¿Quién inventó la reencarnación?

Si la teoría de la evolución a través de la reencarnación fue inventada por alguien, como dicen, ¿quién la inventó? ¿Fue Satanás? ¿Fueron seres humanos? Si fue Satanás, o incluso seres humanos, entonces, ellos serían más sabios y tendrían más elevado sentido de justicia y de amor que Dios. ¿Por qué? Por qué las explicaciones reencarnacionistas muestran la vida, el universo y los seres vivos siendo regidos por mecanismos increíblemente sabios y justos. Por esa tesis cada criatura racional es responsable por sí misma, por el propio crecimiento como ser cósmico, participe de la vida, de los tesoros que están a la disposición de todos, desde los intelectuales, artistas, culturales, hasta los afectivos y todas siempre recibiendo nuevas y renovadas oportunidades de reajuste ante las leyes mayores, pudiendo rescatar sus faltas y liberarse de los pesos y conciencias, de forma legítima. De otro lado, tenemos las tesis de las religiones que se guían por la Biblia, teniéndola como la palabra de Dios, interpretada al pie de la letra. Por ellas el sistema que gobierna la vida es terriblemente injusto, cruel y poco creativo. Conciben a un Dios todo envuelto en lo cotidiano humano, interesado y fácilmente engañable, más allá de parcial, tiránico, sádico, cruel e incompetente, por no saber conducir a sus criaturas por caminos más justos de crecimiento y perfeccionamiento.

En el libro “Temor a Dios” comentamos esto más detalladamente y mostramos donde se encuentran todos esos enfoques en la Biblia. Pero cuando entendemos Dios como la causa primera de todas las cosas, la soberana inteligencia, justicia, sabiduría y amor, como nos lo colocó Jesús y como el buen sentido nos indica, no podemos dejar de creer en la reencarnación y en la ley de causa y efecto.

Si no fuese así, tendríamos que concluir que existen seres más inteligentes, más competentes y creativos, con más elevado sentido de justicia y amor que Dios, seres esos que habrían inventado los mecanismos de la reencarnación y la ley de acción y reacción.

¿Sera posible que exista alguien mejor y más competente que Dios? Si existe, ese alguien tendrá que ser, forzosamente, superior a Él. Esto favorece la teoría de que Jehovah sería el Espíritu responsable por la evolución del pueblo israelita, considerado por este como el propio Dios, conforme detallamos en el citado libro “Temor a Dios”.

Extraído del libro «Nosotros y el Mundo Espiritual»
Autora: Saara Nousiainen

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