Superconsciente

Todas las aspiraciones del ser humano, su futuro, sus conquistas a ser realizadas, su cielo, se encuentran grabados en el superconsciente, incluso que adormecidas, en estado de inconsciencia.

Área noble del ser es el apoyo de la inspiración divina, donde se establecen los paradigmas orientadores del proceso de la evolución. Sede física del alma reencarnada, responde por los sutiles procesos de la transformación de los instintos en inteligencia, y de esa en angelitud, paso que será conquistado mediante esfuerzo personal e intuición espiritual de los objetivos más significativos del transcurso existencial por el cuerpo físico.

El superconsciente es también conocido como Inconsciente superior, de donde dimanan las funciones parapsíquicas superiores, así como las energías espirituales. Equipado con chips ultrasensibles, ahí se encuentran los tesoros de la vida transpersonal, en la cual el tránsito entre las esferas orgánica y psíquica se hace más libre y ampliamente.

A fin de poder manifestar el colosal tesoro de energías que detecta, el organismo lo reviste de células, favoreciendo la intercomunicación de los dos campos en los cuales se mueve el Espíritu: el material y el espiritual.

Irradiándose del chakra coronario por sucesivas emisiones de ondas-pensamiento, a través de los ejercicios de concentración, meditación y oración, se desarrolla, abriendo los registros para la captación de otras mentes que se le cruzan en el mundo extracorpóreo.

Favoreciendo la paranormalidad humana, el superconsciente es el núcleo donde tiene lugar los fenómenos mediúmnicos, por facultar la decodificación de la mente que se le direcciona, así transformándola en palabras, proyecciones ideoplásticas, manifestaciones artísticas, culturales, materiales.

Laboratorio vivo del Espíritu, que en su campo imprime las necesidades futuras, cuando en el inconsciente guarda las memorias de todos los actos pasados, su potencial es aún muy desconocido, mereciendo que en él se profundicen las sondas de la investigación, a fin de mejor y con sabia manera poder utilizarlo con conocimiento.

Teniendo en la epífisis o pineal el vehículo para las manifestaciones psíquicas superiores, mediante ejercicios mentales y morales amplía la capacidad de registro del mundo ultrasensible, que se exterioriza a través de los equipamientos de alta potencia energética de que se constituye. Por otro lado, es el granero del futuro del ser, por estar en unión con el Psiquismo Cósmico, del cual recibe fuerzas específicas para el desarrollo intelecto moral, de la afectividad, de las expresiones sexuales encargadas de la perpetuación de la especie, del equilibrio de la heredietariedad, de otros fenómenos que afectarán el comportamiento psicológico.

A medida que el ser se concientiza del potencial elevado que tiene en germen en el superconsciente, puede utilizarlo más a servicio de la vida, creciendo en el rumbo de la identificación con Dios.

Redes de fibras nerviosas muy delicadas conducen las energías que se exteriorizan de la pineal y se expanden por todo el cerebro, proporcionando que ocurran los fenómenos espirituales. Esas energías irrigan de vitalidad las demás glándulas endocrinas, estableciendo circuitos especializados, que benefician al organismo en general.

Intuición, inspiración superior, psicofonía, psicografía traducen la plena sintonía entre los Espíritus y los hombres, como resultado de la identificación entre su superconsciente y las mentes despojadas de la materia. De forma análoga, irradiaciones de tenor pestífero y perturbador, procedentes de fuentes mentales degeneradas, sincronizan con el inconsciente inferior de los individuos, en el cual están gravadas las experiencias infelices que generan víctimas, ahora alucinadas, que retornan para provocar rehabilitación y reajuste, haciéndolo psíquicamente, por medio de fijaciones mentales saturadas de odios y resentimientos que producen patológicas obsesivas de variada especie.

Una vida mental y moral saludable, señalada por hábitos edificantes, amplia la capacidad de superconsciente o Self, para que los laboratorios celulares produzcan irradiaciones especificas portadoras de equilibrio y paz.

El cultivo de un campo con cariño y semillas seleccionadas responde con abundante cosecha de flores y sazonados frutos, mientras que dejado al abandono o a la falta de cuidados, restituye la indiferencia con que es tratado a través de cardos y abrojos, o aridez y muerte…

El cerebro es una central de fuerza que, solamente poco a poco va siendo descubierto, siendo ignorado en su casi totalidad, en especial al respecto de los fenómenos psicológicos, parapsíquicos y mediúmnicos.

Solamente la epífisis o pineal, situada en el cerebro por encima y atrás de las capas ópticas, constituye, por si misma, un incomparable santuario, que vela por las funciones sexuales durante la infancia, y en la pubertad, experimenta significativas alteraciones en la forma y en la función; se torna, a partir de ahí, un cofre de luz, un loto de mil pétalos que se abren como antenas ultrasensibles en dirección a las Esferas espirituales de donde procede la vida, desempeñando un papel fundamental en las experiencias espirituales del ser humano.

Es natural, por tanto, que el superconsciente sea un enigma para descifrar, por significar en su esencia el apoyo de unión más elocuente del Espíritu con el cuerpo, manteniendo la programación de las futuras conquistas que deben ser conseguidas al ritmo de la alegría y de la salud.

Espíritu Joanna de Angelis

Médium Divaldo Pereira Franco
El despertar del Espíritu

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