Reuniones privadas

1.¿Por qué algunos Centros Espíritas no realizan reuniones mediúmnicas públicas?

Es más correcto preguntar por qué muchos las realizan. Por su propia naturaleza, envolviendo la necesidad de armonización del ambiente, las reuniones mediúmnicas deben ser privadas.

2. ¿Qué es esa armonización del ambiente?

Una identidad de pensamientos en torno de los objetivos de la reunión, buscando la comunión con la espiritualidad. Eso exige familiaridad con el asunto, lo que no se puede esperar de un articipante eventual que comparezca a la reunión sin ninguna noción sobre el intercambio.

3. ¿Qué ocurre si no hay esa armonización?

El médium tendrá dificultades para captar el pensamiento del Espíritu comunicante; este tendrá dificultad para expresarse. Los posibles beneficios para las entidades sufridoras quedaran perjudicados. Y hay aún, un problema: personas con desajustes espirituales pueden sufrir manifestaciones anímicas (de su propia alma) o de Espíritus en desequilibrio, desequilibrando el ambiente.

4. ¿No se podría concienciar a los frecuentadores en cuanto a la seriedad del asunto?

Una reunión pública puede envolver a decenas de participantes, lo que en sí, ya es una traba para la armonización. El otro problema es el ambiente heterogéneo. Neófitos, sin ningún conocimiento sobre el intercambio, tienden a extrañar las manifestaciones. No es raro que encuentren todo ridículo y perjudiquen en vez de colaborar.

5. ¿Cómo encaran los Centros Espíritas que desarrollan las reuniones mediúmnicas públicas, alegando que son eficientes y ayudan a muchas personas?

Tal vez eso ocurra, eventualmente. No obstante, debemos meditar sobre dos principios, tratándose de Espiritismo. Primero, el cumplimiento de las orientaciones de Allan Kardec. En El Libro de los Médiums él deja bien claro que la persona debe prepararse para la reunión mediúmnica, familiarizándose con los fenómenos. Eso necesita tiempo y dedicación al estudio. El segundo es el empeño por hacer buena la reunión.

6. ¿Qué es hacerlo bueno?

Como el propio término sugiere, sería volverlo bueno, hacer alcanzar plenamente las finalidades. Una reunión mediúmnica pública puede estar beneficiando a personas, pero con un potencial, digamos, de cuarenta por ciento. Hacerlo buena sería aproximarse al cien por cien. Eso solamente será posible haciéndolas privadas y reduciendo el número de participantes. Personal consciente, esclarecido, afín con los objetivos del intercambio.

7. Los Centro Espíritas que realizan reuniones mediúmnicas públicas alegan que si las suprimiesen perderían frecuentadores, ya que las personas quieren incluso el contacto con los Espíritus.

Si el Centro crea un servicio de atención fraterna, con entrevistas, encaminamiento al pase magnético, trabajo de vibraciones, orientación para la lectura, cursos de Espiritismo y mediúmnidad, seguramente la frecuencia tenderá a aumentar, no a disminuir. La experiencia demuestra eso.

8. Hay médiums de buen potencial que están habituados a esa práctica. Considerando sus méritos, ¿no sería complicado imponerles cambios?

Sin duda, y es preciso cuidado. Pero es posible amenizar el problema con un reciclaje, desarrollando cursos y seminarios, donde se enfatice la importancia de esa disciplina. Siempre es más fácil la renovación cuando las personas están esclarecidas y preparadas. Resumiendo: cambiemos la cabeza de las personas antes de cambiar el servicio que realizan.

Extraído del libro “Mediúmnidad, todo lo que usted necesita saber”
Richard Simonetti

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.