La esencia de la vida

¿Es el alma de la vida
las primicias del amor?
-No

¿Se embellece la existencia
con el oro tentador?
-No

¿La reanima a la criatura
un talento innovador?
-No

¿Pues qué es lo que al hombre impele
a ir de su destino en pos?
-La esperanza bendecida
que es la emanación de Dios.

Ese es el árbol gigante
que da sombra a nuestra vida,
en la cuna se levanta
y en el sepulcro se inclina.

Es el astro misterioso
cuya eterna claridad
disipa las densas nieblas
que envuelven la eternidad.

Debe su germen de vida
al sagaz orangután;
pero quién esto asegura
de su ciencia convencido
ni sabe por qué ha nacido
ni cuando acaba su afán.

¡Pobres cabezas sin seso!
Que lamentable locura
pretenden de la natura
el secreto deducir;
de sus funestos errores
despiertan cuando el destino
se detiene en su camino
y los obliga a morir.

En esa suprema hora
viendo que todo les falta,
una duda les asalta
y exclaman como Voltaire:
«Cuando la vida se acaba
se necesita una idea,
un fantasma sea cual sea
en que podamos creer»

Amalia Domingo Soler

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