Reforma intima

La reforma íntima es una lucha constante que el hombre no abandona hasta el fin de su vida. Por ser la imperfección la nota predominante en el hombre miremos algunos requisitos para vencer la imperfección. ¡La reforma intima!

Cuantos poderes, posterga la práctica del mal hasta el momento que las personas vencen esa fuerza insalubre que te empuja para el abismo. Provocada por la perversidad, que campea suelta, actúa en silencio, mediante la oración que te resguarda en la tranquilidad. Instigado por los deseos inferiores, que se propagan estimulados por la onda creciente del erotismo y de la vulgaridad, gasta tus energías excedentes en actividad fraternal. Empujado para el campeonato en la competición, en el área de la violencia, acelera el paso y reflexiona, asumiendo la postura de la resistencia pasiva. Desconsiderado en las ansias nobles de tus sentimientos, cultiva la paciencia y aguarda la bendición del tiempo que todo lo vence. Acusado por la injusticia o sitiado por la calumnia, prosigue con el compromiso abrazado, sin desanimarte, confiando en el valor del bien.

Aturdido por el despecho de la venganza cruel, considera a tu agresor como infeliz amigo que se complace en la perturbación. Desilusionado en el hogar, y sensibilizado por otros afectos, renueva el paisaje familiar e intenta salvar la construcción moral doméstica abalada. Es muy fácil desistir del esfuerzo noble, complacerse por un momento, tornarse igual a los demás, en sus manifestaciones inferiores. Sin embargo, los estímulos y gozos de hoy, en el campo de las pasiones disipadas, se caracterizan por el sabor de los remedios que se convierten en ácido e hiel, que requeman por dentro, pasados los primeros momentos. Nadie huye de los desafíos de la vida, que son técnicas de evaluación moral para los candidatos a la felicidad. El hombre revela sabiduría y prudencia, en el momento del examen, cuando está invitado para la demostración de las conquistas realizadas. Parientes difíciles, amigos ingratos, compañeros inescrupulosos, insensibles, conocidos descuidados, no son acontecimientos fortuitos, en tu episodio reencarnacionista. Cada uno se mueve, en el mundo, en el campo donde las posibilidades mejores están colocadas para su crecimiento.

No siempre se recibe lo que se merece. Antes, son propiciados los recursos para más amplias y graves conquistas, que darán resultados más valiosos. Así, aprende a controlar tus inclinaciones y crea tu momento feliz. Lograrás vencer la violencia interior que te impulsa para el mal, si perseveres en la lucha. Siempre que surja la oportunidad, haz el bien, por más insignificante que te parezca. Genera el momento de ser útil y aprovéchalo. No aguardes por las realizaciones retumbantes, ni te detengas esperando las horas de glorificación. Para quien está honestamente interesado en la reforma intima, cada instante le faculta conquistas que acomete en el futuro, lapidándose y mejorándose sin cansancio.

Toda ascensión exige esfuerzo, adaptación y sacrificio. Toda caída resulta en prejuicio, desencanto y recomienzo. Trabaja interiormente, venciendo límite y obstáculo, no considerando los terrenos vencidos, sin embargo, mirando los paisajes aun por recorrer. Tu reforma intima te concederá la paz porque anhelas la felicidad que deseas.

Espíritu Joanna de Angelis.
Psicografia de Divaldo Pereira Franco
Extraído del libro “Vigilancia”

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