Disculpar

Disculpe y usted comprenderá.

Donde existe amor no hay lugar para resentimientos. Al colocarse en la condición de quien yerra, sea cual sea el problema, de inmediato, usted notará que la compasión nos disuelve cualquier sombra de crítica.

La existencia humana es una colección de pruebas en que la Divina Sabiduría nos observa, con miras a nuestra habilitación para la Vida Superior; quien hoy condena al prójimo, no sabe que tal vez mañana esté enfrentando los mismos problemas de aquellos compañeros presentemente en dificultades.

En los esquemas de la Eterna Justicia el perdón es la luz que extingue las tinieblas. A veces, aquello que parece ofensa es el socorro oculto del Mundo Espiritual en su beneficio.

La misericordia va más allá del perdón, creando el olvido del mal. En muchas ocasiones, la Divina Providencia nos permite el error para que aprendamos a perdonar. La indulgencia es la fuente que lava los venenos de la culpa.

Perdón es la fórmula de la paz. Aprendamos a tolerar, para que seamos tolerados.

Espíritu Andre Luiz
Médium Francisco Cândido Xavier
Extraído delo libro «Respuesta de la vida»

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