La tragedia del resentimiento

Las presiones psicosociales, socioemocionales, económicas y de otros orígenes generan disturbios variados, en los cuales se sumerge un amplio sector de la sociedad. Las presiones provocan miedo, ansiedad, amargura, desorganizan el sistema nervioso de los seres humanos, conduciéndolos a neurosis profundas que, casi siempre somatizadas, son responsables por enfermedades alérgicas, digestivas, del metabolismo en general, facilitando el inicio de procesos degenerativos.

Los hombres con temperamentos frágiles, bajo presión, buscan realizar mecanismos de fuga, cayendo en estados fóbicos y depresivos o recurren a la violencia como una forma de afirmarse y defender su personalidad.

Causas del resentimiento:

Personas más sensibles, que no consiguen soportar y superar las presiones, se refugian en resentimientos que las hacen infelices y las predisponen a reaccionar siempre, lanzando dardos venenosos contra quienes se les transforman en enemigos reales o imaginarios.

Consecuencias del resentimiento:

Algunas personas se intoxican de rencores y sucumben. Otras, inconscientemente, se convierten en víctimas de desdichas afectivas, financieras y sociales. Diversas fracasaron disminuyendo su autoestima, desvalorizándose y haciendo el juego de la autodestrucción. El resentimiento es una toxina que mata a quien lo lleva. Mientras vibra en la emoción, desorganiza los sistemas nerviosos más sutiles y produce arritmia, oscilación en la presión, disfunciones cardíacas, entre otros.

Cómo diagnosticar el resentimiento:

Casi nunca se manifiesta con formas definitivas, camuflándose como imágenes mentales fijas y, a veces, pasando desapercibido. Existen personas resentidas que no consiguen identificarlo. Un autoexamen enérgico, podrá ayudar a encontrarlo en los rincones del alma. Luego, prosiguiendo en su búsqueda y análisis, será posible descubrir sus raíces, cuándo tuvo inicio y por qué se instaló en el ser, pasando a perturbar. Sorprendido verificarás que eres responsable por darle guarida y vitalizarlo, permitiéndole que te consuma.

Terapia:

La gente que fue cruel contigo –familiares, conocidos, profesores, etc.– en la infancia y durante la vida, no tenían ni tienen la dimensión de lo que hicieron o de lo que están por hacer. Ni siquiera se dieron cuenta de sus daños e incoherencia de lo que te hicieron. En su momento, sufrirán las mismas agresiones, cuando sean niños, y probablemente reaccionarán de la misma forma con quienes se lo hagan. Tu primer paso será comprenderlos, considerándolos sin responsabilidad ni esclarecimiento, sin mala intención en relación contigo. De ese modo los comprenderás y los perdonarás, para más adelante liberarte.

Una vez, retirada la causa injusta del resentimiento, despertarás inmediatamente en paisajes sin sombras, redescubriendo la vida desarmándote frente a las personas que te eran antipáticas y por quienes te mantenías en guardia. El mal que te hagan, solamente te perturbará si te permites acogerlo. De lo contrario volverá a su origen. Vive entonces, sin rencores. Depúrate. Resentimiento, nunca

(Página psicografiada por el médium Divaldo Pereira Franco, dictada por el Espíritu Joanna de Ângelis).

Extraída del libro «Momentos de Salud ».

2 comentarios en “La tragedia del resentimiento”

    • Hola, si te llegan como correo no deseado, lo único que hay que hacer es solo aceptar esos correos y de manera automática dejarán de ser correo no deseado. Un abrazo.

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