Todo tiene vida

A nuestro alrededor existe vida en todo lugar, en sitios donde no hay nada, hay vida y eso sucede también en el espacio. Jesús nos dijo que, «En la casa de mi Padre hay muchas moradas», revelando al mundo de entonces e incluso en los tiempos actuales que en el universo hay infinidad de mundos, unos más evolucionados que el nuestro, pero también, otros iguales al nuestro, e incluso otros más primitivos, pero que existen mundos, los hay. Muchos contemporáneos niegan este hecho, pues se basan en que hasta hoy no han hallado vida, sin embargo, Jesús ya lo dijo en su momento, y Allan Kardec, a través de comunicaciones de espíritus más esclarecidos, nos dicen que allá en el espacio existen mundos donde hay vida. Unos tendrán vida semejante a la nuestra, otros muy diferentes, pero en todas ellas hay vida.

El Padre no hace nada para no ser de utilidad, lo que nosotros creemos que no hay nada, cuando vemos planetas aparentemente muertos, es posible que en ese planeta estén morando seres inteligentes, pero espirituales. Tenemos que saber, que si tenemos cerca de nosotros, ciudades espirituales, colonias donde nosotros hemos vivido, y viviremos, y todo esto está en este mundo y no lo vemos, podemos pensar que en otros planetas también podría haber vida, y como sabemos, el Padre no crea nada que sea inútil.

Somos espíritus, encarnados o libres de la materia, pero todos somos espíritus y nunca moriremos, somos espíritus que tenemos un trayecto hasta llegar al Padre, ahora estamos vinculados a este mundo, pero nuestra ascensión y el pasar de los milenios iremos conociendo otros tipos de vida y otras formas de entender nuestra existencia, y eso, todos lo iremos experimentando, por eso, somos espíritus en evolución, tenemos que ir rompiendo las cadenas que nos vinculan a este mundo, y quitando nuestras impurezas, porque al ir creciendo espiritualmente, nuestro entendimiento también crece.

Tenemos que trabajar en nuestro interior, porque esto sí que es importante, conseguir querer a nuestro semejante, saber que todos somos hermanos, y todos crecemos poco a poco, pero también tenemos un trayecto muy importante delante de nosotros. Pero si no nos quitamos, esas impurezas del alma, el odio, la envidia, los celos, el miedo que nos desarmoniza nuestro interior, el miedo de todo tipo, estas cosas nos acercan a lo material, pues aún tenemos ese instinto de conservación, que tenemos que ir borrando de nuestra conciencia y reemplazarlo por el amor y la caridad, esto es la llave que hará que nuestra conciencia crezca para el bien.

Cuando en una noche estrellada estemos deleitando la grandeza del universo creado por el Padre, en esos días, veamos y sepamos que en esos lugares hay hermanos que buscan al Padre y que nosotros tenemos que conseguir mejorar, para que algún día estemos todos juntos para llegar al Creador, y que poco a poco seamos más fraternos con el prójimo. Por eso, nunca, jamás nos cansemos de trabajar en nuestra construcción moral y siempre tengamos al Padre muy presente en nuestro interior para que así nunca nos perdamos en los caminos terrenos de la vida, que nunca caigamos en la fascinación de la vida terrena, poniendo siempre delante de que somos espíritus y tenemos que mejorar en todo para llegar a Dios.

Espíritu Rafael.

1 comentario en «Todo tiene vida»

  1. Cuando era Pequeña e iba a la escuela, un día en la clase de ciencias la profesora nos explicaba que dentro del sistema solar solo había vida en nuestro planeta y yo en mi inocencia le dije que podía ser un tipo de vida diferente, a lo que la maestra me respondió que era imposible, que la vida era como la nuestra y no podía existir de otro modo, calle pero en mi fuero interno seguí pensando que había otros tipos de vida.

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