufrimiento de millares de personas. Los griegos, que incluían en su modo de vida muchas cosas de Egipto, usaban la fricción de las manos en el tratamiento de los enfermos. El padre de la medicina moderna, Hipócrates también cita la imposición de las manos. Cuando observamos la tradición judaico-cristiana, es interesante notar el contraste.

En el nuevo testamento algo en torno de 30 referencias a las curas hechas por Jesús, sea por imposición de las manos, sea soplando, usando barro, dejando salir energía (virtud), etc, pero en el antiguo testamento, es extraño que solamente hay una referencia de cura por imposición de manos hecha por Naamá, que ni judío era, conforme nos narra el excelente Pastor Caio Fabio. Claro está que Kardec, el gran codificador del espiritismo, no invento nada al hablar de mediumnidad, de cura, de energía, de influencia espiritual, pero solamente organizo, catalogo, uso la razón y extirpo las idiosincrasias existentes en las creencias superficiales.

Pero lo que es más importante, la cura por la transformación de energía entre personas siempre existió en el mundo. La cuestión no es creer más. ¡Ese tiempo ya paso! La cuestión es cómo utilizar ese conocimiento en nuestra propia salud y en el auxilio al prójimo. Mantener la desconfianza en esos hechos es una decisión dolorosa, que limita la forma de como buscar el equilibrio energético y espiritual. Estudiamos en este artículo el tratamiento espiritual de las dolencias físicas, pero no restringimos el tratamiento al proceso de desarrollo energético común hecho por médiums en el centro espirita, aquí nos referimos al concepto, donde cualquier actitud positiva, evolutiva de donación de energía positiva, que ocurra con o sin la interferencia de trabajadores espirituales.

¿Es posible curar el cuerpo físico actuando energéticamente?
Inúmeros ejemplo de todas las creencias religiosas, sea en el pasado o actualmente, nos muestran que es posible. Sobre eso, Kardec discurre con claridad en el capitulo XVI de la génesis: “

18.- El pensamiento del encarnado actúa sobre los fluidos espirituales, como de los desencarnados, y se transmite de Espíritu a Espíritu por las mismas vías y, conforme sea bueno o malo, sanea o vicia los fluidos ambientales.

19. Siendo el periespíritu de los encarnados de naturaleza idéntica a los fluidos espirituales, ellos los asimilan con facilidad, como una esponja absorbe de un líquido. Esos fluidos ejercen sobre el periespíritu una acción tanto más directa, como, por su expansión y su irradiación, el periespíritu se confunde con ellos” Con estudio, disciplina y perseverancia, es posible mejorar nuestra capacidad de irradiar energía en pro del otro, momentáneamente más necesitado.

¿Es aconsejable curar el cuerpo físico actuando energéticamente?
En el libro de los Médiums, los espíritus esclarecen a Kardec que ellos se ocupan de buena voluntad con la salud de aquellos que les interesan. O sea, siempre que haya merecimiento, positividad, y un buen propósito en la cura, ello ocurrirá. Chico Xavier, en el libro “Plantão de Respostas” que describe las respuestas dadas por el excelente médium a las preguntas en vivo, hechas en el programa pinga-fogo, nos dice que: “…muchas veces una dolencia física, o determinada prueba en nuestra vida domestica, nos guarda de accidentes afectivos o accidentes materiales, o de fenómenos extremadamente desagradables en nuestra vida…” El resultado de esa única ecuación, no es más positivo porque insistimos en la cura automática, sin revisar valores, conceptos y principalmente actitudes, y exigimos la cura rápida para que volvamos a cometer las mismas atrocidades de antes.

El origen espiritual de las dolencias.

De forma general, podemos decir que el patrón de nuestra energía espiritual determina tendencias para la salud o la enfermedad, en una tentativa continua del espíritu verter para la carne las anomalías energéticas que se traducen en dolencias físicas, en una forma directa y rápida de armonizar aquello que estropeamos en otras vidas. Las excepciones dicen respecto a las dolencias que buscamos en esa vida, por ejemplo, cáncer después de años de cigarros, infarto después de crisis de estrés, diabetes relacionada con exceso de peso y hábitos de vida inconsecuentes. La forma como esa energía adulterada del cuerpo espiritual alcanza nuestro cuerpo físico, obedece a la jerarquía espiritual que se inicia en el espíritu, camina por el cuerpo mental, actúa en el periespíritu, influenciando el doble etérico y el cuerpo físico. Entre todos esos cuerpos, el punto de unión se hace por centros de fuerzas electromagnéticas, también llamados chacras, que en el cuerpo físico se unen, cada chacra principal a una glándula endocrina y al cerebro, alterando así la homeostasis corpórea.

El papel de terapeuta.

Entender nuestra pequeñez en ese proceso de cura adonde aun no comprendemos nada, y somos solamente agentes de la misericordia divina actuando a través del amor que cura. No juzgar nunca. Recordar que vamos contra actitudes negativas y equivocadas, pero nunca contra las personas que las practican. Asumir el concepto espirita de salud-enfermedad, dejando de lado los atavismos que nos hacen imaginar a un Dios sádico que juega con las personas y pasando a entender que todo está bien, a tiempo y pasamos por aquello que mejor nos conviene frente a la inmensidad de cosas que aun precisamos mejorar. Educarnos en la capacidad de identificar patrones de comportamiento que llevan a enfermedades físicas y espirituales. Solamente mudando la esencia, la raíz del problema conseguiremos transformarnos.

Dr. Sérgio Vencio

Extraído de la revista “Revista Cristã de Espiritismo”

Traducido por Jacob

Referencias.
1 – Pastor Caio Fábio – A imposição de mãos: uma rápida história e reflexão.
2 – Allan Kardec – A gênese.
3 – Allan Kardec – O livro dos médiuns.
4 – Francisco Xavier – Plantão de respostas. Pinga-fogo II.
5 – Allan Kardec – O livro dos espíritos.
6 – André Luiz (Chico Xavier) – Evolução em dois mundos.
7 – Ernesto Bozzano – Pensamento e vontade.
8 – Emmanuel (Chico Xavier) – Roteiro.
9 – Marlene Nobre – A alma da matéria.
10 – André Luiz (Chico Xavier) – Nos domínios da mediunidade.
11 – André Luiz (Chico Xavier) – Missionários da luz.
12 – André Luiz (Chico Xavier) – Entre o céu e a terra.

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