Codificación del Espiritismo

La historia de la Tierra muestra que todo en ella está en permanente evolución. Antiguamente se ofrecían sacrificios humanos a los dioses. Era la mentalidad de la época, pero que fue cambiando con el lento progreso de la humanidad, cediendo lugar a ideas más civilizadas. El cristianismo trajo nuevas luces enseñando amor, perdón y serenidad en una época en que la violencia, odio y venganza eran parte de la naturaleza del hombre.

 ¿Será que hoy, en la era de la ciencia y de la tecnología el pensamiento religioso debe permanecer en el mismo formato en que vino a la luz, hace dos milenios?

En la mitad del siglo XIX Allan Kardec (pseudónimo del sabio francés Hippolyte Lèon Denizard Rivail, colaborador de Pestalozzi, profesor de química, física, matemática y astronomía, autor de diversas obras didácticas adoptadas por la universidad de Francia, miembro de varias academias de sabios (inclusive de la Academia Real D´Arras) codificó la Doctrina Espirita, que trajo nuevos y más amplios conocimientos sobre la vida, el universo y las leyes que gobierna todo.

Fueron los Espíritus Superiores, bajo la supervisión del Espíritu de Verdad, que trajeron esas informaciones y esclarecimientos, respondiendo a preguntas hechas por Kardec, y esas preguntas y sus respectivas respuestas están reunidas en el Libro de los Espíritus, que fue publicado en París, el 18 de abril de 1857. En seguida vino a la luz El Libro de los Médiums, El Evangelio Según el Espiritismo, Cielo y el Infierno y La Génesis. Esos cinco libros fueron la codificación de la Doctrina Espirita. Son informaciones y esclarecimientos que muestran la vida y la evolución por un ángulo más amplio, cuyos mecanismos son verdaderamente justos, sabios y perfectos, y que se asocian con todo lo que experimentamos en nuestro día a día; ellos nos dan paz, serenidad, esperanza y consuelo.

La Doctrina Espirita nos enseña una conducta más saludable para la mente y el cuerpo y una ética de vida más compatible con nuestras necesidades evolutivas; ella abre delante de nuestra curiosidad y sed de saber, un universo infinito de nuevos conocimientos. Es como redescubrir la vida bajo nuevos y maravillosos enfoques, bajo nuevos colores y perspectivas.

Extraído del libro «Nosotros y el Mundo Espiritual»
Autora: Saara Nousiainen

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