Inducción literaria

1¿Existe el opuesto de Memorias de un Suicida, libros que inducen al suicidio?

Infelizmente, sí. Un ejemplo ilustrativo es una obra prima de la literatura universal, Los sufrimientos del joven Werther, de Johann Wolfgang Goethe (1749-1832). Para unos ese libro marcó el inicio del Romanticismo en la literatura. Para otros, sencillamente marca un antes y un después dentro de la literatura alemana.

2¿Cómo puede una obra literaria hacer estragos en la vida del lector, al punto de inducirlo al suicidio?

La buena literatura no siempre se hace acompañar de buen discernimiento del autor. Se trata de un libro profundamente pesimista, que habla de los amores atormentados del personaje central, Werther, por una joven casada, apasionada por su marido, que no veía en él más que un amigo de muchas afinidades.

3¿Y qué tiene que ver con el suicidio?

Después de sufrir mucho, viendo frustradas sus esperanzas, él se mató. El problema es que el libro acaba situando suicidio como una solución heroica y romántica para fluctuaciones amorosas. Como los amores no correspondidos, abandonados o traicionados, constituyen hoy el gran motivo para la fuga de la existencia humana, muchos lectores embarcaron en esa canoa agujereada.

4-¿Goethe tendría alguna responsabilidad en esas muertes?

Sin duda. Todo escritor es responsable de las ideas que transmite, tanto para el bien como para el mal. La literatura es pródiga en libros que incitan a la violencia, al adulterio, a la promiscuidad sexual, al vicio, a la desarmonía. Al alcanzan notoriedad, como Mi Lucha, de Adolf Hitler (1889-1945), El Libro Rojo, de Mao Tsé-Tung (1893-1976), El amante de Lady, Chatterley, de D. H. Lawrence (1885-1930 ) Madama Bovary, de Gustave Flaubert (1821-1880). La lista es grande.

5¿El libro de Goethe no sería recomendable?

Para personas del tipo Werther, no, aunque sea un notable estudio sobre las angustias del amor no realizado, cultivado por un carácter romántico, introspectivo y tímido, incapaz de encarar con serenidad sus frustraciones, y con tendencias al auto-aniquilamiento.

6¿Diríamos que un libro como Los Sufrimientos del Joven Werther podría ser de inspiración de Espíritus obsesores, interesados en sembrar el suicidio?

Probablemente sí, por lo menos en relación al final. Los escritores están siempre acompañados de Espíritus que se envuelven con su trabajo. Las musas inspiradoras de la mitología griega, que los artistas evocan, simbolizan esa interferencia. Cuando Espíritus perturbadores encuentran instrumentos sensibles a su influencia pueden hacer estragos en la mente humana.

7¿Incluso cuando se trate de un genio de la literatura, como Goethe?

Genialidad no es sinónimo de grandeza moral. En la Revista Espírita, de junio de 1859, Kardec transcribe una manifestación de Goethe, en la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas, en que se muestra arrepentido del final que dio al romance. Reconoce que su libro causó dolores e infelicidad a mucha gente.

8, El hecho de sufrir la influencia de un libro que sugiere el suicidio como fuga de los tormentos de la pasión, ¿no excusa al suicida de su responsabilidad?

Podríamos invertir la pregunta. El hecho de haber una literatura que exalta el coraje de vivir, delante de los problemas humanos, además de la presencia de benefactores espirituales, que siempre nos inspiran a hacer lo mejor, ¿no aumenta la responsabilidad del suicida, por no haber seleccionado mejor sus lecturas o por no haber atendido a las advertencias de sus mentores?

Richard Simonetti
Extraído del libro «Suicidio todo lo que usted mesitas saber… «

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