¿Por qué somos tan vampirizados energéticamente?

No tenemos como negar, en la mayoría de los días, o al final de la tarde, normalmente nos sentimos agotados. Es común notar aquel cansancio, aquella tensión, hasta un dolor de cabeza y malestar estomacal. También viene la falta de paciencia y el desánimo. El motivo: estamos agotados de energía, o mejor dicho, perdemos energía.

¿Cuál es la causa para tantas pérdidas de energía? ¿Por qué somos tan vampirizados en nuestra rutina de vida? Son muchos los factores que pueden promover los robos energéticos, pero algunos son más importantes, más significativos.

Antes de todo, es importante decir que el cuerpo físico humano solo existe y se mantiene gracias a una fuerza vitalizadora esencial que algunos llaman de fluido vital, otros de prana o simplemente Ki. Son muchos los nombres dados a lo largo de la historia de la humanidad, pero el hecho principal es que somos energía.

La fuerza vital que nos alimenta recibe influencia directa de los pensamientos y sentimientos que desarrollamos durante el día, y es ahí que residen los principales detalles a ser observados cuando el asunto fuese robo de energía. Pensamientos y sentimientos malos perjudican intensamente la calidad de la energía que abastece el campo de energía humano. De la misma forma, pensamientos y sentimientos positivos promueven la manutención de esta bioenergía…

El problema es que somos seres muy emocionales, lo que quiere decir, que fácilmente entramos de cabeza en una u otra emoción intensa, y estas por su vez, son como fuegos artificiales que explotan, se expande, y se mueven frenéticamente. Cuando esa explosión de emociones ocurre, sea por el motivo que sea, hay un consumo excesivo de energía vital y la bioenergía humana se desequilibra. Entonces, junte todos esos acontecimientos del día, los enumera uno a uno, y notará que esos eventos son muy comunes en la vida de la aplastante mayoría de las personas de este mundo.

Su equipo perdió en los penaltis, siente un estado de nerviosismo….Usted se desgasta.

Asiste a una noticia muy mala en la televisión y sufre con eso…Usted se desgasta.

Siente rabia con el transito…Usted de desgasta.

Siente miedo de no conseguir pagar sus cuentas…Usted de desgasta.

Discute con un amigo, pariente o cónyuge…Usted se desgasta.

Usted juzga el comportamiento ajeno, hace muchas críticas…Usted de desgasta.

Reclama de la vida, de su cabello, de su cansancio…Usted de desgasta.

Todos esos eventos comunes en la vida de la mayoría de las personas son las principales responsabilidades por el estado de agotamiento energético que normalmente nos encontramos al atardecer. Este factor contribuye mucho para el aumento de la intolerancia, del estrés, de la rabia, de la falta de amor y de las dolencias físicas y emocionales en el mundo. Pero la principal causa de todo eso es el olvido… Olvidar quien somos, de dónde venimos y cuál es nuestra misión aquí en la Tierra.

¡Tener emociones es humano! Pero aprender a controlarlas también es una habilidad humana de una persona que está en sintonía con ella misma, con su esencia o Yo interior. No podemos vivir más con el “piloto automático”, sin pensar en nuestros propósitos y sin cuidar de nuestra alma.

Podemos encontrarnos con nuestra esencia en el asiento del tren, del avión o del metro, en la fila de un banco y hasta en pequeños intervalos de uno o dos minutos que tenemos antes y después de las comidas. No debemos cerrar los ojos apenas para dormir, sino también para mirar para dentro. Necesitamos aprender a oír lo que nuestra esencia habla. ¡Y ella habla! Podemos dar innúmeras pistas que son increíbles para revertir ese proceso de agotamiento energético, o como decimos en la comunidad espiritualista, vampirismo energético. Pero la principal pista, o mejor, la causa principal del problema debe ser observada: el olvido de quien somos y de nuestra esencia. Mírese durante el día, oiga la voz de su conciencia, respire a fondo algunos minutos, elévese a Dios, haga una oración a su manera y desarrolle la gratitud. Si usted toma esas prácticas como una rutina, en una semana usted ya será una persona nueva.

¡Haga la prueba!

Escrito por Bruno Gimenes.
Revista Cristã de Espiritismo
Traducido por Jacob.

1 comentario en “¿Por qué somos tan vampirizados energéticamente?”

  1. ¿QUIERES VER A DIOS?
    ¡LEE ESTO!
    Las tres cosas que te alejan y
    Las tres que te acercan a Dios
    – El exceso de alcohol te aleja de Dios
    – El exceso de drogas te aleja de Dios
    – El exceso de sexo sin amor también te aleja de Dios
    Las tres que te acercan a Dios
    – Ama a tu prójimo como a ti mismo
    – Aprende a perdonar y
    – A ser humilde
    Eternamente
    Joaquín Gorreta Martínez 62 años

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